Pink Tax en México: el sobreprecio oculto en productos y servicios dirigidos a mujeres

Especialistas indicaron que excluir ciertos artículos femeninos de los beneficios fiscales mantiene la desigualdad económica

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(Shutterstock.com)
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La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) desechó esta semana un amparo promovido por Wal-Mart de México contra el impuesto al valor agregado (IVA) en productos de gestión menstrual.

La ministra Lenia Batres Guadarrama explicó que la carga económica del impuesto recae en la persona consumidora, no en la empresa comercializadora.

Sin embargo, el tribunal avaló que el Congreso de la Unión limite el beneficio de tasa cero de IVA a insumos como toallas sanitarias, tampones y copas menstruales, mientras que otros productos como pantiprotectores, ropa interior especial y jabones íntimos mantienen la tasa general.

El caso recordó el debate que se generó desde hace varios años entorno al llamado ‘Pink Tax’ o impuesto rosa y cómo afecta a la economía de las mujeres.

¿Qué es el impuesto rosa o ‘Pink Tax’?

El denominado “impuesto rosa” representa un sobreprecio promedio de 17.22% en productos y servicios dirigidos a mujeres, respecto a los enfocados a hombres, según la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Este fenómeno afecta principalmente áreas como higiene personal, ropa, juguetes y otros bienes de consumo, donde los artículos femeninos pueden alcanzar precios considerablemente más altos que sus equivalentes masculinos.

De acuerdo con la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO), las mujeres pueden llegar a pagar hasta un 42% adicional por ciertos productos y servicios, como seguros de gastos médicos mayores.

La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF) informa que este sobreprecio obedece a estrategias de mercado que identifican a las mujeres como un sector más activo en decisiones de compra y consumo.

Según la CONDUSEF, la Biblioteca del Congreso Nacional de Chile (BCN) advierte que no se trata de un impuesto oficial, sino de una práctica mercadológica que aprovecha la estrecha relación entre la mujer y el hogar, reforzando su peso en la economía doméstica.

Además, la PROFECO señaló que las marcas invierten más en la presentación, empaque y publicidad de productos femeninos, lo que incide en el valor final para la consumidora.

El impuesto rosa también impacta en el sector de los servicios financieros. La CONDUSEF reporta que las diferencias de precio en seguros para mujeres se explican por la expectativa de vida y riesgos de salud específicos, variables utilizadas por las aseguradoras. Esta situación se refleja tanto en el costo de pólizas como en el acceso a ciertos servicios, sumando una carga económica adicional.

Durante la conferencia “El impuesto rosa y la brecha salarial”, organizada por la Facultad de Derecho de la UNAM y la Procuraduría de la Defensa del Contribuyente (PRODECON), en marzo de 2025, la contadora pública Gloria Franco Vargas destacó que el impuesto rosa tiene un efecto fiscal directo ya que incrementa el costo a pagar por las mujeres.

En ese espacio, se remarcó que la exclusión de ciertos productos femeninos de los beneficios fiscales y la permanencia de sobreprecios refuerzan la desigualdad económica de género.

Para enfrentar este sobreprecio, la PROFECO recomienda comparar precios, optar por productos neutros cuando sea posible y analizar alternativas si la única diferencia es el color o el empaque.

En el caso de productos para bebés o infancias, sugiere considerar versiones neutrales y, si no es posible sustituir por opciones masculinas, explorar alternativas de menor costo.

La PRODECON recuerda que las consumidoras cuentan con servicios gratuitos de asesoría y defensa en materia fiscal y de derechos del consumidor, facilitando herramientas para exigir equidad en el mercado.