Así es “Adultos”, una historia sobre relaciones disfuncionales que se convirtió en la primera novela de Marie Aubert

Con más de 10.000 ejemplares vendidos en Noruega, este libro de la escritora nacida en Oslo es una de las revelaciones de la literatura europea en los últimos años.


"Adultos", la primera novela de la escritora noruega Marie Aubert.
"Adultos", la primera novela de la escritora noruega Marie Aubert.

La primera novela de la escritora noruega Marie Aubert, quien en 2016 publicó su primer libro, una colección de cuentos titulada Can I Come Home with You”, recibió el Premio de la Crítica Joven en Noruega, lo que es equivalente al Goncourt para los escritores de esta parte de Europa, y vendió más de 10.000 copias en su primer año.

Pocas veces un autor consigue cifras tan estruendosas con una novela en su primer intento, pero Aubert lo consiguió con “Adultos”, que vio la luz en 2019 y ya se ha publicado en quince países.

Aquí asistimos a la historia de Ida, una mujer que ya ha superado los 30 años, es arquitecta y no tiene hijos. Está viviendo su mejor momento, pero en el último tiempo ha estado recibiendo una serie de señales que parecen advertirle que el tiempo pasa y siempre se lleva algo.

Ida comienza a pensar en la posibilidad de congelar sus óvulos para usarlos más adelante, si es que conoce a la persona indicada para emprender el proyecto de tener una familia. El verano llega y en un autobús rumbo al sur hacia la cabaña de su familia junto al mar, en donde se reunirán todos para celebrar el cumpleaños de su madre, todo comienza a tomar un rumbo distinto. Se suponía que iba a ser un fin de semana perfecto, pero una noticia lo trastocará todo.

Portada del libro "Adultos", de Marie Aubert. (Cortesía: Nórdica Libros).
Portada del libro "Adultos", de Marie Aubert. (Cortesía: Nórdica Libros).

Con una prosa ágil y envolvente, Aubert consigue llevar al lector de cabeza sobre esta historia, incómoda en varios pasajes, en la que los momentos familiares terminan siendo los espacios idóneos para que afloren las más grandes diferencias, donde las relaciones que se creían tener entre hermanas, madres e hijas se van por la borda. No es algo nuevo, claro. Todas las familias tienen problemas. El retrato que hace la autora aquí de esos instantes complejos, de la fiereza que reside en las relaciones familiares, es, simplemente, excelso.

En la novela, todo se desmorona entre Ida, su madre y su hermana Marthe a partir de la marcha de su padre. Hay un aparente apoyo entre ellas, pero lo cierto es que asumen conductas que a ninguna de las tres les corresponde. La inmadurez, los sentimientos no curados, la competitividad, el cariño mal dirigido y el dolor que trae consigo la llegada de la adultez, el paso del tiempo.

De ahí surge, precisamente, el tema principal de la trama, que termina, en últimas, titulando la novela. Adultos es la historia de lo que somos todos, narrada a través de una protagonista que siente que algo que no quiere, de repente, es una obligación en su vida.

La novela termina siendo un relato de la dureza que reside en la adultez, la perdida de libertad. En el fondo, dice Semíramis González en El Plural, es la foto fija de una generación condicionada por el éxito profesional y la presión social de lo que socialmente se supone que significa “ser mujeres completas”. Ser adulta, en parte, significa también asumirse como mujer dentro de un círculo social que exige amoldarse.

“Si leo el libro que traigo me mareo y casi no me queda batería en el móvil, así que tampoco puedo escuchar un pódcast, no oigo más que pum y pam y las canciones metálicas del ratón Claus y «el más limpio del lugar mi osito va a quedar». Cuando nos acercamos al túnel de Telemarksporten, se me acaba la paciencia y me vuelvo hacia el padre, que es un joven hípster con barba y un moño ridículo, le sonrío de oreja a oreja y le pregunto si pueden bajar un poco el volumen, por favor. Yo misma oigo que mi voz suena punzante y el padre se da perfecta cuenta de que me estoy regodeando, pero es que no pueden llevar el sonido puesto en un autobús de larga distancia abarrotado en pleno julio, no pueden” - (Fragmento).

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