El insomnio es una de las quejas más típicas relacionadas con el sueño, la cual afecta al 30 y 35% de los adultos. Existen estudios que se encargan de avaluar el rol que juega la alimentación con dicho padecimiento, ya que la nutrición puede llegar a ejercer un gran efecto sobre las hormonas y el estado inflamatoria del cuerpo, lo que podría llegar a contribuir de manera directa o indirecta en la aparición del insomnio.
Se trata de un trastorno que involucra un patrón de alteración del sueño y la aparición de algunos síntomas durante el día, por ejemplo:
Síntomas diurnos:
- Fatiga o malestar general.
- Deterioro en la atención, concentración y memoria.
- Baja productividad.
- Somnolencia diurna.
- Disminución en la motivación, energía o iniciativa.
- Las personas pueden estar más propensas a cometer errores laborales o accidentes de tránsito.
- Pueden llegar a presentar tensión, dolor de cabeza o síntomas gastrointestinales en respuesta a la falta de sueño.
Síntomas nocturnos:
- Dificultad para comenzar el sueño.
- Dificultad para mantenerse dormido.
- Se pueden llegar a despertar mucho antes de la hora usual en la que se levantan.
- Sueño de poca calidad, sin descanso o no reparador.
¿Cuál es la vitamina que se debe consumir para combatir el insomnio?
De acuerdo con un artículo publicado por el Instituto Europeo del Sueño, la vitamina que se recomienda consumir es el complejo vitamínico B, niacina o B3, ya que puede contribuir a mejorar dicha condición y suele funcionar bien en pacientes que se despiertan de la nada en la madrugada y que no cuentan con la capacidad de volver a dormir.
Ya que la vitamina B12 interviene en la regulación del ritmo de sueño y puede ser benéfica para aquellas personas que cuentan con un ritmo de sueño alterado, durante el desfase horario y en algunas ocasiones en casos de insomnio que presentan adultos mayores.
Asimismo, compartieron una lista de alimentos que se recomienda consumir en las noches antes de intentar dormir y de esa forma mejorar la calidad del sueño:
- Pescados grasos como el salmón y el atún, ya que la combinación de omega 3 y vitamina D contiene un alto potencial de mejorar la calidad del sueño, ya que ambos han demostrado incrementar la producción de serotonina.
- Almendras: puesto que son una fuente rica en melatonina y magnesio, las cuales contribuyen a reducir el cortisol de las personas y al mismo tiempo la inflamación, lo que propicia la aparición de un sueño reparador.
- Kiwi: gracias a que es una fruta alta en antioxidantes y serotonina, motivo por el cual mejora la calidad del sueño.
- Pavo: ya que contiene altas cantidades de proteínas y triptófano (el último esencial en la producción de melatonina), además se ha demostrado que ambos componentes pueden inducir el cansancio.
- Té de manzanilla: gracias a que contiene apigenina, el cual es un antioxidante que el cerebro promueve y al final del día se traduce en una reducción notable del insomnio.
- Piña: pues posee compuestos que estimulan la producción de serotonina y calman los niveles de ansiedad. Al momento de ser consumida en la noche, el cerebro transforma el triptófano en melatonina, y de esa forma se genera una mejoría en el descanso.
Por otra parte, el instituto invita a las personas a ingerir cenas ligeras y que contengan pocos carbohidratos, ya que aumentan las interrupciones del sueño y reducen la cantidad de sueño profundo. Así como evitar el consumo de alimentos ácidos en la noche, alcohol, café, chocolate o tabaco y cenar entre 2 y 3 horas antes de acostarse.