Cáncer: causas, síntomas y tratamiento

Para tratar una enfermedad hay que conocer sus causas, síntomas y hasta el estado de salud del paciente

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En muchas ocasiones se desconoce
En muchas ocasiones se desconoce que se padece una enfermedad hasta que se presentan síntomas (Infobae/Jovani Pérez)

El cáncer se refiere a cualquiera de un gran número de enfermedades que se caracterizan por el desarrollo de células anormales que se dividen sin control y tienen la capacidad de infiltrarse y destruir el tejido corporal normal. A menudo, el cáncer tiene la capacidad de propagarse por el cuerpo.

El cáncer es la segunda causa principal de muerte en el mundo. Sin embargo, las tasas de supervivencia están aumentando en el caso de muchos tipos de cáncer, gracias a los avances en los exámenes de detección, los tratamientos y la prevención.

Síntomas

Los signos y síntomas causados por el cáncer varían según la parte del cuerpo afectada.

Algunos signos y síntomas generales asociados con el cáncer, pero no específicos de esta enfermedad, son los siguientes: Fatiga Bulto o zona de engrosamiento que puede palparse debajo de la piel Cambios de peso, como aumentos o pérdidas de peso no intencionales Cambios en la piel, como pigmentación amarillenta, oscurecimiento o enrojecimiento de la piel, llagas que no se curan o cambios en los lunares existentes Cambios en los hábitos de evacuación de la vejiga o los intestinos Tos persistente o dificultad para respirar Dificultad para tragar Ronquera Indigestión persistente o malestar después de comer Dolor muscular o articular persistente, sin causa aparente Fiebre o sudoraciones nocturnas persistentes, sin causa aparente Sangrado o hematomas sin causa aparente

Cuándo debes consultar a un médico

Solicita una cita con el médico si presentas síntomas o signos persistentes que te preocupen.

 Ante cualquier malestar lo
Ante cualquier malestar lo mejor es acudir al médico (Archivo)

Si bien los médicos tienen una idea de lo que puede aumentar el riesgo de cáncer, la mayoría de los casos de cáncer ocurren en personas que no tienen factores de riesgo conocidos. Entre los factores conocidos que aumentan el riesgo de cáncer, se incluyen los siguientes:

La edad

El cáncer puede tardar décadas en manifestarse. Es por eso que la mayoría de las personas con diagnóstico de cáncer tienen 65 años o más. Si bien es más común en los adultos mayores, el cáncer no es una enfermedad exclusivamente de adultos, sino que puede diagnosticarse a cualquier edad.

Los hábitos

Se sabe que algunos estilos de vida aumentan el riesgo de padecer cáncer. Fumar, beber más de una copa de alcohol por día en el caso de las mujeres y hasta dos copas por día en el caso de los hombres, la exposición excesiva al sol o las quemaduras por el sol frecuentes con ampollas, tener obesidad y tener sexo sin protección pueden contribuir a causar cáncer.

Puedes cambiar estos hábitos para disminuir el riesgo de padecer cáncer, aunque algunos hábitos son más fáciles de cambiar que otros.

Tus antecedentes familiares

Solo una pequeña parte de los casos de cáncer se debe a una afección hereditaria. Si el cáncer es frecuente en tu familia, es posible que haya mutaciones que pasen de una generación a la siguiente. Puedes ser un candidato para análisis genéticos a fin de determinar si tienes mutaciones hereditarias que puedan aumentar el riesgo de padecer determinados tipos de cáncer. Ten en cuenta que una mutación genética hereditaria no necesariamente significa que tendrás cáncer.

Tus afecciones médicas

Algunas afecciones médicas crónicas, como la colitis ulcerosa, pueden aumentar notablemente el riesgo de padecer algunos tipos de cáncer. Habla con el médico sobre tus riesgos.

El entorno

Es posible que el ambiente que te rodea contenga sustancias químicas perjudiciales que pueden aumentar el riesgo de cáncer. Aunque no fumes, puedes inhalar humo de segunda mano si estás en un lugar donde las personas fuman o si vives con un fumador. Las sustancias químicas en casa o en el lugar de trabajo, como el amianto y el benceno, también se asocian con un mayor riesgo de cáncer.

Diagnóstico

Estudios de detección de cáncer

El diagnóstico del cáncer en sus primeras etapas suele ofrecer la mejor oportunidad de curarlo. Con esto en mente, habla con el médico acerca de qué tipos de exámenes para la detección del cáncer son los más adecuados para ti.

Para algunos tipos de cáncer, los estudios muestran que los exámenes de detección pueden salvar vidas, ya que permiten un diagnóstico precoz del cáncer. Para otros tipos de cáncer, se recomiendan exámenes de detección solo en el caso de las personas con mayor riesgo.

Diversas organizaciones médicas y grupos de defensa del paciente tienen recomendaciones y pautas para los exámenes de detección del cáncer. Revisa las diferentes pautas con el médico para que juntos puedan determinar qué es lo mejor para ti según tus propios factores de riesgo de padecer cáncer.

Diagnóstico de cáncer

El médico puede usar uno o más enfoques para diagnosticar el cáncer: Exploración física. El médico puede palpar partes del cuerpo en busca de bultos que indiquen la presencia de cáncer. Durante una exploración física, el médico puede buscar anomalías, como cambios en el color de la piel o el agrandamiento de un órgano, que podrían indicar la presencia de cáncer. Análisis de laboratorio. Los análisis de laboratorio, como los análisis de sangre y orina, pueden ayudar a que el médico identifique anomalías causadas por el cáncer. Por ejemplo, en personas con leucemia, un análisis de sangre común, denominado hemograma completo, puede revelar una cantidad o un tipo inusual de glóbulos blancos. Pruebas por imágenes. Las pruebas por imágenes permiten que el médico examine los huesos y órganos internos de forma no invasiva. Las pruebas por imágenes utilizadas para el diagnóstico del cáncer pueden consistir en tomografías computarizadas, gammagrafías óseas, resonancias magnéticas, tomografías por emisión de positrones, ecografías y radiografías, entre otras.

