
El 30 de octubre es la fecha elegida para revivir una parte legendaria del JRPG clásico con el lanzamiento de Dragon Quest I & II HD-2D Remake. Esta nueva versión reúne las primeras dos entregas de la franquicia en un solo paquete, completamente rehecho con ese estilo HD-2D que ya se volvió marca registrada desde Octopath Traveler y que Square Enix presentó en Dragon Quest III HD-2D Remake el año pasado.
Disponible para Nintendo Switch, Nintendo Switch 2, PlayStation 5, Xbox Series y PC, el remake apuesta fuerte a lo nostálgico, pero sin quedarse atrapado en el pasado. No es solo una lavada de cara: hay escenas nuevas, mejoras sustanciales y hasta doblaje de voces en las cinemáticas. La música también sube de nivel con una banda sonora orquestada que reinterpreta los temas clásicos con toda la épica que merecen.

Dos juegos, una aventura renovada
Este remake no solo moderniza Dragon Quest I y II, sino que los presenta como una experiencia conectada. La historia comienza justo después de los eventos de Dragon Quest III, que sirve como precuela de estas dos aventuras y cierra lo que se conoce como la Trilogía de Erdrick.
En Dragon Quest I, volvemos a la tierra de Alefgard, donde la paz que dejó el héroe Erdrick empieza a tambalear con la aparición del Dragonlord, una amenaza que regresa con ganas de venganza y una horda de monstruos. El protagonista, un joven descendiente de Erdrick, es quien debe ponerse la capa y la espada para restaurar la paz. En su camino encontrará aldeas arrasadas, pantanos venenosos y secretos sobre el legado que carga en sus venas.
Por su parte, Dragon Quest II presenta una escala mucho más ambiciosa. Años después de los eventos de la primera entrega, los descendientes de Erdrick gobiernan tres reinos: Midenhall, Cannock y Moonbrooke. Pero cuando Moonbrooke cae bajo ataque, el Príncipe de Midenhall parte en busca de respuestas y de revancha. En su viaje lo acompañan el Príncipe de Cannock y la Princesa de Moonbrooke, y, como novedad del remake, también se suma la Princesa de Cannock, que debuta como personaje jugable.

La Princesa de Cannock: nueva aliada, nuevo giro
Una de las adiciones más llamativas del remake es esta nueva integrante del equipo: la hermana menor del Príncipe de Cannock, con una personalidad chispeante y habilidades mágicas y físicas que le dan más estrategia al combate. Su llegada no solo suma variedad a la jugabilidad, sino que también reconfigura partes clave de la historia.
Además, se suman personajes y criaturas que no estaban en los juegos originales, como hadas, enanos y enemigos inéditos, y hasta una cara conocida de Dragon Quest III, lo que aporta continuidad al universo narrativo.
Entre la nostalgia y la renovación
Para quienes jugaron los originales, este remake será una oportunidad de redescubrir esas aventuras con una nueva mirada. Para quienes recién se suman a la saga, es la mejor forma de entrar al mundo de Dragon Quest por la puerta grande. Los visuales estilo HD-2D capturan lo mejor de dos mundos: el pixel art de la vieja escuela con efectos modernos que le dan vida a cada escenario, castillo y caverna.
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