Myrtle es una tortuga verde marina de aproximadamente 95 años que se encuentra bajo la protección y cuidados de los especialistas del New England Aquarium, en Boston, Estados Unidos.
Ha vivido en las aguas de la atracción Giant Ocean Tank del acuario durante más de 50 años y superó la expectativa de vida promedio de su especie. Cuenta con una excelente condición física y goza de un buen estado de salud a pesar de su avanzada edad.
Mantener su buena salud no es tarea fácil, pues los expertos a cargo de su cuidado deben realizarle chequeos dos veces al año. Uno de esos exámenes fue llevado a cabo esta semana y para lograrlo se requirió el esfuerzo conjunto de múltiples trabajadores del acuario.
La residente más famosa del acuario
Myrtle tuvo que ser levantada desde su tanque dentro de una caja especial, pero para lograrlo se requirió de toda una operación. Según reportó la agencia de noticias Associated Press (AP), un equipo de buzos guió al reptil hasta el contenedor que más tarde fue izado con ayuda de un cabestrante durante el horario de apertura del acuario, por lo que decenas de espectadores quedaron impactados con la postal.
Una vez fuera del agua, la tortuga fue trasladada hasta un lugar donde ya la esperaba un equipo de veterinarios, técnicos y acuaristas que unieron esfuerzos para extraer la sangre de Myrtle.
Asimismo, los especialistas verificaron el rango de movimiento de sus aletas y se aseguraron de que tanto sus ojos como su nariz y boca estuvieran en buen estado. Por último, realizaron una ecografía y checaron su peso para devolverla sana y salvo a su tanque oceánico.
Mike O’Neill, director del tanque oceánico, declaró en entrevista para la agencia de noticias que la tortuga es “icónica” y que una de las cosas “realmente especiales” que notan en los padres con sus hijos es que a veces dicen: “Esta es Myrtle, ha estado aquí desde que yo era niña” y admitió que tiene un “impacto multigeneracional” que considera “realmente especial”.
O’Neill informó que a última hora del martes, el reptil ya se encontraba comiendo repollo y lechuga dentro de su recinto. AP asegura que ha sido visitada por aproximadamente 50 millones de personas a lo largo de las más de cinco décadas que ha vivido en el acuario y que gracias a todo ese tiempo se acostumbró a la convivencia con humanos.
Myrtle, quien probablemente es la residente más famosa del acuario comparte espacio con Carolina y Retread, dos tortugas caguama que tienen aproximadamente la mitad de su edad y tamaño. La agencia de noticias afirma que fueron examinadas el martes y que, de acuerdo con O’Neill, “ambos también están muy bien”.
La pesca incidental pone en riesgo a la especie
La tortuga verde marina (Chelonia mydas) es un reptil considerado por la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) como una especie en peligro de extinción.
Una de las principales amenazas que enfrentan estas y otras especies de tortugas marinas es la recolección intencional humana de huevos y adultos de las playas de anidación y de juveniles en las zonas de alimentación. La organización internacional lamenta que la captura de estas especies sea legal en algunos países.
De igual manera, la degradación de su hábitat en playas de anidación y áreas de alimentación, así como las enfermedades han contribuido en gran medida a la disminución de su población, siendo la mayor amenaza la captura incidental en redes de pesca.