Precio del euro hoy en Brasil: cotización de cierre del 25 de marzo

Se registró una baja en los valores del euro con respecto a la jornada anterior

Guardar
Precio del euro hoy en Brasil: cotización de cierre del 25 de marzo
Precio del euro hoy en Brasil: cotización de cierre del 25 de marzo

En la última sesión el euro se pagó al cierre a 6,03 reales brasileños en promedio, lo cual implicó un cambio del 0,58% frente a los 6,07 brasileños de la jornada previa, reporta Dow Jones.

En relación a la rentabilidad de los últimos siete días, el euro marca un incremento 0,09%; pero en términos interanuales todavía mantiene una disminución del 5,59%.

En cuanto a los cambios de este día respecto de días anteriores, invirtió la cotización de la sesión previa, cuando se saldó con una subida del 1,66%, mostrando una falta de continuidad en el resultado. La cifra de la volatilidad fue de 16,4%, que es una cifra superior al dato de volatilidad anual (13,24%), de manera que está pasando por una fase de inestabilidad.

El panorama del dólar en Brasil para 2026

El real brasileño mantendrá una tendencia estable con ligera depreciación frente al dólar en 2026, según la proyección de UBS. El informe prevé un tipo de cambio de 5,40 reales por dólar en el primer trimestre y una cotización de 5,50 en el resto del año. Esta previsión se basa en la combinación de presiones internas y externas sobre la moneda brasileña.

En el plano internacional, la Reserva Federal de Estados Unidos iniciará un ciclo de reducción de tasas, lo que aliviaría parte de la presión sobre monedas emergentes. Además, el entorno global muestra señales de crecimiento y precios favorables de materias primas, un aspecto positivo para Brasil como exportador.

Sin embargo, el atractivo del “carry trade” —diferencial de tasas entre Brasil y Estados Unidos— podría verse afectado por el inicio de recortes de tasas del Banco Central do Brasil, que llevaría la tasa SELIC a alrededor de 12,5% a finales de 2026.

A nivel interno, el informe destaca el aumento del déficit fiscal a 8,5% del PIB y una deuda pública cercana al 80%, factores que elevan la percepción de riesgo y limitan la entrada de capital extranjero. El déficit en cuenta corriente sube a 3,6% del PIB, presionando aún más la balanza de pagos.