Cómo atender la diabetes en niños: especialistas llaman a mejorar el uso seguro de la insulina en México

La aplicación incorrecta puede afectar el control glucémico y la calidad de vida de los pacientes

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Un profesional de la salud con guantes toma una muestra de sangre del dedo de un niño. Un adulto observa de cerca. En la mesa, un glucómetro y viales de insulina
Atender la diabetes tipo 1 en niños y adolescentes

En el marco del Día Mundial de la Salud y el Día del Niño en México, especialistas en salud hacen un llamado urgente a visibilizar la diabetes tipo 1 (DT1) en la población pediátrica, así como a reforzar las prácticas de manejo seguro de la insulina, un elemento clave para garantizar la calidad de vida de quienes viven con esta condición.

La diabetes tipo 1 es una enfermedad crónica autoinmune que suele diagnosticarse en la infancia o adolescencia, aunque puede presentarse a cualquier edad. En estos casos, el organismo deja de producir insulina, hormona indispensable para regular los niveles de glucosa en la sangre, por lo que su administración diaria se vuelve vital.

De acuerdo con la especialista Mariana Buss, PhD, no solo el tratamiento en sí es importante, sino también la forma en que se administra. Una técnica adecuada puede influir directamente en el control glucémico, la estabilidad metabólica, el desarrollo físico y el bienestar general de los pacientes pediátricos.

Uno de los aspectos más subestimados en el tratamiento de la diabetes tipo 1 es la técnica de inyección de insulina. Sin embargo, guías clínicas internacionales del Foro de Recomendaciones de Expertos en Técnicas de Inyección y Terapia (FITTER), subrayan que este factor es determinante para el éxito del tratamiento.

¿Cómo administrar correctamente la insulina en menores?

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Diabetes tipo 1 niños

Entre las recomendaciones clave para una correcta administración de insulina en niños y adolescentes se encuentran:

  • Utilizar agujas de pluma de 4 mm en menores de 6 años, ya que reducen el riesgo de inyecciones intramusculares. Estas deben aplicarse de forma perpendicular en un pliegue de piel.
  • Evitar el uso de agujas de jeringa en niños pequeños, debido al alto riesgo de una administración incorrecta.
  • En adolescentes, optar por agujas de aproximadamente 6 mm, aplicando siempre la inyección en un pliegue cutáneo.
  • Rotar constantemente los sitios de inyección, como abdomen, muslos, brazos y glúteos, para evitar complicaciones y mejorar la absorción.
  • No reutilizar agujas ni jeringas, ya que esto puede causar dolor, dañar la piel y provocar lipodistrofias que afectan la eficacia del tratamiento.
  • Almacenar correctamente la insulina: debe mantenerse refrigerada antes de su uso y, una vez abierta, conservarse a temperatura ambiente controlada, lejos de la luz y el calor.
  • Revisar periódicamente la técnica de aplicación con apoyo de profesionales de la salud.

El correcto seguimiento de estas recomendaciones no solo mejora la absorción de la insulina, sino que también reduce la variabilidad en los niveles de glucosa, un factor crucial para prevenir complicaciones a corto y largo plazo, destacó la representante de Embecta.

Además, los expertos subrayan la importancia de la educación continua tanto para los pacientes como para sus cuidadores. En la infancia y adolescencia, fomentar hábitos adecuados desde etapas tempranas permite desarrollar confianza en el manejo de la enfermedad y promueve una mejor adherencia al tratamiento.

Buss destacó que la supervisión médica y el acompañamiento de educadores en diabetes son fundamentales para adaptar el tratamiento a las necesidades individuales de cada paciente. “Cada caso es distinto, por lo que contar con orientación especializada permite optimizar resultados y mejorar la calidad de vida”.

En México, donde el acceso a información y atención oportuna aún presenta retos, la concientización sobre la diabetes tipo 1 en niños cobra especial relevancia. Detectar la enfermedad a tiempo y garantizar un manejo adecuado puede marcar una diferencia significativa en el desarrollo y bienestar de los menores.