La canela es una especia ampliamente utilizada en la gastronomía y la medicina tradicional de diversas culturas.
Más allá de su aroma y sabor característicos, contiene compuestos bioactivos que han despertado el interés de la ciencia por sus posibles efectos beneficiosos para la salud.
Estudios recientes exploran el potencial de la canela en la prevención y el tratamiento de distintas afecciones, lo que ha impulsado su presencia en recomendaciones de expertos y en remedios caseros.
Cuáles son las propiedades medicinales de la canela
La canela, obtenida de la corteza del árbol Cinnamomum, se utiliza tradicionalmente en la medicina natural. Información de estudios publicados en la National Institutes of Health han identificado las siguientes propiedades medicinales tras su consumo:
- Antioxidante: Contiene compuestos fenólicos que ayudan a neutralizar los radicales libres y protegen las células del daño oxidativo.
- Antiinflamatoria: Sus componentes pueden reducir la inflamación en el organismo.
- Antimicrobiana: Inhibe el crecimiento de bacterias, hongos y algunos virus, lo que la hace útil para la conservación de alimentos y la prevención de infecciones.
- Reguladora de la glucosa: Puede contribuir a disminuir los niveles de azúcar en sangre, favoreciendo el control glucémico, especialmente en personas con diabetes tipo 2.
- Mejora la digestión: Facilita el proceso digestivo y ayuda a aliviar molestias como gases y cólicos.
- Cardioprotectora: Algunos estudios sugieren que la canela favorece la reducción de colesterol LDL y triglicéridos, ayudando a la salud cardiovascular.
- Neuroprotectora: Se investiga su potencial para proteger las funciones cerebrales y reducir el riesgo de enfermedades neurodegenerativas.
Cómo consumir canela para obtener sus propiedades medicinales
La canela puede incorporarse a la dieta de varias maneras para aprovechar sus propiedades medicinales. Estas son algunas formas habituales de consumo:
- Infusiones: Agregar una rama de canela en agua caliente y dejar reposar unos minutos. Se puede consumir sola o acompañada de otras hierbas. Se recomienda el consumo de máximo dos tazas al día.
- Polvo de canela: Espolvorear media cucharadita sobre alimentos como yogur, avena, frutas o batidos.
- En preparaciones culinarias: Añadir canela en polvo o en rama a guisos, postres, panes y bebidas calientes como el café o el té.
- Suplementos: Existen cápsulas y extractos de canela, pero su uso debe estar supervisado por un profesional de la salud para evitar dosis excesivas.
Se recomienda no superar una cucharadita diaria de canela en polvo, especialmente si se trata de la variedad Cassia, ya que un consumo elevado puede resultar tóxico por su contenido en cumarina.
Antes de iniciar cualquier suplementación o aumentar su ingesta, es aconsejable consultar con un médico, sobre todo en personas con condiciones médicas o que toman medicación.
Además, su uso debe ser moderado ya que el consumo excesivo puede tener efectos adversos.