Feocromocitoma: cuáles son sus síntomas, causas y tratamiento

Dependiendo el tipo de síntoma que se presente, se puede conocer el nivel de gravedad de una padecimiento

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Un feocromocitoma es un tumor poco frecuente, generalmente no canceroso (benigno) que se desarrolla en una glándula suprarrenal. Hay dos glándulas suprarrenales, una encima de cada riñón. Estas glándulas forman parte del sistema productor de hormonas (endocrino) del cuerpo. El sistema endocrino también incluye la glándula pituitaria, la glándula tiroides, las glándulas paratiroides, el páncreas, los ovarios (en las mujeres) y los testículos (en los hombres).

Normalmente, el feocromocitoma se desarrolla en una sola glándula suprarrenal. Pero los tumores pueden desarrollarse en ambos.

Si tienes un feocromocitoma, el tumor libera hormonas que pueden causar presión arterial alta, dolor de cabeza, sudoración y síntomas de un ataque de pánico. Si no se trata el feocromocitoma, pueden producirse daños graves o mortales en otros sistemas del cuerpo.

La cirugía para extirpar un feocromocitoma suele normalizar la presión arterial.

Síntomas


Entre los signos y síntomas de feocromocitomas se suelen incluir los siguientes:

Presión arterial alta

Dolor de cabeza

Sudoración intensa

Latidos cardíacos acelerados

Temblores

Palidez

Falta de aire

Síntomas como los de un ataque de pánico

Entre los signos y síntomas menos comunes se pueden incluir los siguientes:

Ansiedad o sensación de fatalidad

Visión borrosa

Estreñimiento

Pérdida de peso


Crisis de síntomas


Los síntomas de feocromocitoma pueden ser constantes, o pueden ocurrir, o hacerse más fuertes, ocasionalmente. Estas crisis pueden suceder debido a actividades o afecciones, alimentos con gran cantidad de sustancias que afecten la presión arterial (tiramina) y medicamentos.

Ciertas actividades o afecciones pueden empeorar los síntomas, como, por ejemplo:

Ejercicio físico intenso

Ansiedad o estrés

Cambios en la posición del cuerpo, como ponerse de pie después de estar sentado o recostado

Trabajo de parto y parto

Cirugías y medicamentos que te hagan estar en un estado similar al del sueño durante la cirugía (anestesia)

Los alimentos con alto contenido de tiramina, una sustancia que afecta la presión arterial, también pueden empeorar los síntomas. La tiramina es común en los alimentos fermentados, añejados, en vinagre, curados, pasados o podridos. Estos alimentos incluyen:

Algunos quesos

Algunas cervezas y vinos

Chocolate

Carnes ahumadas o deshidratadas

Algunos de los medicamentos que pueden empeorar los síntomas incluyen:

Inhibidores de la monoaminooxidasa, como fenelzina (Nardil), tranilcipromina (Parnate) e isocarboxazida (Marplan)

Estimulantes, como las anfetaminas y la cocaína


Cuándo debes consultar a un médico


Aunque la presión arterial alta es un signo principal de feocromocitoma, la mayoría de las personas que tienen presión arterial alta no tienen un tumor suprarrenal. Habla con tu proveedor de atención médica si alguno de los siguientes factores se aplican en tu caso:

Dificultad para controlar la presión arterial alta con el tratamiento actual

Episodios de empeoramiento de la presión arterial alta

Antecedentes familiares de feocromocitoma

Antecedentes familiares de un trastorno genético relacionado: neoplasia endocrina múltiple de tipo 2 (NEM 2), enfermedad de von Hippel-Lindau, síndromes de paraganglioma hereditarios o neurofibromatosis tipo 1

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Ante cualquier malestar lo mejor es acudir al médico (Shutterstock)

Factores de riesgo


La mayoría de los feocromocitomas se descubren en personas de entre 20 y 50 años. Pero el tumor puede desarrollarse a cualquier edad.

