Santoral del 9 de marzo: así fue la vida de Santa Catalina de Bolonia, patrona de los artistas

El monasterio de Corpus Christi conserva manuscritos, pinturas y textos devocionales de la santa

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Giuseppe Antonio Ghedini e quadrature di Maurelio Gotti, Santa Caterina Vegri in gloria , affresco, (1770 circa), Ferrara - Chiesa del Corpus Domini. (Nicola Quirico)
Giuseppe Antonio Ghedini e quadrature di Maurelio Gotti, Santa Caterina Vegri in gloria , affresco, (1770 circa), Ferrara - Chiesa del Corpus Domini. (Nicola Quirico)

Hace unas décadas, incluso siglos, los ancestros acostumbraban a nombrar a sus hijos con el nombre del santo del día en que nacieron, no en vano en las famosas “Mañanitas” hay una estrofa que dice: “Hoy por ser día de tu santo te las cantamos aquí…”.

El onomástico hace alusión día en que se festeja algún santo, aunque es común que mucha gente lo use como sinónimo de cumpleaños, lo cual es erróneo, pues al hablar de él sólo se alude al listado de los nombres del santoral.

Como todos los días del año, hoy también se conmemora a las mujeres y hombres que destacaron por tener conexiones especiales con las divinidades, que hicieron buenas acciones por el prójimo y que tenían una elevada ética y moral, motivos que los llevaron a ser canonizados o beatificados y formar parte del santoral.

Este es el santoral del lunes 09 de marzo

Quién fue Santa Catalina de Bolonia

Los santos más venerados en el mundo. (Infobae México)

Santa Catalina Vigri de Bolonia, reconocida en el Martirologio Romano por su vida de humildad y penitencia en la Orden de Santa Clara, fue canonizada el 22 de mayo de 1712 por el papa Clemente XI.

Su influencia trascendió a su época al ser declarada patrona de los artistas; las miniaturas y pinturas que realizó siguen valorándose por su delicadeza y se conservan en instituciones como la Pinacoteca de Bolonia y la Academia de Bellas Artes de Venecia.

Dichas obras, junto con su fama de milagros y dones proféticos, colocaron a Catalina como figura central del convento de Corpus Christi, donde su cuerpo incorrupto aún puede contemplarse.

Catalina Vigri creció en un ambiente próximo al poder y la cultura. Su padre, Juan de Vigri, abogado y emisario del marqués de Ferrara Nicolás d’Este, la introdujo en la corte donde, siendo niña, fue educada junto a Margarita d’Este, de quien fue dama de honor. El acceso a la enseñanza del latín le permitió escribir posteriormente varias obras en esa lengua.

Tras perder a su padre y sentirse llamada a la vida religiosa, Catalina ingresó, aún adolescente, en una congregación de terciarias franciscanas dirigida por Lucía de Mascaroni. Pese a sus catorce años, su dedicación generó admiración. Por entonces, comenzó a experimentar visiones que ella misma describió como de origen tanto divino como demoníaco.

A consecuencia de las pruebas espirituales, Catalina enfrentó etapas de duda y sufrimiento, especialmente en torno a la presencia real de Jesucristo en el Santísimo Sacramento. Según sus propias palabras, las almas puras, aun en medio de dudas involuntarias, reciben los frutos del sacramento siempre que no consientan en el escepticismo. Ella consideraba que quienes perseveran con paciencia en medio de la turbación pueden obtener beneficios aún mayores.

La comunidad que lideraba Lucía Mascaroni adoptó la estricta regla de la Orden de Santa Clara, abriéndose a la vida de clausura tras la aprobación del papa Nicolás V. Catalina Vigri fue elegida superiora de un nuevo convento en Bolonia. Aunque evitó el liderazgo inicialmente, aceptó por obediencia y por considerarlo voluntad divina.

Compaginó tareas como panadera y maestra de novicias con la creación de arte sacro. Realizaba himnos, iluminaba breviarios y pintaba miniaturas religiosas. Su breviario, íntegramente escrito y decorado por ella, aún se preserva en el convento de Corpus Christi. Escribió el tratado Las Siete Armas espirituales, difundido póstumamente en Italia.

