El hallazgo que develó una nueva variante de enterramiento para la cultura lajollana, en Baja California

Se localizaron 8 esqueletos que estaban bocabajo, una posición inédita en las antiguas costumbres funerarias del estado

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Arqueólogos del INAH hallaron nueva
Arqueólogos del INAH hallaron nueva variante de enterramiento para la cultura lajollana, en Baja California. (INAH)

Durante este 30 de marzo, la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), anunció el descubrimiento de una nueva variante de enterramiento dentro del patrón funerario perteneciente a la cultura lajollana en Baja California. Fue identificada en un salvamento arqueológico que permitió la recuperación de 20 contextos mortuorios.

Mediante una conferencia de prensa, encabezada por el director del Centro INAH Baja California, Jaime Vélez Storey; el director de Administración y Servicios y la gerente de Cumplimiento Regulatorio de Energía Costa Azul (ECA LNG), Jorge Uribe Villalobos y Claudia Ruíz Reséndez, respectivamente, se hizo público que el hallazgo se realizó en la localidad Costa Azul-Rancho San Nicolás, exactamente a 30 kilómetros al norte de Ensenada.

Las acciones correspondientes para el salvamento se llevaron a cabo por los arqueólogos Rubén García Lozano y Gengis Ovilla Rayo. Quienes detallaron que “en los trabajos en campo, desarrollados entre 2021 y 2022, se excavaron 24 campamentos de grupos de cazadores-recolectores-marisqueros”.

Los antropólogos excavaron 20 contextos
Los antropólogos excavaron 20 contextos mortuorios al norte de Ensenada: 18 humanos y dos de cánidos. (INAH)

Con antigüedades que alcanzan el periodo Arcaico Medio (5,500 a 1,300 años antes del presente) y la Prehistoria Tardía (1,300 años a.p., al siglo XVIII en la región), esos contextos domésticos y rituales fueron excavados y documentados por un equipo de 11 arqueólogos y 48 trabajadores.

Piezas y objetos prehispánicos

En asociación con los numerosos restos de conchas marinas, producto del consumo humano, característicos de estos grupos nómadas y seminómadas, se localizaron los 20 contextos mortuorios citados: 16 corresponden a inhumaciones humanas, dos a cremaciones humanas y un par más a entierros de cánidos.

De acuerdo a los expertos, ocho de las inhumaciones humanas localizadas guardaban una posición flexionada bocabajo, la cual no se había documentado en el área noroccidental de Baja California; mientras que, de las ocho restantes, tres estaban flexionadas a un costado, dos semiflexionadas y tres indeterminadas.

Las investigaciones arrojaron que 14 de los 16 esqueletos corresponden a adultos quienes, junto con los dos infantes, fueron sepultados cerca de las áreas domésticas, y que algunos fueron cubiertos con piedras.

Se recuperaron distintas herramientas y
Se recuperaron distintas herramientas y objetos de cultura material como cuchillos, raspadores, puntas de proyectil y ornamentos, entre otros. (INAH)

Cabe mencionar que no se ha identificado algún simbolismo sobre la posición bocabajo, aún así el descubrimiento enriquece el conocimiento de las prácticas funerarias conocidas para la cultura La Jolla. La cual se extendió desde la costa norte de Baja California hasta la costa sur de California, en un periodo que va de 8,000 a 1,300 años antes del presente.

Además de los contextos óseos, en los diversos frentes de trabajo se registraron alrededor de 300 vestigios de hogueras, a manera de acumulaciones de rocas, cada uno de los cuales fue retirado y resguardado, previamente se hizo el debido registro tridimensional con dibujo y fotografía.

Próximos a los fogones se recuperaron herramientas y objetos de cultura material como: cuchillos, raspadores, puntas de proyectil y ornamentos, entre otros. Además de bastantes restos marinos desde conchas de abulón, mejillón, pequeños caracoles, placas de caparazones de erizo de mar, restos de peces, hasta mamíferos marinos y terrestres.

El INAH finalmente confirmó que se realizarán próximamente los análisis osteológicos a profundidad, los cuales darán detalles sobre la edad, el género, las patologías y otros datos de los 16 esqueletos.

Sobre los entierros de los prehispánicos

La inhumación era uno de los tratamientos que los antepasados le deban a sus muertos. El cual consistía en colocar el cuerpo del difunto en una sepultura, podían llevarlo a cano directamente sobre el suelo o en distintos soportes. En cuanto al cadáver se colocaba de manera extendida, flexionada o sentada.

Generalmente se les sepultaba con una ofrenda variada dependiendo quien fuera la persona y las costumbres de las distintas culturas.