Incontinencia fecal: cuáles son sus síntomas, causas y tratamiento

Varias son las causas de esta enfermedad, sin embargo, hay diferentes opciones para su tratamiento

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Muchas enfermedades no presentan síntomas
Muchas enfermedades no presentan síntomas o estos aparecen cuando ya es demasiado tarde, lo mejor es acudir al médico constantemente (Infobae/Jovani Pérez)

La incontinencia fecal es la incapacidad de controlar la evacuación, lo que provoca que las heces (excremento) se escapen inesperadamente del recto. También llamada incontinencia intestinal, la incontinencia fecal varía desde una pérdida ocasional de heces al expulsar gases hasta una pérdida completa del control intestinal. Entre las causas de la incontinencia fecal se incluyen la diarrea, el estreñimiento y los daños musculares o en los nervios. El daño muscular o en los nervios puede estar asociado con el envejecimiento o con el parto. Cualquiera que sea la causa, la incontinencia fecal puede ser avergonzante. Pero no dudes en hablar con el médico sobre este problema común. Los tratamientos pueden mejorar la incontinencia fecal y tu calidad de vida.

Síntomas

La incontinencia fecal puede ser temporal durante un episodio ocasional de diarrea, pero para algunas personas, la incontinencia fecal es crónica o recurrente. Las personas con este trastorno pueden ser incapaces de resistir la necesidad urgente de defecar, ya que es tan repentina que no es posible llegar al baño a tiempo. Esto se denomina incontinencia de urgencia. Otro tipo de incontinencia fecal ocurre en personas que no son conscientes de que deben eliminar las heces. Esto se llama incontinencia pasiva. La incontinencia fecal puede estar acompañada por otros problemas intestinales, por ejemplo: Diarrea Estreñimiento Gases e hinchazón

Cuándo consultar al médico

Consulta con el médico si tú o tu hijo desarrollan incontinencia fecal, especialmente si es frecuente o grave, o si causa angustia emocional. Muchas veces, las personas se resisten a hablar con sus médicos sobre la incontinencia fecal. Sin embargo, hay tratamientos disponibles y cuanto más pronto te examinen, más pronto podrás encontrar alivio para tus síntomas.

Ante cualquier malestar lo mejor
Ante cualquier malestar lo mejor es acudir al médico (Christin Klose/dpa)

Factores de riesgo

Hay una serie de factores que pueden aumentar el riesgo de desarrollar incontinencia fecal, entre ellos: Edad. Aunque la incontinencia fecal puede presentarse a cualquier edad, es más común en los adultos mayores de 65 años. Ser de sexo femenino. La incontinencia fecal puede ser una complicación del trabajo de parto. En investigaciones recientes también se ha descubierto que las mujeres que toman la terapia de reemplazo hormonal menopáusica tienen un modesto aumento del riesgo de incontinencia fecal. Lesión en los nervios. Las personas que padecen diabetes de larga data, esclerosis múltiple o traumatismos en la espalda por lesiones o cirugía pueden correr el riesgo de sufrir incontinencia fecal, ya que estas afecciones pueden dañar los nervios que ayudan a controlar la defecación. Demencia. La incontinencia fecal suele estar presente en las etapas avanzadas de la enfermedad de Alzheimer y la demencia. Discapacidad física. El hecho de tener una discapacidad física puede hacer que sea difícil llegar al baño a tiempo. Una lesión que cause una discapacidad física también puede causar daño al nervio rectal y provocar incontinencia fecal.

Cada enfermedad tiene uno o
Cada enfermedad tiene uno o varios tratamientos que seguir para combatirla (EFE)

Diagnóstico

Your doctor will ask questions about your condition and perform a physical exam that usually includes a visual inspection of your anus. A probe may be used to examine this area for nerve damage. Normally, this touching causes your anal sphincter to contract and your anus to pucker.

Pruebas médicas

Existen varias pruebas disponibles para ayudar a determinar la causa de la incontinencia fecal: Examen rectal digital. El médico introduce un dedo enguantado y lubricado en el recto para evaluar la fuerza de los músculos del esfínter y para verificar si hay anomalías en la zona rectal Durante el examen, el médico puede pedirte que hagas fuerza hacia abajo para comprobar si tienes prolapso rectal Prueba de expulsión del globo. Se introduce un globo pequeño en el recto y se llena de agua Luego, te piden que vayas al baño y expulses el globo Si demoras más de uno a tres minutos en hacerlo, probablemente tengas un trastorno de la defecación Manometría anal. Se introduce un conducto estrecho y flexible dentro del ano y el recto Se puede expandir un globo pequeño ubicado en la punta del conducto Esta prueba ayuda a medir la tensión del esfínter anal y la sensibilidad y el funcionamiento del recto Ultrasonografía anorrectal. Se introduce un instrumento estrecho con forma de varilla dentro del ano y el recto El instrumento genera imágenes de video que le permiten al médico evaluar la estructura del esfínter Proctografía. Se toman imágenes de video con rayos X mientras tienes una evacuación intestinal en un inodoro diseñado para ese fin La prueba mide la cantidad de heces que puede contener el recto y evalúa qué tan bien el cuerpo expulsa las heces Colonoscopia. Se introduce un conducto flexible en el recto para inspeccionar la totalidad del colon Resonancia magnética (RM). Una resonancia magnética puede ofrecer imágenes claras del esfínter que permiten determinar si los músculos están intactos y también puede ofrecer imágenes durante la defecación (defecografía)

