REVIEW | Dragon’s Dogma II: Dark Arisen - El verdadero elegido

Dragon’s Dogma II fue una de las mejores experiencias del 2024, su expansión Dark Arisen viene a elevar la propuesta original con una nueva campaña y mejoras de calidad de vida

Dragon’s Dogma II: Dark Arisen, de Capcom.
Dragon’s Dogma II: Dark Arisen, de Capcom.
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En 2024 Capcom nos invitó a recorrer un mundo increíble en el que la exploración y la aventura tomaban el protagonismo indiscutido. Un mapa extenso diseñado para esconder secretos, cuevas y criaturas mitológicas que garantizaban una experiencia distinta a todo lo que conocíamos hasta ese momento. El sistema de combate, ágil y vertiginoso, dejaba de lado las complejidades innecesarias de otros exponentes del género, propiciando batallas intensas y espectaculares. Dragon’s Dogma II fue la secuela superadora de un gran juego de culto, ahora su expansión Dark Arisen refina la fórmula con mejoras a la calidad de vida y nos lleva a explorar una nueva región tan inhóspita como maravillosa.

Dragon’s Dogma II: Dark Arisen no sólo es una expansión, es una actualización completa que viene a pulir varias asperezas del título original. Algunas son mejoras de calidad de vida, como un ajuste a la economía in-game, el “modo difícil” tan solicitado, el nuevo remedio para cierta misteriosa enfermedad y la inclusión de más ranuras de habilidad activas y pasivas. Otras, como la Ferrystone Eterna (que sirve para teletransportarnos gratuita y libremente) rompe bastante la experiencia original pero resulta vital navegar el nuevo mapa sin los Oxcarts. En general, los cambios son positivos y si los nuevos jugadores no utilizan la teletransportación gratuita aún pueden disfrutar de la experiencia original. Lo más importante es que el contenido nuevo está a la altura de las circunstancias, ofrece más de 50 horas de aventuras y un sinfín de cuevas, jefes y recovecos por explorar.

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Dragon’s Dogma II: Dark Arisen, de Capcom.
Dragon’s Dogma II: Dark Arisen, de Capcom.

El juego nos permite cargar la partida anterior y reconoce todo lo obtenido al iniciar un nuevo juego. Esta vez disponemos de tres ranuras para comenzar nuevas partidas, saldando definitivamente una deuda pendiente que Capcom tenía con la comunidad. Al comenzar, en la taberna, veremos las nuevas misiones con una marca distintiva para poder jugar rápidamente todo el contenido nuevo. Eso sí, para sobrevivir en los helados páramos de Norgan necesitaremos un personaje poderoso por lo que completar el juego base es casi un requisito ineludible. Aquellos que no jugaron la experiencia vainilla pasarán una deliciosa estadía en Vermund y Battahl, aprovechando todas las nuevas mecánicas y mejoras, para luego viajar más allá de las montañas del norte.

El DLC nos cuenta de la aparición de un nuevo Arisen, algo imposible dentro de la mitología del juego ya que nosotros somos el único y sólo puede haber uno por era. Nos toca investigar un territorio inhóspito y abandonado al norte de Vermund, más allá del cordón montañoso. El viaje de por sí es poco ortodoxo y al llegar nos recibe una emboscada de bárbaros que pondrán a prueba nuestro build de combate. Pronto comenzaremos a explorar esta nueva región que, además de sus propios enemigos colosales, presenta desafíos topográficos y climáticos. El frío, las ventiscas y las tormentas de nieve serán un factor a considerar al igual que la verticalidad de los escenarios que deberemos escalar utilizando una nueva herramienta. El mapa de Norgan está lleno de cuevas subterráneas interconectadas, castillos abandonados y fortificaciones listas para ser descubiertas, es el escenario perfecto para una gran aventura.

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Dragon’s Dogma II: Dark Arisen, de Capcom.
Dragon’s Dogma II: Dark Arisen, de Capcom.

Entre las novedades, se destaca la mecánica de looteo al azar porque es simple y efectiva. La exploración, cofres y enemigos nos darán “reliquias” de diferente tipo y nivel que podremos evaluar en el pueblo principal. Es la mejor forma de conseguir equipamiento nuevo, desde armas hasta partes de armadura que nos ayuden a enfrentar las condiciones climáticas. También hay un herrero que forjará, a cambio de dinero y materiales nuevos, un amplio abanico de armas, capas y armaduras propias de la región. Este cambio funciona a la perfección para el DLC y recompensa la exploración minuciosa, una actividad realmente divertida gracias al cuidado diseño del escenario y locaciones.

