La historia de Gilberto Bosques Saldívar, el mexicano que salvó a miles del holocausto

Su ejemplo revela cómo la diplomacia y la responsabilidad personal pueden transformar vidas ante la intolerancia y el miedo

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Gilberto Bosques Saldívar, cónsul mexicano
Gilberto Bosques Saldívar, cónsul mexicano en Francia durante la Segunda Guerra Mundial, salvó a miles de refugiados perseguidos por el nazismo. Crédito: Wikipedia/UNAM

La labor de Gilberto Bosques Saldívar durante la Segunda Guerra Mundial es considerada un referente de la diplomacia humanitaria.

Como cónsul general de México en Francia entre 1939 y 1944, Gilberto Bosques contribuyó al rescate de refugiados perseguidos por el nazismo y otros regímenes autoritarios, otorgándoles visas y facilitando su asilo en México.

La actuación de Gilberto Bosques Saldívar durante la Segunda Guerra Mundial

Bosques facilitó la expedición de
Bosques facilitó la expedición de decenas de miles de visados y habilitó castillos como refugios temporales para quienes huían del totalitarismo. Crédito: Comisión Nacional de Derechos Humanos

Nacido el 20 de julio de 1892 en Chiautla de Tapia, Puebla, Bosques desarrolló una carrera en la educación, el periodismo y la política. De acuerdo con la Comisión Nacional de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CNDH), participó desde joven en la Revolución Mexicana, impulsó reformas educativas y promovió medios impresos influyentes. Su trayectoria pública lo llevó a ejercer como cónsul general en París, Bayona y Marsella.

El auge del nazismo y el avance del franquismo configuraron un entorno hostil para millones de personas en Europa. Según la CNDH, en ese escenario, miles de refugiados —principalmente judíos, republicanos españoles y otros grupos perseguidos— buscaron protección en el consulado mexicano en Francia. La región vivía bajo la amenaza constante de la violencia y la discriminación impulsadas por discursos de odio y exclusión.

Frente a este panorama, Bosques y su equipo desplegaron acciones humanitarias que permitieron salvar vidas. El Senado destacó que el diplomático expidió decenas de miles de visados para quienes huían del totalitarismo.

Durante su gestión, Bosques y
Durante su gestión, Bosques y su familia fueron detenidos por autoridades alemanas y enfrentaron condiciones adversas por su labor humanitaria. Crédito: Wikipedia/ Eduardo Ruiz Mondragón

De acuerdo con la CNDH, Bosques alquiló los castillos de Reynarde y Montgrand por la gran cantidad de personas que solicitaron su auxilio, convirtiéndolos en refugios temporales, mientras coordinaba la salida segura de personas de diversas nacionalidades hacia México.

La labor de Bosques implicó enfrentar presiones de autoridades colaboracionistas, la vigilancia de la Gestapo y obstáculos diplomáticos, poniéndose él mismo, junto con su familia y colaboradores, en riesgo.

De acuerdo con el Centro de Estudios Internacionales Gilberto Bosques del Senado, el diplomático rescató a más de 40 mil refugiados a salir de Europa y llegar a México. Hasta se les ofreció nacionalidad mexicana.

Durante su gestión, Bosques, su esposa, sus tres hijos y el personal consular —43 personas en total— fueron detenidos, trasladados ilegalmente a Alemania y recluidos en condiciones adversas.

Al volver a México, Bosques fue recibido por miles de refugiados que ayudó. Falleció el 4 de julio de 1995.

Reconocimiento a Gilberto Bosques en el Senado

El Senado de la República
El Senado de la República rindió homenaje a Bosques y subrayó la importancia de mantener viva la memoria del Holocausto en México. Crédito: Canal del Congreso

Gilberto Bosques fue homenajeado en el Senado de la República este 27 de enero, donde legisladores subrayaron la importancia de recordar el Holocausto y alertaron sobre los peligros persistentes del fanatismo y la intolerancia, según un comunicado del Canal del Congreso.

Laura Itzel Castillo Juárez, presidenta de la Mesa Directiva del Senado, destacó que “la diplomacia, cuando se ejerce con ética y valentía, puede convertirse en una herramienta concreta para salvar vidas.

En el acto de homenaje, el nieto de Gilberto Bosques Saldívar, Gilberto Bosques Tistler, expresó que “la memoria se vuelve una urgencia moral” en un contexto donde resurge el antisemitismo y los discursos que niegan al otro.