Staro Brdo, así es el único hogar para los caballos olvidados y maltratados de Serbia

El primer rescate del fundador del santuario ocurrió hace 12 años, cuando fue testigo del triste destino de un caballo que estaba a punto de ser sacrificado

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Old Hill es el único santuario para equinos de Serbia y protege a caballos, burros y otros animales ancianos. (AP Photo/Darko Vojinovic)
Old Hill es el único santuario para equinos de Serbia y protege a caballos, burros y otros animales ancianos. (AP Photo/Darko Vojinovic)

En Lapovo, municipio ubicado en la parte central de Serbia, se erige Staro Brdo o Colina Vieja, el único santuario de caballos del país. El importante refugio le proporciona protección y cuidado a cerca de una docena de equinos, aunque a lo largo de sus casi 10 años de historia le ha proporcionado a más de 80 animales un lugar seguro para pasar el resto de sus días.

Fundado por Zeljko Ilicic, un hombre de ahora 43 años, proporciona un lugar de descanso a caballos torturados, maltratados, ancianos y aquellos que gozaron de una buena vida pero que sus antiguos dueños no pudieron continuar cuidando de ellos.

Ilicic se mantiene optimista sobre el futuro de su santuario y espera que pronto sea un lugar autosostenible mediante diferentes iniciativas como la terapia de equitación.

Un lugar para almas ancianas y torturadas

Durante casi una década, el santuario ha sido el hogar de más de una docena de equinos.
Durante casi una década, el santuario ha sido el hogar de más de una docena de equinos.

La labor de Ilicic salvando caballos comenzó hace aproximadamente 12 años, cuando, según declaró en entrevista para la agencia de noticias Associated Press (AP), fue testigo del “triste destino” de un caballo que estaba a punto de ser sacrificado. “Decidí intentar devolverle la vida y conservarlo si sobrevivía. Y él lo hizo”, recordó.

El asilo tiene como objetivo rescatar, rehabilitar, resocializar y cuidar de los caballos y es el único centro del país capaz de albergar y brindar condiciones óptimas para la vida de los caballos que, en caso de no contar con el apoyo de la fundación, vivirían el resto de sus días en condiciones deplorables, según información disponible a través del sitio web del santuario.

Dichas condiciones son provocadas por traumatismos y lesiones infringidas por tratos inhumanos. Tras su fundación, en agosto de 2015, el lugar se convirtió en el primer y único santuario en Serbia y los Balcanes. Uno de los ejes principales de la organización es crear conciencia para que la gente deje de ver a los animales como accesorios.

“Los caballos tienen emociones y necesidades. El abuso animal no es menos delito que el abuso humano. El sufrimiento de los caballos que son tratados como si no fueran más que un medio para obtener ganancias es indescriptible y las consecuencias son trágicas”, escribieron los directivos del santuario en su sitio web oficial.

Violeta Jovic, trabajadora del santuario, le contó a la agencia de noticias que un momento ocurrido en 2020 quedó grabado en su memoria, pues en aquel entonces, inspectores veterinarios interceptaron un camión repleto de caballos.

Las casi dos docenas de equinos eran transportadas ilegalmente hacia un matadero y todos se encontraban en malas condiciones, sin embargo, gracias al esfuerzo de Staro Brdo, la gran mayoría encontró un nuevo hogar, mientras que tres de ellos se quedaron a vivir permanentemente.

“Esto ya no es voluntariado ni un pasatiempo o un trabajo. Se ha convertido en mi vida”, aseguró Jovic. AP reporta que en la actualidad el santuario le da hogar a nueve caballos, dos burros, un búfalo, siete cerdos, múltiples perros, gatos y gallinas.

Un esfuerzo que no deja de crecer

Fue fundado en 2015 por Zeljko Ilicic en un pequeño terreno en Lapovo, Serbia Central.
Fue fundado en 2015 por Zeljko Ilicic en un pequeño terreno en Lapovo, Serbia Central.

En el pasado cuidaron de siete gatos recién nacidos hallados dentro de una bolsa de plástico sellada y otros siete lechones de Yorkshire, quienes fueron encontrados en un vertedero. Los 14 seres sintientes crecieron hasta convertirse en adultos y hoy en día recorren a sus anchas los más de 15.000 metros cuadrados del santuario.

La agencia de noticias asegura que este lugar opera con donaciones, sin embargo, Ilicic se mantiene positivo ante la posibilidad de “volverse autosuficiente” a través de varias iniciativas como la terapia de equitación.

“Somos los únicos en los Balcanes en este momento y esperamos que, con el tiempo, seamos reconocidos por el Estado”, concluyó el fundador de Staro Brdo.