La otra gran novedad son los Obeliscos y Sitios Perdidos. Los primeros son lugares de difícil acceso que, al activarlos, nos conceden una habilidad mejorada y otros beneficios. Los segundos están dispersos por Vermund y Battahl, son calabozos de dificultad elevada repletos de jefes y desafíos únicos. Al final nos recompensarán con equipamiento y una llama especial que se utiliza para maximizar los beneficios de los Obeliscos. Lo más interesante es que al activarlos por completo pueden alterar el drop rate de las reliquias y hasta predefinir qué tipo de equipamiento sacaremos al evaluarlas. Este sistema de 3 partes conforma el pilar fundamental de esta expansión, al menos a la hora de jugar, y se complementa muy bien con el nuevo arco narrativo.

La experiencia fundamental del título original estaba centrada en la sensación de descubrimiento a través de la exploración y el balance entre riesgo y recompensa. Dark Arisen sigue ese mismo lineamiento pero con menos dificultades a la hora de atravesar el terreno gracias a la Ferrystone eterna, sin embargo el nuevo mapa tiene un factor que vuelve a complicar las cosas: las tormentas de nieve. Éstas aparecen al azar, aunque son más frecuentes en ciertas zonas, y bloquean la visión in-game, en el minimapa y hasta la dirección de nuestro indicador en el mapa principal. Es más, durante una tormenta no podremos teletransportarnos y la stamina máxima se ve reducida paulatinamente hasta congelarnos. La solución es ir bien abrigado, conocer los campamentos de la zona y tener un Pawn con la nueva especialización, pero conseguir todos estos recursos no será nada sencillo.

Dragon’s Dogma II: Dark Arisen, de Capcom.
Dragon’s Dogma II: Dark Arisen, de Capcom.

Las misiones secundarias surgen de la interacción con los NPC y suelen ser orgánicas, sencillas y divertidas. Las recompensas son siempre útiles y por lo general nos enseñan a navegar a través de las nuevas complicaciones de la expansión. Habrá batallas legendarias por doquier, en especial cuando nos crucemos con los nuevos enemigos gigantescos o se mezclen varios grupos de enemigos. Aún llegando con un personaje absolutamente maximizado, luego de finalizar el juego base, la campaña nueva nos tendrá al borde del asiento gracias a su nivel de dificultad desafiante. Es un desafío constante pero nunca al punto de quebrarnos, la dificultad se siente justa y se nota que el equipo de desarrollo tuvo más tiempo para pulir este nuevo contenido.

Aún después de ver correr los créditos, Dark Arisen tiene contenido para que sigamos jugando. El endgame nos sorprende con una nueva misión que nos llevará por todo el mapa, enfrentando batallas de alto nivel sólo para prepararnos para un último gran jefe. Esta vez podremos volver a activar este evento, que es la mejor forma de conseguir reliquias de nivel 4 y 5, y aprovechar a terminar las misiones pendientes. Esta expansión mejora lo que ya era un juego casi perfecto, transformando a Dragon’s Dogma II en uno de los mejores exponentes de su género. Si algo le tengo que reclamar, aunque sea sólo una cuestión de gustos, es la ausencia absoluta de una mecánica para bloquear la cámara en un enemigo. Todo lo demás, la gestión de inventario, la variedad de enemigos y equipamiento, incluso la nueva campaña y su escritura, es absolutamente maravilloso.

Dragon’s Dogma II: Dark Arisen es un DLC sólido que mejora la propuesta original, la expande y la vuelve más accesible. La mayoría de los cambios son opcionales y, en el peor de los casos, no entorpecen la visión original. Las mejoras de calidad de vida son más que bienvenidas, en especial las ranuras para tener más habilidades equipadas, y cambian la experiencia para bien. Es la versión definitiva de un clásico moderno, los últimos retoques de una obra tan ambiciosa como original. Sin lugar a dudas, Dragon’s Dogma II es uno de los mejores RPG de acción de esta década.

9
El verdadero elegidoDragon’s Dogma 2: Dark Arisen es una expansión espectacular que suma una nueva región, con enemigos, equipamiento y jefes, y que mejora la experiencia original con mecánicas pulidas y mejoras a la calidad de vida.
Revisado en PlayStation 5
Plataformas:
Nintendo Switch 2PCPlayStation 5Xbox Series SXbox Series X

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