Dólar en Uruguay registra fuerte alza al cierre este martes 10 de marzo del 2026: tipo de cambio USD/UYU

En el acumulado semanal, la divisa estadounidense consolidó una recuperación significativa

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Consulta en cuánto cerró el
Consulta en cuánto cerró el precio del dólar este martes 10 de marzo en Uruguay. (REUTERS/Dado Ruvic)

El dólar estadounidense cerró la jornada de este martes 10 de marzo en 40,21 pesos uruguayos en promedio, según Dow Jones. Dicho valor representa un aumento del 4,12% respecto a los 38,62 pesos de la sesión anterior, revirtiendo la baja del 3,27% del día previo y evidenciando la imposibilidad de fijar una tendencia clara en el mercado cambiario uruguayo.

Durante la última semana, la moneda estadounidense acumuló una subida del 6,14% frente al peso uruguayo. No obstante, en el balance anual, el dólar aún mantiene una disminución del 3,18%, lo que refleja que, pese a los repuntes recientes, la tendencia general sigue siendo negativa para la divisa local.

En el contexto global durante la jornada, según el Grupo Financiero Monex, los mercados accionarios internacionales muestran movimientos mixtos, aunque con un sesgo positivo. El optimismo se debe principalmente a los comentarios del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien indicó avances la posibilidad de un pronto acuerdo que pondría fin a las hostilidades en Medio Oriente.

No obstante, persiste la cautela entre algunos inversores debido al cierre de una refinería, un incidente con un barco petrolero y ataques recurrentes en la región, factores que continúan generando incertidumbre sobre el suministro energético global y añaden presión en los mercados de materias primas y divisas.

Proyecciones económicas de 2026

La Importancia del dólar estadounidense en el mundo

Las previsiones sobre la evolución del dólar en Uruguay apuntan a un leve aumento hacia fines de 2026, según la última encuesta publicada por el Banco Central del Uruguay (BCU). Para enero de dicho año, el tipo de cambio esperado se sitúa en 38,98 pesos por dólar, mientras que la mediana proyectada para junio asciende a 39,33.

El conjunto de analistas consultados por el BCU estima que el tipo de cambio alcanzará los 40,19 pesos a fines de 2026, tras registrar 38,92 en enero y 39,48 en junio. A más largo plazo, los especialistas proyectan que la moneda estadounidense podría llegar a 41,46 pesos a fines de diciembre de 2027, según datos basados en la información oficial del BCU.

En el plano macroeconómico, la encuesta revela que el crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) de Uruguay se mantendría moderado, con un aumento estimado de 1,87% en 2026, 1,85% en 2027 y 1,92% en 2028.

Estas cifras reflejan un ajuste respecto a las expectativas previas de julio del año pasado, cuando se proyectaba un crecimiento más dinámico del 2,47% para 2026. La dispersión de las proyecciones para este año va del 1,50% al 2,30%, según los diferentes analistas consultados.

En cuanto a la inflación, la mediana de las proyecciones sitúa al índice de precios al consumo (IPC) en 4,40% para 2026, con un leve incremento a 4,45% en 2027 y 4,50% en 2028. Esta tendencia indica un acercamiento progresivo al objetivo fijado por el BCU, cuyo rango meta es precisamente 4,5%.

El peso uruguayo a través de los años

Conoce el tipo de cambio
Conoce el tipo de cambio este martes 10 de marzo en Uruguay. (EFE/Raúl Martínez)

El peso es la moneda de circulación oficial en Uruguay desde 1993 y reemplazó a los viejos pesos luego de que el país sufriera un periodo de inflación alta.

Fue a partir del 29 de octubre de 1991 cuando el Banco Central del Uruguay fue autorizado para emitir nuevos billetes para quitar los viejos pesos uruguayos que equivalían a 1.000 nuevos pesos. La moneda comenzó a circular hasta marzo de 1993.

En la década de 1990 se introdujo un nuevo mecanismo para poder prever con mayor acierto el valor del peso con respecto al dólar, estableciéndose un método de bandas de flotación.

Más tarde, en el año 2002 ya con Jorge Batlle como presidente, Uruguay vivió una crisis financiera debido a la fuga de capitales, por lo que fue difícil controlar el mercado de cambios hasta que meses más tarde se decidió cambiar al sistema de flotación independiente, que es el que se ha mantenido hoy día.

Luego de la maxidevaluación de 2002 le siguió un periodo de apreciación de la moneda. Cabe apuntar que las monedas usan animales y figuras patrias al reverso como diseño.