Biopsia. Durante una biopsia, el médico extrae una muestra de células para analizar en el laboratorio. Existen varios modos de extraer una muestra. El procedimiento de biopsia adecuado para ti dependerá del tipo de cáncer y su ubicación. En la mayoría de los casos, la biopsia es la única forma de obtener un diagnóstico definitivo de cáncer.

En el laboratorio, los médicos observan las muestras de células en el microscopio. Las células normales tienen un aspecto uniforme, con tamaños similares y una organización ordenada. Las células cancerosas tienen un aspecto menos ordenado, con distintos tamaños y sin una organización aparente.

Estadios del cáncer

Una vez diagnosticado, el médico determinará el grado (estadio) del cáncer. El médico utiliza el estadio del cáncer para determinar las opciones de tratamiento y las posibilidades de cura.

Las pruebas y los procedimientos para establecer el estadio comprenden pruebas por imágenes, como gammagrafías óseas o radiografías, para ver si el cáncer se ha propagado a otras partes del cuerpo.

 Cada enfermedad tiene uno
Cada enfermedad tiene uno o varios tratamientos que seguir para combatirla (Europa Press)

Hay muchos tratamientos oncológicos disponibles. Las opciones de tratamiento dependerán de diversos factores, como el tipo y la etapa del cáncer, tu salud general y tus preferencias. Junto con el médico, pueden evaluar los beneficios y riesgos de cada tratamiento oncológico para determinar cuál es el mejor para ti.

Objetivos del tratamiento oncológico

Entre los objetivos de los tratamientos oncológicos se incluyen los siguientes: Como cura. El objetivo del tratamiento es curar el cáncer, lo que te permitirá tener una esperanza de vida normal. Esto podría suceder o no, según tu situación específica.

Como tratamiento primario. El objetivo de un tratamiento primario es eliminar por completo el cáncer del cuerpo o matar las células cancerosas.

Cualquier tratamiento oncológico puede utilizarse como tratamiento primario, pero el tratamiento oncológico primario más frecuente para los tipos de cáncer más habituales es la cirugía. Si tu tipo de cáncer es particularmente sensible a la radioterapia o la quimioterapia, es posible que recibas una de esas terapias como tratamiento primario.

Como tratamiento adyuvante. El objetivo de la terapia adyuvante es destruir cualquier célula cancerosa que pueda quedar después del tratamiento primario para reducir la probabilidad de que el cáncer reaparezca.

Cualquier tratamiento oncológico puede usarse como terapia adyuvante. Las terapias adyuvantes frecuentes incluyen quimioterapia, radioterapia y terapia hormonal.

Como tratamiento paliativo. Es posible que los tratamientos paliativos contribuyan a aliviar los efectos secundarios del tratamiento o los signos y síntomas provocados por el cáncer. La cirugía, la radioterapia, la quimioterapia y la terapia hormonal pueden usarse para aliviar los síntomas y controlar la propagación del cáncer cuando no es posible curarlo. Los medicamentos pueden aliviar síntomas como el dolor y la falta de aire.

El tratamiento paliativo puede usarse al mismo tiempo que otros tratamientos destinados a curar el cáncer.

Tratamientos oncológicos

Los médicos cuentan con diversas herramientas para tratar el cáncer. Las opciones de tratamiento oncológico incluyen las siguientes: Cirugía. El objetivo de la cirugía es extirpar el cáncer por completo o en la mayor medida posible. Quimioterapia. La quimioterapia utiliza medicamentos para destruir las células cancerosas. Radioterapia. La radioterapia utiliza haces de energía de alta potencia, como los rayos X y los protones, para destruir las células cancerosas. La radioterapia puede provenir de una máquina que se encuentra afuera del cuerpo (radioterapia con haz externo) o se puede colocar dentro del cuerpo (braquiterapia).

Trasplante de médula ósea. El trasplante de médula ósea también se conoce como trasplante de células madre. La médula ósea es el material que está dentro de los huesos y que produce las células sanguíneas. En un trasplante de médula ósea, se pueden usar tus propias células o las de un donante.

Un trasplante de médula ósea le permite al médico utilizar dosis más altas de quimioterapia para tratar el cáncer. También se puede utilizar para reemplazar la médula ósea afectada por la enfermedad. Inmunoterapia. La inmunoterapia, también conocida como terapia biológica, usa el sistema inmunitario del organismo para combatir el cáncer. El cáncer puede sobrevivir sin ser detectado en el cuerpo debido a que el sistema inmunitario no lo reconoce como un intruso. La inmunoterapia puede ayudar al sistema inmunitario a detectar el cáncer y atacarlo. Terapia hormonal. Algunos tipos de cáncer se ven potenciados por las hormonas del cuerpo, como el cáncer mamario y el cáncer de próstata. Eliminar esas hormonas del cuerpo o bloquear sus efectos puede detener el crecimiento de las células cancerosas. Tratamiento dirigido con fármacos. Los tratamientos dirigidos con fármacos se enfocan en las anomalías específicas presentes en las células cancerosas que les permiten sobrevivir. Ensayos clínicos. Los ensayos clínicos son estudios para investigar nuevas formas de tratar el cáncer. Hay miles de ensayos clínicos para el cáncer en marcha.

Según el tipo de cáncer, podría haber otros tratamientos disponibles para ti.