Alteraciones en la microbiota intestinal pueden incrementar el riesgo de desarrollar cáncer de colón

Un cambio en la composición microbiana podría desencadenar procesos inflamatorios y reducir la protección natural del cuerpo contra enfermedades severas

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El equilibrio de los microorganismos intestinales puede marcar la diferencia en los mecanismos de defensa contra tumores y en la salud digestiva en general. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La microbiota intestinal cumple un papel clave en la salud del aparato digestivo y en la protección contra diversas enfermedades.

Alteraciones en este ecosistema de bacterias pueden desencadenar procesos inflamatorios, afectar la función inmune y favorecer la producción de sustancias tóxicas, factores que incrementan el riesgo de desarrollar cáncer de colon.

Estudios recientes han profundizado en cómo el desequilibrio microbiano puede influir en la aparición y progresión de tumores en el intestino grueso, abriendo nuevas vías para la prevención y el tratamiento de esta enfermedad.

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La microbiota intestinal es clave para prevenir el cáncer de colon al proteger el aparato digestivo y regular la función inmune. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Por qué las alteraciones en la microbiota intestinal pueden incrementar el riesgo de desarrollar cáncer de colon

Las alteraciones en la microbiota intestinal, conocidas como disbiosis, pueden incrementar el riesgo de desarrollar cáncer de colon porque afectan varios procesos clave en el intestino.

En este sentido, y de acuerdo con un estudio publicado en la revista científica Biology, entre los principales riesgos se encuentran los siguientes:

  • Inflamación crónica: Un desequilibrio en la microbiota favorece la proliferación de bacterias que producen compuestos inflamatorios. Esta inflamación crónica puede dañar las células del colon y favorecer la aparición de mutaciones.
  • Producción de sustancias tóxicas: Algunas bacterias en condiciones de disbiosis generan metabolitos como aminas, nitrosaminas y otras toxinas que dañan el ADN de las células intestinales, incrementando el riesgo de cambios malignos.
  • Reducción de bacterias protectoras: En la microbiota sana, hay bacterias que producen ácidos grasos de cadena corta (como el butirato), los cuales ayudan a proteger el colon y a mantener la integridad de la mucosa intestinal. La disminución de estas bacterias reduce la defensa natural contra el desarrollo de tumores.
  • Alteración del sistema inmune: La microbiota participa en la regulación del sistema inmunológico. Cuando se altera, puede provocar una respuesta inmune deficiente o exagerada, facilitando el crecimiento de células anormales y dificultando su eliminación.
  • Favorecimiento del crecimiento de bacterias patógenas: El desequilibrio permite que bacterias potencialmente dañinas colonicen y produzcan sustancias que promuevan la carcinogénesis.
Por estas razones, mantener una microbiota intestinal equilibrada es fundamental para la prevención del cáncer de colon. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Consejos para mantener una microbiota saludable

Para prevenir este y otros males provocados por alteraciones en la microbiota, algunos consejos para mantenerla saludable son los siguientes:

  • Consumir alimentos ricos en fibra: Incluye frutas, verduras, legumbres, granos enteros y semillas, ya que la fibra es el principal alimento de las bacterias benéficas.
  • Incorporar alimentos fermentados: Yogur natural, kéfir, chucrut, kimchi y otros fermentados aportan probióticos que ayudan a equilibrar la microbiota.
  • Evitar el exceso de azúcares y ultraprocesados: El consumo frecuente de productos ultraprocesados y azúcares simples favorece el crecimiento de bacterias nocivas y reduce la diversidad microbiana.
  • Limitar el uso innecesario de antibióticos: Tomar antibióticos solo bajo indicación médica, ya que alteran el equilibrio bacteriano y pueden eliminar bacterias benéficas.
  • Mantenerse hidratado: El agua facilita el tránsito intestinal y ayuda a que la fibra cumpla su función en el colon.
  • Realizar actividad física regular: El ejercicio contribuye al equilibrio de la flora intestinal y favorece la movilidad del intestino.
  • Dormir bien y controlar el estrés: El sueño insuficiente y el estrés crónico afectan negativamente la composición de la microbiota.
Un vaso de kéfir de leche y granos de kéfir se presentan junto a una ilustración transparente del tracto intestinal humano, destacando su impacto en la diversidad bacteriana. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Adoptar estos hábitos fortalece la diversidad y el equilibrio de la microbiota, lo que se traduce en mejor salud digestiva y general.