Las personas que tienen determinados trastornos hereditarios poco frecuentes presentan un mayor riesgo de tener un feocromocitoma o un paraganglioma. Los tumores asociados con estos trastornos tienen más probabilidades de ser cancerosos. También es más probable que los tumores se presenten en ambas glándulas suprarrenales. Estas afecciones genéticas incluyen las siguientes:

La neoplasia endocrina múltiple tipo 2 es un trastorno que genera tumores en más de una parte del sistema endocrino. Existen dos tipos de neoplasia endocrina múltiple, el 2A y el 2B. Ambos implican la presencia de feocromocitomas. Otros tumores asociados con esta afección pueden aparecer en otras partes del cuerpo, como la tiroides, las paratiroides, los labios, la lengua y el sistema digestivo.

La Enfermedad de von Hippel-Lindau puede generar tumores en diversos lugares, incluidos el sistema nervioso central, el sistema endocrino, el páncreas y los riñones.

La neurofibromatosis tipo 1 genera numerosos tumores en la piel (neurofibromas), manchas cutáneas pigmentadas y tumores en el nervio óptico.

Los síndromes de paraganglioma hereditarios son trastornos hereditarios que generan feocromocitomas o paragangliomas.

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Cada enfermedad tiene uno o varios tratamientos que seguir para combatirla (EFE)

Diagnóstico


Para diagnosticar feocromocitoma, es probable que el proveedor de atención médica te indique varias pruebas.


Análisis de laboratorio


Estas pruebas miden los niveles de adrenalina, noradrenalina o de las sustancias que derivan de estas hormonas en tu cuerpo:

Análisis de orina de 24 horas. En este análisis, deberás juntar una muestra de orina cada vez que orines durante un período de 24 horas Solicita instrucciones por escrito sobre cómo guardar las muestras, etiquetarlas y enviarlas

Análisis de sangre. Un especialista te extraerá sangre para analizarla en el laboratorio

Para ambos tipos de prueba, habla con tu proveedor de atención médica para saber cómo debes prepararte. Por ejemplo, es posible que se te pida que no comas nada durante un período antes de la prueba (ayuno) o que no tomes un medicamento. No saltees la dosis de un medicamento sin instrucciones de tu proveedor de atención médica.


Pruebas de diagnóstico por imágenes


Si los resultados de las pruebas de laboratorio indican la presencia de un feocromocitoma o un paraganglioma, es probable que el proveedor de atención médica solicite una o más pruebas por imágenes para detectar un posible tumor. Es posible que entre estas pruebas se incluyan las siguientes:

Tomografía computarizada, una tecnología especializada de rayos X.

Resonancia magnética, que usa ondas de radio y un campo magnético para producir imágenes detalladas.

Exploración con metayodobencilguanidina, una tecnología de exploración que puede detectar pequeñas cantidades de un compuesto radioactivo que se inyecta y que lo absorben los feocromocitomas o paragangliomas.

Tomografía por emisión de positrones (PET, por sus siglas en inglés), una tecnología de escaneo que también puede detectar compuestos radioactivos absorbidos por un tumor.

Un tumor en una glándula suprarrenal puede descubrirse durante un estudio por imágenes que se hace por otra razón. En estos casos, el proveedor de atención médica suele pedir pruebas adicionales para obtener más información sobre el tumor.


Análisis genéticos


El proveedor de atención médica podría recomendar pruebas genéticas para determinar si un feocromocitoma está relacionado con un trastorno hereditario. La información sobre posibles factores genéticos puede ser importante por varias razones:

Algunos trastornos hereditarios pueden causar varias afecciones, por lo que los resultados de las pruebas pueden sugerir la necesidad de realizar exámenes de detección de otros problemas médicos.

Algunos trastornos tienen más probabilidades de ser recurrentes o cancerosos, por lo que los resultados de las pruebas pueden afectar las decisiones de tratamiento o los planes a largo plazo para controlar la salud.

