El Mercosur y Japón abren negociaciones para un acuerdo de libre comercio

La búsqueda de litio, cobre y petróleo fuera de Oriente Medio es uno de los ejes centrales del interés japonés en el bloque, con impacto directo en cadenas de suministro regionales

Google icon
En diciembre de 2025, Japón y el Mercosur alcanzaron un Marco de Asociación Estratégica que sentó las bases para el avance hacia un acuerdo más profundo (Imagen: Shutterstock)

Japón y el Mercosur acordaron este martes iniciar las negociaciones formales para un Acuerdo de Asociación Económica (AAE), equivalente a un tratado de libre comercio. El anuncio fue realizado durante la cumbre del G7 en Évian, Francia, tras una reunión bilateral entre la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, y el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva. La formalización está prevista para la 68° Cumbre del Mercosur, que se celebrará en Asunción a finales de junio.

El acuerdo involucra a Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, con Bolivia en la fase final de adhesión al bloque. Desde la perspectiva japonesa, el interés está impulsado por dos factores estructurales: la reducción de aranceles al sector automotriz y la diversificación de fuentes de aprovisionamiento de petróleo y minerales críticos.

Japón importa alrededor del 90% de su crudo desde Oriente Medio, y las recientes interrupciones en el estrecho de Ormuz obligaron a las autoridades a liberar reservas estratégicas para sostener el abastecimiento interno. Esa vulnerabilidad energética convierte a los países del Mercosur en socios de alto valor para la seguridad de suministro nipona.

PUBLICIDAD

Un bloque con peso económico y vínculos históricos

La principal patronal empresarial de Japón, Keidanren, celebró el anuncio y destacó que en los países del Mercosur reside la mayor comunidad japonesa del mundo fuera del archipiélago. El organismo subrayó que el bloque sudamericano concentra una población de aproximadamente 300 millones de habitantes y un Producto Interno Bruto de alrededor de 3 billones de dólares, lo que lo convierte en un mercado con alto potencial y relevancia estratégica para las próximas décadas.

Keidanren se comprometió a contribuir activamente en las negociaciones para alcanzar un acuerdo de alta calidad, y recordó que el Mercosur ya mantiene tratativas paralelas con Corea del Sur, además del tratado de libre comercio firmado con la Unión Europea en enero de 2026. Ese contexto refuerza la lectura de que el bloque sudamericano atraviesa un período de apertura comercial acelerada, con múltiples frentes de negociación activos de manera simultánea.

El camino hacia este anuncio tiene antecedentes concretos: en diciembre de 2025, Japón y el Mercosur alcanzaron un Marco de Asociación Estratégica que sentó las bases para el avance hacia un acuerdo más profundo. Ese paso previo fue clave para generar las condiciones diplomáticas y técnicas que permitieron llegar al anuncio del G7.

PUBLICIDAD

El anuncio fue realizado durante la cumbre del G7 en Évian, Francia, tras una reunión bilateral entre la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, y el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva (Foto: Mercosur)

Implicancias para las cadenas de suministro regionales

Desde una perspectiva logística y de comercio exterior, un AAE entre Japón y el Mercosur tendría efectos sobre múltiples cadenas de suministro. La reducción arancelaria en el sector automotriz facilitaría el acceso de vehículos y autopartes japonesas a los mercados del bloque, mientras que los productos agropecuarios, minerales y energéticos de la región ganarían condiciones preferenciales de acceso al mercado nipón. Esto podría traducirse en mayores volúmenes de carga en rutas transpacíficas y en ajustes en la planificación logística de importadores y exportadores de ambas regiones.

La diversificación energética que busca Japón también abre una ventana para el sector de hidrocarburos y recursos estratégicos de países como Argentina y Brasil, que ya son proveedores relevantes en algunos segmentos. En paralelo, la demanda japonesa de minerales como litio, cobre y níquel es una oportunidad directa para las economías del bloque con reservas en esos materiales.

Japón amplía su presencia comercial en América Latina

El acuerdo con el Mercosur no es el único movimiento de Japón en la región. El mismo martes 16 de junio, Ecuador y Japón firmaron un memorando de entendimiento para la creación de un Comité Económico y Comercial, orientado a profundizar la cooperación bilateral y avanzar hacia un eventual acuerdo de libre comercio. El documento fue suscrito en Quito por los representantes de ambos gobiernos, quienes destacaron el valor del comité como espacio de diálogo permanente.

En 2025, las exportaciones no petroleras de Ecuador hacia Japón alcanzaron 389,4 millones de dólares, con un crecimiento del 17,2% respecto al año anterior. Los principales productos exportados incluyeron camarón, banano y cacao, mientras que las importaciones desde Japón se concentraron en vehículos, maquinaria y autopartes. Además, se anunció que una delegación de Keidanren visitará Ecuador el próximo 9 de julio, señal del interés del sector privado nipón en consolidar vínculos con el país andino.

Este conjunto de movimientos diplomáticos y comerciales configura una tendencia clara: Japón está expandiendo activamente su red de acuerdos en América Latina, con foco en asegurar acceso a recursos estratégicos, diversificar proveedores y ampliar mercados para sus exportaciones industriales. El inicio formal de las negociaciones con el Mercosur en Asunción marcará el comienzo de una etapa técnica que, según los antecedentes regionales, podría extenderse varios años antes de alcanzar un texto definitivo.