Hipotensión ortostática (hipotensión postural): causas, síntomas, diagnóstico y tratamiento

Varias son las causas de esta enfermedad, sin embargo, hay distintas opciones para su tratamiento

Guardar
Existen varas formas para diagnosticar
Existen varas formas para diagnosticar este padecimiento (Infobae/Jovani Pérez)

La hipotensión ortostática (también llamada hipotensión postural) es una forma de presión arterial baja que se produce al ponerte de pie después de estar sentado o acostado. La hipotensión ortostática puede causar mareos o aturdimiento y posiblemente desmayos.

La hipotensión ortostática puede ser leve. Los episodios pueden ser breves. Sin embargo, la hipotensión ortostática persistente puede ser señal de problemas más graves. Es importante que consultes a un proveedor de atención médica si sientes aturdimiento con frecuencia al ponerte de pie.

La hipotensión ortostática ocasional suele deberse a algo evidente, como la deshidratación o el reposo prolongado en cama. La afección se trata fácilmente. La hipotensión ortostática crónica suele ser un signo de otro problema de salud, por lo que el tratamiento depende de la causa.

Síntomas

El síntoma más frecuente de la hipotensión ortostática es la sensación de aturdimiento o mareos al pararse después de estar sentado o acostado. Los síntomas normalmente duran menos de algunos minutos.

Algunos de los signos y síntomas de la hipotensión ortostática son los siguientes:

Sensación de aturdimiento o mareos al pararse

Visión borrosa

Debilidad

Desmayos (síncope)

Desorientación

Diagnóstico

El objetivo del proveedor de atención médica al evaluar la hipotensión ortostática es encontrar la causa y determinar el tratamiento. No siempre se determina la causa.

El proveedor de atención médica puede revisar los antecedentes médicos, los medicamentos y los síntomas y realizar un examen físico para diagnosticar la afección.

Es posible que el proveedor de atención médica te recomiende uno o más de los siguientes:

Control de la presión arterial. Esto implica medir la presión arterial mientras la persona está sentada y de pie. Una caída de 20 milímetros de mercurio (mm Hg) en el número más alto (presión arterial sistólica) dentro de los 2 a 5 minutos de estar de pie es un signo de hipotensión ortostática. Una caída de 10 mm Hg en el número más bajo (presión arterial diastólica) dentro de los 2 a 5 minutos de estar de pie también indica hipotensión ortostática.

Análisis de sangre. Estos pueden proporcionar información sobre tu salud general, incluidos los niveles bajos de glucosa en la sangre (hipoglucemia) o los niveles bajos de glóbulos rojos (anemia). Ambos pueden provocar presión arterial baja.

Electrocardiograma (ECG). Esta prueba rápida e indolora mide la actividad eléctrica del corazón. Durante un electrocardiograma, se adhieren sensores (electrodos) al pecho y, a veces, a los brazos o las piernas. Los cables se conectan a una máquina, que imprime o muestra los resultados. Un electrocardiograma puede mostrar cambios en el ritmo cardíaco o la estructura del corazón y problemas con el suministro de sangre y oxígeno al músculo cardíaco. Puede suceder que un electrocardiograma no detecte cambios ocasionales en el ritmo cardíaco. El proveedor de atención médica puede recomendar que controles tu frecuencia cardíaca en casa. Se puede usar un dispositivo portátil para electrocardiograma, llamado monitor Holter, durante un día o más para registrar la actividad del corazón mientras llevas a cabo tus actividades cotidianas.

Ecocardiograma. Las ondas sonoras se utilizan para producir imágenes del corazón en movimiento. El ecocardiograma puede mostrar el flujo sanguíneo a través del corazón y las válvulas cardíacas. Esta prueba puede ayudar a identificar enfermedades cardíacas estructurales.

Prueba de esfuerzo. Una prueba de esfuerzo se realiza mientras una persona hace ejercicio, como caminar en una cinta. En el caso de las personas que no pueden hacer ejercicio, es posible que se les dé un medicamento para hacer que el corazón se esfuerce más. Luego, se controla el corazón con una electrocardiografía, una ecocardiografía u otras pruebas.

Prueba de la mesa inclinada. La prueba de la mesa inclinada muestra cómo reacciona el cuerpo ante los cambios de posición. En esta prueba, la persona se acuesta en una mesa plana que se inclina para elevar la parte superior del cuerpo. Los cambios de posición imitan el movimiento que se hace para pasar de estar acostado a estar de pie. La presión arterial se toma con frecuencia a medida que se inclina la mesa.

Maniobra de Valsalva. Esta prueba no invasiva determina si el sistema nervioso autónomo está funcionando bien. Para hacerla, la persona debe inhalar profundamente y expulsar el aire por entre los labios, como si intentara inflar un globo rígido. Durante la prueba se controlan la frecuencia cardíaca y la presión arterial.

Electrocardiograma (ECG). Esta prueba rápida e indolora mide la actividad eléctrica del corazón. Durante un electrocardiograma, se adhieren sensores (electrodos) al pecho y, a veces, a los brazos o las piernas. Los cables se conectan a una máquina, que imprime o muestra los resultados. Un electrocardiograma puede mostrar cambios en el ritmo cardíaco o la estructura del corazón y problemas con el suministro de sangre y oxígeno al músculo cardíaco.

Puede suceder que un electrocardiograma no detecte cambios ocasionales en el ritmo cardíaco. El proveedor de atención médica puede recomendar que controles tu frecuencia cardíaca en casa. Se puede usar un dispositivo portátil para electrocardiograma, llamado monitor Holter, durante un día o más para registrar la actividad del corazón mientras llevas a cabo tus actividades cotidianas.

Prueba de la mesa inclinada

Alguien a quien se realiza una prueba de la mesa inclinada, comienza por acostarte sobre una mesa. Las correas sujetan a la persona. Después de estar un tiempo acostado, se inclina la mesa a una posición similar a estar de pie. El proveedor de atención médica observa la reacción del corazón y el sistema nervioso que lo controla responden al cambio de posición.

 Cada enfermedad tiene uno
Cada enfermedad tiene uno o varios tratamientos que seguir para combatirla (EFE)

Tratamiento

El tratamiento de la hipotensión ortostática está dirigido a la causa más que a la presión arterial baja en sí. Por ejemplo, si la causa de la hipotensión ortostática es la deshidratación, es posible que el proveedor de atención médica recomiende hacer cambios en el estilo de vida, como beber más agua. Si la causa de la presión arterial baja al ponerse de pie es un medicamento, el tratamiento podría incluir cambios en la dosis o la suspensión del medicamento.

En los casos de hipotensión ortostática leve, uno de los tratamientos más simples consiste en sentarse o acostarse de inmediato después de sentir aturdimiento al ponerse de pie. A menudo, los síntomas desaparecen. Algunas veces, se necesitan medicamentos para tratar la hipotensión ortostática.

Medicamentos

Si la hipotensión ortostática no mejora con los cambios en el estilo de vida, es posible que sea necesario tomar medicamentos para aumentar la presión arterial o el volumen sanguíneo. El tipo de medicamento depende del tipo de hipotensión ortostática.

Entre los medicamentos que se pueden usar para tratar la hipotensión ortostática, se incluyen la midodrina (Orvaten), la droxidopa (Northera), la fludrocortisona o la piridostigmina (Mestinon, Regonol).

Habla con el proveedor de atención médica sobre los riesgos y beneficios de estos medicamentos para determinar cuál de ellos es el mejor para ti.