Monster Hunter Wilds ha vendido 11 millones de copias en menos de un año, consolidándose como uno de los lanzamientos más exitosos de Capcom. Sin embargo, tras un inicio arrollador en ventas, el juego ha mostrado una desaceleración significativa, lo que preocupa a la compañía japonesa y la impulsa a planificar nuevas estrategias para revitalizar la franquicia.
Comparación con Monster Hunter World
Los reportes financieros publicados en enero de 2026 muestran con claridad la magnitud del fenómeno: Monster Hunter Wilds superó los 8 millones de unidades vendidas en sus primeros tres días y llegó a los 10 millones al mes de su lanzamiento, el 28 de febrero de 2025. Este desempeño inicial superó incluso a Monster Hunter World, el anterior título más exitoso de la saga. Mientras que Monster Hunter World tardó cerca de dos meses en alcanzar los 7,5 millones de copias vendidas, Monster Hunter Wilds logró esa cifra en menos de la mitad de tiempo y se convirtió en el título con el lanzamiento más rápido en la historia de Capcom.
Pese a ese arranque, la comparación a largo plazo revela diferencias importantes. Aunque ambos títulos alcanzaron los 11 millones de unidades vendidas en aproximadamente el mismo periodo (unos once meses), Monster Hunter World mantuvo un ritmo más sostenido. Según los datos, Monster Hunter World llegó a los 20 millones en tres años y nueve meses, mientras que Monster Hunter Wilds, con el ritmo actual de ventas de 100.000 unidades al mes, necesitaría cerca de siete años y medio para igualar esa cifra. Así, tras un debut extraordinario, las ventas de Monster Hunter Wilds experimentaron una caída más pronunciada después del pico inicial.
Factores que influyeron en la desaceleración de ventas
El gran recibimiento de Monster Hunter Wilds en sus primeros días fue resultado, en parte, de las altas expectativas generadas por el éxito previo de Monster Hunter World. No obstante, algunas críticas relacionadas con el rendimiento técnico del juego y otros elementos han reducido la demanda después de su lanzamiento. Según el informe de Capcom, entre marzo y septiembre se vendieron 10,7 millones de copias, mientras que en el último tramo del año fiscal solo se sumaron 300.000 unidades más.
A diferencia de lo visto con Monster Hunter World, en el que la base de usuarios continuó aumentando de forma constante, Wilds parece haber concentrado la mayor parte de su potencial de ventas en las primeras semanas. Este fenómeno no solo inquieta a los inversores, sino también a los jugadores, preocupados por el futuro soporte y desarrollo de la franquicia. Capcom ha señalado que continuará ampliando el contenido y mejorando el rendimiento técnico del título, intentando atender las demandas de quienes han postergado su compra o han sufrido problemas de funcionamiento.
Perspectivas y estrategias futuras de Capcom
Frente a este contexto, Capcom no permanece inactiva. Según lo expuesto en los informes y en el comunicado financiero de la empresa, están previstas nuevas medidas para fortalecer y prolongar la vida comercial de Monster Hunter Wilds. Un aspecto central sería el posible lanzamiento en Nintendo Switch 2, plataforma que aún no cuenta con una versión del juego pero que, de acuerdo a rumores, podría recibir un anuncio en las próximas semanas.
El lanzamiento en una nueva consola representaría la posibilidad de llegar a un público más amplio y reactivar las ventas, sobre todo en mercados donde la portabilidad y el acceso a nuevas experiencias tienen un valor especial. Capcom también ha anunciado actualizaciones regulares y nuevos contenidos descargables, una estrategia similar a la que favoreció a Monster Hunter World en el pasado.
Para los seguidores y potenciales compradores, la respuesta a las críticas técnicas y la continuidad en el soporte serán factores decisivos al momento de elegir Monster Hunter Wilds. Las conversaciones en foros especializados y redes sociales muestran interés acompañado de cautela. Mientras tanto, el fenómeno Monster Hunter mantiene a Capcom en el centro de la discusión acerca de los grandes lanzamientos, aunque persiste la incertidumbre sobre su capacidad para mantener el éxito a largo plazo.