Tratamiento

Medicamentos

Según la causa de la incontinencia fecal, algunas de las opciones son las siguientes: Medicamentos antidiarreicos como el clorhidrato de loperamida (Imodium A-D) y el difenoxilato y sulfato de atropina (Lomotil). Laxantes como la metilcelulosa (Citrucel) y el psilio (Metamucil), si la incontinencia se debe al estreñimiento crónico.

Ejercicios y otras terapias

Si el daño muscular está causando incontinencia fecal, el médico puede recomendar un programa de ejercicio y otros tratamientos para restaurar la fuerza muscular. Estos tratamientos pueden mejorar el control del esfínter anal y la conciencia de la necesidad de defecar. Estas son algunas opciones: Ejercicios de Kegel. Los ejercicios de Kegel fortalecen los músculos del suelo pélvico, que sostienen la vejiga, el intestino y, en las mujeres, el útero y pueden ayudar a reducir la incontinencia Para realizar los ejercicios de Kegel, contrae los músculos que normalmente usarías para detener el flujo de orina Mantén la contracción durante tres segundos y después relaja otros tres segundos Repite este ejercicio 10 veces A medida que tus músculos se fortalecen, mantén la contracción por más tiempo, trabajando progresivamente hasta llegar a tres series de 10 contracciones todos los días Biorretroalimentación. Los fisioterapeutas especialmente capacitados enseñan ejercicios simples que pueden aumentar la fuerza muscular del ano Las personas aprenden a fortalecer los músculos del suelo pélvico, a percibir cuándo están listas para evacuar las heces y a contraer los músculos si la evacuación es inoportuna A veces, el entrenamiento se realiza con la ayuda de manometría anal y un globo rectal Entrenamiento de los intestinos. Tu médico puede recomendarte hacer un esfuerzo consciente para evacuar a una hora específica del día: por ejemplo, después de comer Establecer cuándo necesitas usar el baño puede ayudarte a obtener un mayor control Agentes aumentadores de volumen. Las inyecciones de agentes aumentadores de volumen no absorbibles pueden engrosar las paredes del ano Esto ayuda a prevenir pérdidas Estimulación del nervio sacro. Los nervios sacros van desde la médula espinal hasta los músculos de la pelvis y regulan la sensación y la fuerza de los músculos del esfínter anal y rectal La implantación de un dispositivo que envía pequeños impulsos eléctricos continuamente a los nervios puede fortalecer los músculos del intestino Estimulación del nervio tibial posterior (Estimulación percutánea del nervio tibial o estimulación nerviosa eléctrica transcutánea). Este tratamiento mínimamente invasivo estimula el nervio tibial posterior del tobillo Sin embargo, en un estudio extenso, este tratamiento no resultó ser significativamente mejor que un placebo Globo vaginal (Sistema Eclipse). Este es un dispositivo tipo bomba que se inserta en la vagina El globo inflado produce presión en el área rectal, lo que lleva a una disminución en el número de episodios de incontinencia fecal Terapia de radiofrecuencia. Este procedimiento, conocido como el procedimiento Secca, implica el suministro de energía por radiofrecuencia con temperatura controlada a la pared del canal anal para ayudar a mejorar el tono muscular La terapia de radiofrecuencia es mínimamente invasiva y generalmente se realiza bajo anestesia local y sedación Sin embargo, el seguro no siempre cubre este procedimiento

Cirugía

El tratamiento de la incontinencia fecal puede requerir una cirugía para corregir un problema subyacente, como el prolapso rectal o el daño al esfínter causado por el trabajo de parto. Estas son algunas de las opciones: Esfinteroplastia. Este procedimiento repara un esfínter anal dañado o debilitado durante el trabajo de parto Los médicos identifican una zona de músculo lesionada y liberan los bordes del tejido circundante Luego juntan los bordes del músculo y los cosen de forma superpuesta, fortaleciendo el músculo y ajustando el esfínter La esfinteroplastia puede ser una opción para los pacientes que quieren evitar la colostomía Cómo tratar el prolapso rectal, un rectocele o hemorroides. La corrección quirúrgica de estos problemas probablemente reducirá o eliminará la incontinencia fecal Con el tiempo, el prolapso del recto a través del esfínter rectal daña los nervios y los músculos del esfínter Cuanto más tiempo pase sin tratar el prolapso, mayor será el riesgo de que la incontinencia fecal no se resuelva después de la cirugía Colostomía (desviación del intestino). Esta cirugía desvía las heces a través de una abertura en el abdomen Los médicos adjuntan una bolsa especial a esta abertura para recoger las heces Una colostomía generalmente se considera solo si otros tratamientos no tuvieron éxito

Con información de Mayo Clinic

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