Transmitió a sus hijas espirituales tres principios rectores: conversar con amabilidad, practicar la humildad y no entrometerse en asuntos ajenos. Si bien era rigurosa consigo misma, mostraba comprensión ante las debilidades de otros.

Santa Catalina de Bolonia fue autora de Rosario, así como de dos libros en verso sobre la vida de Cristo y de María, conservados como reliquias en su monasterio.

El 9 de marzo de 1463, tras un rápido deterioro de su salud, la comunidad religiosa presenció fenómenos que consolidaron la leyenda de Santa Catalina. Exhaló su último aliento con tal serenidad que las hermanas solo notaron el fallecimiento al percibir el aroma fragante que llenó el aire y la apariencia juvenil de su rostro.

¿Qué otros santos se conmemoran el 09 de marzo?

Junto a este personaje hay otros santos y mártires a los que también se les celebra este lunes 09 de marzo como los siguientes:

  • San Paciano (s. IV)
  • San Vital de Castronovo (s. X)
  • San Bruno, obispo y compañeros, mártires (s. XI)

El origen de los santos

El Papa Francisco tras la canonización de la Madre Teresa de Calcuta, en la plaza de San Pedro en el Vaticano, el 4 de septiembre de 2016.(AFP/ANDREAS SOLARO)
El Papa Francisco tras la canonización de la Madre Teresa de Calcuta, en la plaza de San Pedro en el Vaticano, el 4 de septiembre de 2016.(AFP/ANDREAS SOLARO)

La iglesia católica y ortodoxa utiliza la canonización para declarar como santo a una persona ya fallecida que durante su vida hizo sacrificios o estuvo relacionada a un evento divino a favor de la iglesia.

Esto implica incluir el nombre de la persona en el canon (lista de santos reconocidos) y se concede el permiso de la iglesia católica de venerarla, reconociendo su poder ante Dios.

Durante el Cristianismo, las personas eran reconocidas como santas sin necesidad de un proceso formal; sin embargo, ello cambió en la Edad Media. En el caso del catolicismo, la Iglesia debe hacer una investigación exhaustiva de la vida de la persona a santificar.

Para la iglesia católica existen cuatro formas de lograr el nombramiento: la vía de las virtudes heroicas; la vía del martirio; la de las causas excepcionales, confirmadas por un culto antiguo y fuentes escritas; y la del ofrecimiento de la vida.

Además, se considera si la persona vivió las virtudes cristianas en un grado heroico o si sufrió martirio a causa de su fe, asimismo, es requisito indispensable que haya hecho al menos dos milagros (o uno en el caso de ser mártir).

Vista general de una Misa por la canonización del cardenal británico del siglo XIX John Henry Newman, una laica suiza, una monja india, una monja italiana y una monja conocida como la "Madre Teresa de Brasil", en el Vaticano, 13 de octubre de 2019. (REUTERS/Remo Casilli)
Vista general de una Misa por la canonización del cardenal británico del siglo XIX John Henry Newman, una laica suiza, una monja india, una monja italiana y una monja conocida como la "Madre Teresa de Brasil", en el Vaticano, 13 de octubre de 2019. (REUTERS/Remo Casilli)

El catolicismo en el mundo

El catolicismo es una de las religiones que más se practican en el mundo. Los datos más recientes del Vaticano -particularmente de su Anuario Estadístico Eclesial- señalan que hay más de mil 360 millones de católicos en el orbe.

El continente americano es donde más católicos prevalecen, con casi la mitad de los registrados por el Vaticano, siendo más de una cuarta parte ubicados en Sudamérica.

En los últimos años, el Vaticano ha dado cuenta que la presencia de católicos ha aumentado de forma importante en dos continentes: Asia -particularmente el Medio Oriente- y África.

En contraste, los religiosos en Europa han ido a la baja, mientras que en Oceanía se han mantenido estables.