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Si un paciente refiere roncar durante la noche, que la respiración se detiene durante el sueño y presenta cansancio inexplicable durante el día, debemos pensar en las apneas del sueño. Esta patología es considerada un trastorno del sueño donde se produce la obstrucción de las vías aéreas cuando los músculos de la garganta se relajan al dormir, generando la imposibilidad de una adecuada respiración.

Las apneas obstructivas del sueño la padecen una de cada diez personas adultas, siendo más frecuente en hombres y aumenta su prevalencia con la edad. Existen ciertos factores que pueden favorecer su presentación:

- Exceso de peso, a predominio de la zona del cuello, debido a que el depósito de grasa en esa zona favorece la obstrucción de la vía aérea.

- Características del cuello. Aquellas personas con cuello más ancho y corto tienen mayor predisposición.

- Amígdalas aumentadas de tamaño, debido a que se disminuye el tamaño del orificio por donde pasa el aire que respiramos.

- Consumo de ansiolíticos o alcohol.

- Consumo de cigarrillos, ya que generaría inflamación de la zona donde se producen las obstrucciones.

¿Por qué debemos detectar a los pacientes que presentan apneas durante el sueño?

La importancia radica en que cuando se produce la obstrucción del pasaje de aire, disminuye en forma notoria la oxigenación de la sangre. Esto genera entre otras cosas repercusiones negativas sobre el corazón y las arterias. Esto se manifiesta en presión elevada, a predominio nocturno. Asimismo, se ha demostrado un mayor riesgo a tener infartos del corazón o accidentes cerebrovasculares.

Otros problemas cardíacos que se pueden desencadenar son las arritmias cardiacas, entre ellas la fibrilación auricular, donde se altera el ritmo normal del corazón y se favorece la formación de coágulos que pueden desencadenar un ACV. Por otra parte, se genera un estímulo al cerebro para despertarse y así reiniciar en forma normal la respiración. Estos despertares no son conscientes y es lo que lleva a que la persona presente un cansancio inexplicable durante el dia. Esto puede conllevar a una dificultad en lograr una concentración adecuada o bien dificultad para trabajar o conducir. De hecho, se ha demostrado una mayor tendencia a presentar accidentes tanto laborales como de tránsito.

¿Cómo se llega a un diagnóstico del problema?

Lo primordial es sospecharlo en toda persona que presente los factores de riesgo antes descritos y siempre que se haga referencia a la presencia de ronquidos durante la noche. La importancia de pensarlo radica en que el 80% de las personas que tienen apneas del sueño no tienen diagnosticado el problema.Existen especialistas en patologías del sueño que deben trabajar en conjunto con el cardiólogo para detectar y tratar esta patología y sus posibles complicaciones.

Entre los estudios que se suelen solicitar están la polisomnografía nocturna, que consiste en una prueba que analiza diferentes variables del sueño, pudiendo detectar la presencia de apneas u obstrucciones de la vía aérea, determinando el número y gravedad de las mismas. Puede realizarse en forma ambulatoria, donde el estudio puede hacerse en la casa, o bien la variante donde el paciente debe quedar internado durante la noche para recolectar la información necesaria.

En lo que respecta a los estudios cardiologicos, se deberán individualizar en cada caso, siendo de gran utilidad el monitoreo ambulatorio de presión arterial durante las 24 horas (tanto de día como de noche) para poder detectar registros elevados a predominio nocturno durante las apneas. También es de utilidad un holter que permite detectar la presencia de arritmias.

¿Cuales son los tratamientos disponibles?

Es primordial modificar cada uno de los factores de riesgo presentes, siendo el descenso de peso el más importante y cambios en el estilo de vida. Por otro lado lograr una disminución del consumo de alcohol o bien dejar de utilizar ansiolíticos tendrá su efecto a corto plazo.

El tratamiento de la presión arterial estará estrechamente ligado a la desaparición de las apneas, sin embargo en algunos casos se requerirá de medicación para lograr su normalización. En cuanto al tratamiento puntual de las apneas está dado por la utilización de dispositivos llamados CPAP (presión positiva continua) donde se coloca una mascarilla la cara que permite el ingreso de aire con una determinada presión positiva y así se evita el colapso y cierre de las vías aéreas. Si bien es un método efectivo, puede ser molesto o incómodo para las personas, siendo difícil la adherencia a su utilización en forma permanente a largo plazo. En determinados casos podría plantearse la realización de cirugías para reducir el tejido graso de la zona del cuello.

* Doctor Nicolás González, médico cardiólogo, MN 126.909 Nigonza@gmail.com