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Cinco tés más perjudiciales para el hígado graso

Advertencias médicas recientes señalan que algunas infusiones naturales pueden empeorar el hígado graso y causar daño hepático grave

Riesgos asociados al consumo de infusiones y suplementos para el hígado graso. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En los últimos años, instituciones científicas y sociedades médicas han advertido sobre el riesgo que ciertos tés de hierbas suponen para personas con hígado graso, especialmente cuando se consumen en extractos concentrados o como parte de suplementos para “desintoxicar” el organismo.

Las investigaciones recientes, como el metaanálisis dirigido por Ballotin y la base de datos LiverTox del Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales de Estados Unidos, identifican productos vegetales capaces de provocar daño hepático significativo en pacientes con esteatosis hepática no alcohólica.

El peligro se incrementa cuando estos tés se utilizan sin control médico y en presencia de enfermedades metabólicas.

El consumo de tés herbales ha crecido en paralelo al aumento global del hígado graso, una patología asociada al sobrepeso y la diabetes tipo 2.

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Aunque la mayoría de las infusiones tradicionales no dañan el hígado, la evidencia clínica señala que extractos de té verde, kava, consuelda y chaparral pueden desencadenar desde hepatitis aguda hasta insuficiencia hepática fulminante.

Estos riesgos hacen imprescindible que cualquier paciente con hígado graso consulte con su médico antes de incorporar infusiones o suplementos herbales a su dieta.

Té verde (extractos concentrados): evidencia de hepatotoxicidad

El té verde tradicional suele considerarse seguro y hasta beneficioso en dosis habituales.

Sin embargo, la revisión sistemática publicada por Ballotin documenta más de doscientos casos de lesión hepática vinculada a extractos concentrados de té verde, la mayoría asociados a productos para perder peso.

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LiverTox, desarrollado por el NIDDK, coincide en que los suplementos con dosis elevadas de epigalocatequina-3-galato, principal catequina del té verde, pueden provocar hepatitis aguda grave, con necesidad de trasplante en casos extremos.

Los expertos subrayan que el daño hepático aparece típicamente entre uno y seis meses después de iniciar el suplemento, y que el riesgo es mucho mayor en personas con hígado graso.

El Comité Experto de la Farmacopea de Estados Unidos ha incluido advertencias específicas en sus monografías desde 2019, recomendando evitar estos productos en pacientes con enfermedades hepáticas.

Los expertos subrayan que el daño hepático aparece típicamente entre uno y seis meses después de iniciar el suplemento, y que el riesgo es mucho mayor en personas con hígado graso. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Kava (Piper methysticum): análisis de la OMS y revisiones toxicológicas

El kava es utilizado como ansiolítico natural en varias culturas, pero el informe de la Organización Mundial de la Salud y el análisis retrospectivo de Ballotin describen más de sesenta casos de daño hepático grave, algunos fatales, relacionados con su consumo.

Los extractos comercializados en Occidente, pero también las preparaciones acuosas tradicionales, han sido asociados a cuadros de hepatitis fulminante.

La evidencia indica que la toxicidad puede deberse tanto a la mala calidad del material vegetal como a una reacción idiosincrática, afectando de forma especial a quienes ya presentan hígado graso.

Las guías de la Asociación Americana para el Estudio de Enfermedades Hepáticas recomiendan suspender de inmediato el kava ante cualquier síntoma de alteración hepática en personas con factores de riesgo.

El kava es utilizado como ansiolítico natural en varias culturas, pero el informe de la Organización Mundial de la Salud y el análisis retrospectivo de Ballotin describen más de sesenta casos de daño hepático grave, algunos fatales, relacionados con su consumo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Consuelda (Symphytum officinale): monografía de LiverTox y estudios toxicológicos

La consuelda, tradicionalmente usada como infusión digestiva, contiene alcaloides de pirrolizidina que, según la revisión de LiverTox, pueden inducir síndrome de obstrucción sinusoide y lesión hepática aguda.

Una sola taza de té puede aportar cantidades suficientes de estos compuestos tóxicos para desencadenar daños irreversibles, especialmente tras un consumo prolongado.

Diversos países han prohibido o restringido el uso oral de consuelda debido a la evidencia toxicológica.

El riesgo es particularmente elevado en personas con hígado graso, ya que la alteración de la microcirculación hepática agrava la vulnerabilidad del órgano.

La consuelda, tradicionalmente usada como infusión digestiva, contiene alcaloides de pirrolizidina que, según la revisión de LiverTox, pueden inducir síndrome de obstrucción sinusoide y lesión hepática aguda. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Chaparral (Larrea tridentata): datos de LiverTox y revisiones sistemáticas

El chaparral es una planta utilizada en suplementos “depurativos” y tés detox. LiverTox y el metaanálisis de Ballotin reportan más de dos docenas de episodios de hepatitis aguda clínica y varios casos de insuficiencia hepática atribuibles a su ingesta, con un patrón de daño mayormente hepatocelular.

Los síntomas suelen aparecer entre tres semanas y varios meses tras iniciar el consumo, y algunos pacientes requieren trasplante.

El ácido nordihidroguaiarético, uno de sus principales componentes, ha sido implicado en la hepatotoxicidad, aunque el mecanismo exacto permanece en estudio.

Las guías clínicas internacionales recomiendan evitar el chaparral en cualquier paciente con enfermedad hepática crónica, incluyendo la esteatosis.

El ácido nordihidroguaiarético, uno de sus principales componentes, ha sido implicado en la hepatotoxicidad, aunque el mecanismo exacto permanece en estudio. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Boldo (Peumus boldus): vigilancia médica y limitaciones en la evidencia

El boldo es recomendado en la tradición popular latinoamericana para “proteger” el hígado, pero las guías y revisiones clínicas internacionales no respaldan su uso sistemático en enfermedades hepáticas.

Si bien existen estudios experimentales sobre sus posibles efectos, no hay evidencia clínica robusta que lo autorice como tratamiento para el hígado graso.

Las advertencias de LiverTox y sociedades científicas insisten en priorizar el seguimiento médico y los cambios de estilo de vida, y en limitar el consumo de boldo en personas con enfermedad hepática.

El boldo es recomendado en la tradición popular latinoamericana para “proteger” el hígado, pero las guías y revisiones clínicas internacionales no respaldan su uso sistemático en enfermedades hepáticas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Recomendaciones clínicas y prácticas de seguridad

La revisión de guías de la Asociación Europea para el Estudio del Hígado y la AASLD insiste en que los profesionales deben interrogar de manera activa sobre el consumo de tés y suplementos herbales en pacientes con elevación de enzimas hepáticas, suspendiendo de inmediato cualquier producto sospechoso de causar daño.

El tratamiento del hígado graso debe basarse en restricción calórica, dieta mediterránea y ejercicio, descartando el uso de infusiones como alternativa terapéutica principal.

Los extractos concentrados de té verde, kava, consuelda y chaparral figuran entre los tés más perjudiciales para personas con hígado graso, según la evidencia recopilada por publicaciones científicas, bases de datos toxicológicas y guías clínicas de instituciones reconocidas.

El boldo, aunque popular, no cuenta con respaldo institucional para su uso en hígado graso.

La consulta médica y la información basada en evidencia son esenciales para evitar complicaciones graves y desenlaces fatales en una población cada vez más expuesta a productos naturales mal regulados.