Del campo al puerto: equipamiento, logística y eficiencia en el agro argentino

Lorenzo Ratto, gerente general de una empresa de venta de maquinaria agrícola, analiza la apertura importadora, los costos logísticos internos y la gestión de demanda en el sector agrícola

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Lorenzo Ratto es gerente general de una empresa de venta de maquinaria agrícola (Foto: Movant Connection)

“Hay gente que prefiere convertir el maíz en carne antes que pagar el flete a puerto, porque ahí ya ganó plata con lo que se ahorró de flete”. Con esa imagen, Lorenzo pone en perspectiva el peso real de la logística interna en la rentabilidad del productor y recorre los desafíos que van desde la incorporación de tecnología hasta la operación de importación de equipos.

¿Cómo describirías el momento actual del sector agroindustrial en Argentina?

Es un momento excepcional. Un poco producto de la apertura que está teniendo el sector y de la posibilidad de contar con un porfolio de soluciones que antes no era tan habitual tener. Ahora se puede incorporar tecnología, se pueden abaratar costos desde ese lado.

Naturalmente, eso genera una gran transformación y obliga a trabajar de otra manera, a acostumbrarse a mirar eficiencias y optimizaciones que por ahí no eran tan habituales. Pero es un momento de mucha apertura y al mismo tiempo de mucha oportunidad.

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¿Cómo es la operatoria de importación de equipos? ¿Qué nivel de previsibilidad tienen los tiempos?

Como usuarios de comercio exterior, descansamos mucho en los despachantes de aduana, que se ocupan prácticamente de todo: desde la mercadería en origen hasta que entra al concesionario. Dependiendo de la naturaleza del producto, los plazos varían, pero en general las cosas fluyen bastante bien.

Sí hay algunas complicaciones a veces: alguna carga que no llegó de ultramar, alguna demora en algún puerto que hace que después haya que correr un poco con los tiempos. Pero el despachante monitorea todo ese proceso y eso da mucha tranquilidad operativa.

Argentina es un jugador importante en el agro a nivel global. ¿Las marcas internacionales lo ven así?

Sin duda, Argentina juega uno de los roles más importantes a nivel agrícola y así lo ven las mejores marcas del mundo. Con el nivel de apertura que está teniendo el país, muchos redoblaron su interés: algunos que hace años que querían estar, otros jugadores nuevos. Nos ven como un jugador estratégico en el sector y hay cada vez más atención puesta en eso.

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"Hoy el productor tiene todo un ecosistema conectado: puede ver dónde está su cosechadora y dónde está su camión camino al puerto", confirma Lorenzo (Foto: Shutterstock)

Más allá de lo que se ve en los números de exportación, ¿qué desafíos logísticos enfrentan los productores para sacar su producción?

Los retos son realmente grandes. A veces se escucha hablar de la congestión en el puerto, pero toda la problemática arranca muchísimo antes. Para sacar el grano del campo se necesita buena infraestructura, buenos caminos. También hay un parque de camiones que necesita renovarse y herramientas financieras que acompañen.

Hoy el productor tiene todo un ecosistema conectado: puede ver dónde está su cosechadora y dónde está su camión camino al puerto. Todo es rastreable, con datos de consumo, de recorrido. Pero a nivel de infraestructura vial, Argentina tiene un gran desafío y eso tiene una incidencia enorme en el costo.

Hay gente que prefiere convertir el maíz en carne antes que pagar el flete a puerto, porque ahí ya ganó plata con lo que se ahorró de flete, más el valor que le agregó al convertirlo en carne. Son negocios que hoy son posibles justamente porque el costo logístico es alto. En tanto se abaraten esos costos, también va a cambiar la dinámica de qué negocios surgen y cuáles aumentan su rentabilidad.

Los equipos del sector tienen valores muy altos. ¿Cómo se gestiona la incertidumbre de la demanda en ese contexto?

Estimar la demanda de equipos usados es, por un lado, nuestro oficio y por el otro, nuestro gran desafío. Se puede hacer muy rentable si se hace bien o muy poco rentable si se hace mal, sobre todo en un escenario de tasas relativamente altas. Hay que procurar rotar al máximo y con la mayor velocidad posible los equipos en stock.

Para eso se combina inteligencia de mercado con análisis de inteligencia artificial: identificar a qué clientes de la cartera le puede calzar alguna de las máquinas disponibles, o prospectar cuál sería su próxima unidad. El gran desafío es la anticipación que se le puede dar al negocio, y después puede haber algún factor logístico que lo afecte. Pero acertar con la demanda es el mayor desafío hoy.