La logística ya representa cerca del 4% del PIB chileno y gana peso como actividad estratégica

Un nuevo estudio sectorial reúne por primera vez indicadores sobre el aporte integral de la logística al comercio exterior, el empleo, la infraestructura y la sostenibilidad del país

Google icon
El análisis sostiene que la logística constituye un componente clave de la economía chilena por su estrecha relación con el comercio exterior y por su papel como habilitador del resto de las actividades productivas (Foto: Shutterstock)

La logística comienza a consolidarse como un sector estratégico dentro de la economía chilena. Así lo refleja el primer informe de un nuevo relevamiento sectorial logístico de Chile, que integra indicadores económicos, operativos y sectoriales para dimensionar el impacto de la actividad y que estima que el sector aporta aproximadamente el 4% del Producto Interno Bruto (PIB) del país. Además, calcula que cada dólar invertido en logística genera un efecto multiplicador de 2,5 dólares sobre el resto de la economía.

El trabajo reúne información vinculada con comercio exterior, infraestructura, puertos, empresas, empleo y sostenibilidad, con el objetivo de ofrecer una visión integral del desempeño logístico. La iniciativa busca ampliar la forma en que se analiza el sector, dejando atrás una mirada centrada únicamente en el transporte para incorporar su influencia sobre la competitividad y el funcionamiento de la actividad productiva.

Una actividad transversal para la economía

El análisis sostiene que la logística constituye un componente clave de la economía chilena por su estrecha relación con el comercio exterior y por su papel como habilitador del resto de las actividades productivas. Para dimensionar ese aporte, compara su participación en el PIB con la de otros sectores relevantes, como minería, comercio, comunicaciones y servicios básicos, mostrando la evolución de su peso relativo a lo largo del tiempo.

PUBLICIDAD

Además del aporte directo al producto, el estudio destaca el efecto multiplicador de la actividad. La fuerte interconexión entre la logística y los distintos sectores económicos explica que cada inversión realizada en este ámbito tenga un impacto que trasciende al propio sector, favoreciendo la producción, la distribución y el intercambio de bienes en toda la economía.

Otro de los ejes relevantes del relevamiento corresponde al desempeño de los puertos estatales, donde se monitorea la evolución de la carga movilizada en toneladas, el movimiento de contenedores y los niveles de ocupación de las naves (Foto: Shutterstock)

Una radiografía de la logística chilena

El radar incorpora indicadores que permiten seguir la evolución del comercio exterior, el movimiento de cargas, la actividad portuaria, la estructura empresarial, el empleo y las variables ambientales relacionadas con la logística. El objetivo es construir una base de información que facilite el monitoreo del sector y sirva como apoyo para la planificación y la toma de decisiones.

En materia de comercio exterior, el informe analiza la evolución de las importaciones y exportaciones medidas en volumen, comparando el comportamiento de ambos flujos desde 2018. También incorpora información sobre los distintos modos de transporte utilizados en las operaciones internacionales y la participación de los principales socios comerciales del país.

PUBLICIDAD

Otro de los ejes relevantes corresponde al desempeño de los puertos estatales, donde se monitorea la evolución de la carga movilizada en toneladas, el movimiento de contenedores y los niveles de ocupación de las naves. El documento destaca que el transporte marítimo constituye el principal canal del comercio exterior chileno, por lo que el seguimiento de estos indicadores resulta clave para comprender la dinámica logística del país.

La geografía también condiciona la logística

El estudio señala que las características territoriales de Chile representan uno de los principales desafíos para la planificación logística. La extensa longitud del país, sumada a la concentración de la población y de la actividad económica en la zona central, obliga a desarrollar estrategias diferenciadas para garantizar el abastecimiento y la conectividad entre regiones.

Según el informe, esta configuración genera una doble exigencia. Mientras que las regiones más alejadas requieren una planificación más cuidadosa para asegurar un abastecimiento eficiente, la elevada concentración de flujos en la Región Metropolitana demanda soluciones capaces de gestionar grandes volúmenes de mercancías y personas. Estos factores convierten a la geografía en una variable determinante para el diseño de la infraestructura y de las operaciones logísticas.

Más datos para fortalecer la competitividad

Además de cuantificar el aporte económico de la logística, el Radar Logístico incorpora indicadores sobre empresas, empleo, nivel educacional y sostenibilidad ambiental, ampliando el alcance del análisis más allá del transporte de mercancías. La intención es construir una herramienta que permita seguir la evolución del sector con información comparable y periódica.

La publicación refleja una tendencia creciente en la gestión logística: contar con información integrada para comprender el funcionamiento del sector y respaldar decisiones vinculadas con infraestructura, comercio exterior y desarrollo productivo. En ese contexto, la logística comienza a consolidarse no solo como un conjunto de operaciones de transporte y distribución, sino como una actividad estratégica cuyo desempeño tiene un impacto directo sobre la competitividad y el crecimiento económico.