Una de las imágenes que recorrieron el mundo tras la ceremonia inaugural fueron las del atleta francés, Samir Ait Said, quien sufrió una impactante doble fractura en una prueba clasificatoria de salto de caballo de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.
Por la gravedad de la lesión -fractura de tibia y peroné- el gimnasta de 26 años quedó automáticamente descartado para el resto de las pruebas, tanto individuales como por equipos, de las que debía participar.
El mismo sábado fue intervenido quirúrgicamente en el Hospital Barra de Vitoria, en Río, y dos días después ya aparecieron las primeras fotos de su pierna recién operada. De muy buen ánimo e incluso caminando, el gimnasta dio inicio así a una larga rehabilitación.
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Samir Ait Said también recibió la visita al hospital de Bruno Grandi, el presidente de la Federación Internacional de Gimnasia. Grandi además estuvo durante 23 años al frente de la Federación de Gimnasia de Italia y también fue miembro del COI italiano desde el 2000 hasta 2004.
Said elogió a sus compañeros franceses, algunos de los cuales lograron clasificarse para la fase final del evento, y avisó que los irá a alentar como espectador: "Estoy detrás de todos mis amigos. Se las arreglaron para mantenerse juntos después de mi caída. Eso debe haber sido muy difícil. Eran guerreros reales. Así que vamos muchachos, sean fuertes, yo estoy con ustedes".
Y cerró afirmando que buscará recuperarse para competir en los próximos Juegos Olímpicos: "Créanme que la aventura de Tokio 2020 es todavía posible. Y tan pronto como esté de vuelta caminando, volveré a entrenarme y a buscar ese oro olímpico".
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