Hola a todos. Llevo un tiempo dándole vueltas a algo que he visto repetirse en muchas de nuestras empresas en Colombia y Latinoamérica: esa lucha constante por el centavo en la factura de compra, mientras, sin darnos cuenta, se nos escapan millones por la “puerta de atrás” de la operación.
Hoy quiero hablar de por qué creo que la tercerización de compras dejó de ser una opción para convertirse en una necesidad a considerar en la estrategia del área, si queremos que nuestras empresas realmente crezcan de una manera más sana.
La “factura silenciosa” que nadie nos cuenta
Seguro les ha pasado: el departamento de compras celebra un ahorro del 40% en un insumo, pero a los pocos días, finanzas nota, o no, que los costos operativos se disparan. A esto le podemos llamar la “Paradoja de la Rentabilidad”.
Piénsenlo así: un guante industrial o un repuesto barato que dura la mitad de lo esperado no es un ahorro. Es una trampa que genera más órdenes de compra, más trabajo para la gente en bodega, más desperdicios y, lo peor, paradas de planta que cuestan una fortuna. Al final, ese “ahorro” inicial se convierte en una factura silenciosa que puede ser hasta del 120% del valor ahorrado. En entornos complejos como los que manejamos aquí, en cualquier empresa mediana o grande, el valor real siempre le va a ganar al precio de etiqueta.
¿Por qué mirar a Latinoamérica ahora?
Lo que está pasando en nuestra región es muy interesante. Según los últimos reportes, el nivel de satisfacción con los servicios de outsourcing en Latinoamérica es del 87%, mucho más alto que el de Asia o incluso Norteamérica.
Tenemos el talento, la cercanía y la cultura para ser líderes. En Colombia, ciudades como Medellín y Bogotá ya son referentes en servicios de BPO y tecnología. Sin embargo, todavía tenemos un reto interno: casi el 40% de las empresas en Colombia, todavía no ve el área de compras como algo estratégico.
Estamos sentados sobre una mina de oro de ahorros potenciales (entre el 5% y el 20% en esas compras descuidadas) que se nos escapa por no profesionalizar el gasto en las empresas pequeñas y medianas, en las grandes, donde hay un equipo de compras, también puede haber una oportunidad en el “tail spend”.
¿Cómo sacar el máximo provecho?: El modelo de “un solo equipo”
No se trata de entregarle las llaves de la empresa a un tercero y desentenderse. El éxito, desde mi experiencia y lo que sugieren consultoras como Kearney, está en un modelo híbrido:
- Empresas, suelten lo operativo: Dejen que expertos manejen esas tareas que consumen tiempo y no agregan valor a su operación, como las compras transaccionales o la gestión de datos. Los BPOs buenos, tienen la tecnología (IA, analítica avanzada) que a ustedes les saldría carísima implementar solos.
- Quédense con la estrategia: La relación con sus proveedores clave y la visión del negocio deben nacer de adentro. La inteligencia artificial ya está aquí, ayudando a predecir riesgos y automatizar lo aburrido, logrando eficiencias de hasta el 57% en procesos de pedidos. Si usamos esto a nuestro favor, nuestros equipos internos pueden finalmente dejar de “apagar incendios” y empezar a pensar en innovación y resiliencia.
Para cerrar. El mercado de outsourcing de compras va a seguir creciendo con fuerza hasta el 2032.
La pregunta es si vamos a seguir midiendo el éxito de nuestras áreas de compras por cuánto bajó el precio del ítem, o si vamos a empezar a medirlo por cuánto valor le aportan al balance final de la compañía. En un mundo tan volátil como el nuestro, comprar desempeño es, simplemente, la decisión financiera más inteligente que podemos tomar.
¡Me encantaría saber qué piensan ustedes! ¿Se han topado con esta “factura silenciosa” en sus operaciones? Los leo…