Los resultados de las pruebas pueden indicar que otros miembros de la familia deberían hacerse pruebas de detección de feocromocitomas o afecciones relacionadas.

Un consejero genético puede ayudarte a entender los resultados de la prueba genética.

Tratamiento


La principal opción para tratar un feocromocitoma consiste en hacer una cirugía para extirpar el tumor. Antes de someterte a una cirugía, es probable que el proveedor de atención médica te recete medicamentos específicos para la presión arterial. Estos medicamentos bloquean las hormonas con niveles altos de adrenalina para reducir el riesgo de que la presión arterial suba demasiado durante la cirugía.


Preparación previa a la cirugía


Es probable que tomes medicamentos durante 7 a 10 días que ayudan a reducir la presión arterial antes de la cirugía. Estos medicamentos reemplazarán o se agregarán a otros medicamentos para la presión arterial que tomes. También es posible que te animen a comer una dieta alta en sal.

Los medicamentos, como los alfabloqueadores, los betabloqueadores y los antagonistas de calcio, mantienen las arterias y las venas más pequeñas abiertas y relajadas. Esto mejora el flujo sanguíneo y reduce la presión arterial. Algunos de estos medicamentos también pueden hacer que el corazón lata más lentamente y con menos fuerza. Esto puede disminuir aún más la presión arterial.

Debido a que estos medicamentos ensanchan los vasos sanguíneos, hacen que la cantidad de líquido dentro de los vasos sanguíneos sea baja. Esto puede causar caídas peligrosas en la presión arterial al estar de pie. Una dieta alta en sal llevará más líquido dentro de los vasos sanguíneos, lo que evita la presión arterial baja durante y después de la cirugía.


Cirugía


Por lo general, el procedimiento para tratar un tumor suprarrenal se realiza mediante una cirugía mínimamente invasiva (cirugía laparoscópica). El cirujano hace unos pequeños cortes (incisiones) en el estómago (abdomen) para insertar dispositivos similares a una varita, los cuales están equipados con cámaras de video y pequeñas herramientas para realizar la cirugía.

En la mayoría de los casos, el cirujano extirpa toda la glándula suprarrenal con un feocromocitoma. Sin embargo, es posible que el cirujano extirpe solo el tumor y deje parte del tejido sano de la glándula suprarrenal. Esto puede hacerse cuando también se ha extirpado la otra glándula suprarrenal o cuando hay tumores en las dos glándulas suprarrenales.

Si un tumor es canceroso, se extirparán el tumor y otros tejidos cancerosos. Incluso si no se extirpa todo el tejido canceroso, la cirugía y el tratamiento médico podrían limitar la producción de hormonas y proporcionar un cierto control de la presión arterial.


Después de la cirugía


La glándula suprarrenal restante saludable puede llevar a cabo las funciones que normalmente hacen dos glándulas. La presión arterial suele volver a la normalidad. Deberás programar citas médicas regulares con el proveedor de atención médica de por vida para controlar tu salud, identificar complicaciones o ver si el tumor ha regresado.


Tratamientos oncológicos


Muy pocos feocromocitomas son cancerosos. Por lo tanto, hay pocos estudios sobre los mejores tratamientos. Es posible que algunos de los tratamientos para quitar los tumores cancerosos y los cánceres diseminados por todo el cuerpo que están relacionados con un feocromocitoma incluyan los siguientes:

Los tratamientos dirigidos con medicamentos o compuestos que atacan las células cancerosas con una sustancia radioactiva que las elimina. Otra opción pueden ser los tratamientos con medicamentos que se enfocan en las anomalías específicas presentes en las células cancerosas que les permiten sobrevivir

La quimioterapia consiste en el uso de medicamentos potentes que matan las células cancerosas que crecen rápido.

La radioterapia puede aliviar los síntomas de los tumores que se han extendido a los huesos y causan dolor.

Con información de Mayo Clinic

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