Muchas bebidas que forman parte de la rutina diaria pueden tener un impacto negativo en la salud cardiovascular.
El consumo regular de refrescos azucarados, energizantes y alcohol en exceso se asocia con un mayor riesgo de infarto, tal como señaló una publicación reciente de la revista de nutrición de la Universidad de Harvard.
Identificar estos hábitos y conocer sus efectos resulta fundamental para prevenir enfermedades cardíacas y proteger el bienestar a largo plazo.
Cuáles son las bebidas que se toman de manera cotidiana, pero incrementan el riesgo de sufrir un infarto
Como mencionamos, algunas bebidas de consumo cotidiano pueden incrementar el riesgo de sufrir un infarto, especialmente cuando se consumen en exceso o de forma regular.
De acuerdo con información de Harvard, entre las más asociadas a este riesgo se encuentran las siguientes:
- Bebidas azucaradas: Refrescos, jugos industrializados y otras bebidas con alto contenido de azúcar aumentan el riesgo de enfermedades cardiovasculares e infarto. El exceso de azúcar favorece la obesidad, la hipertensión y la diabetes, factores que elevan la probabilidad de sufrir un evento cardíaco.
- Bebidas energéticas: Suelen contener altas dosis de cafeína y otros estimulantes. El consumo excesivo puede provocar aumentos bruscos de la presión arterial, arritmias y sobrecarga del corazón, lo que incrementa el riesgo de infarto.
- Alcohol en exceso: El consumo elevado y frecuente de bebidas alcohólicas puede dañar el músculo cardíaco, alterar el ritmo normal del corazón y contribuir al desarrollo de hipertensión arterial, todos factores de riesgo para el infarto.
- Café en exceso: El consumo moderado de café generalmente no representa un riesgo para personas sanas y puede tener algunos efectos protectores, pero la ingesta excesiva puede elevar la presión arterial y aumentar el riesgo en personas predispuestas.
- Bebidas con alto contenido de sodio: Algunas aguas saborizadas, bebidas deportivas y jugos procesados contienen cantidades elevadas de sodio, lo que puede contribuir al desarrollo de hipertensión y aumentar el riesgo cardiovascular.
Bebidas que brindan beneficios a la salud cardiovascular y ayuda a prevenir infartos
Contrario a las bebidas dañinas, existen algunas otras que contribuyen a la salud cardiovascular y pueden ayudar a prevenir infartos cuando se incorporan dentro de una alimentación equilibrada. Entre las más recomendadas se encuentran:
- Agua: Mantener una hidratación adecuada facilita la circulación sanguínea y el buen funcionamiento del corazón.
- Té verde: Sus antioxidantes, especialmente las catequinas, ayudan a reducir el colesterol LDL y la presión arterial, además de proteger las arterias.
- Café en moderación: El consumo moderado de café se asocia con un menor riesgo de enfermedades cardíacas en personas sanas, gracias a sus compuestos antioxidantes.
- Jugo de granada: Rico en polifenoles, este jugo contribuye a disminuir la presión arterial y el daño oxidativo en las arterias.
- Leche y bebidas vegetales sin azúcar añadida: Proporcionan calcio y otros nutrientes que favorecen la salud vascular, siempre que se consuman sin azúcares añadidos y en cantidades adecuadas.
- Vino tinto (con moderación): Diversos estudios sugieren que una ingesta moderada puede aumentar el colesterol HDL (“bueno”) y aportar antioxidantes beneficiosos, aunque no se recomienda iniciar su consumo solo por estos efectos.
- Batidos de frutas frescas: Al aportar fibra, vitaminas y antioxidantes, ayudan a controlar la presión arterial y mejorar la salud general del corazón.
El beneficio de estas bebidas depende del consumo moderado y de mantener una dieta saludable en su conjunto.