El fiscal federal Franco Picardi reclamó este jueves que el financista Elías Piccirillo siga preso con arresto domiciliario en su departamento de Banfield y se rechace un pedido para liberarlo. Argumentó que existen riesgos concretos de entorpecimiento de la investigación en su contra, por montar un falso operativo policial donde plantó armas y droga a un ex socio para no pagarle una deuda de 6 millones de dólares.
Piccirillo está procesado con prisión preventiva y se le concedió el arresto domiciliario con tobillera electrónica. Su defensa reclamó que quede libre y como segunda posibilidad, que se lo deje mudarse al departamento de su actual novia Florencia Epelbaum: a esto la fiscalía también reclamó que se le diga que no. La decisión final será del juez del caso, Ariel Lijo.
Riesgos concretos que persisten
Picardi advirtió que “persisten riesgos concretos de entorpecimiento de la investigación que no pueden ser neutralizados” y que impiden revocar la prisión preventiva del financista, en un dictamen al que tuvo acceso Infobae.
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El ex marido de Jesica Cirio está acusado por planear y ejecutar una maniobra criminal entre el 16 y el 18 de enero de 2025 contra su ex socio Francisco Hauque: le debía 6 millones de dólares y para evitar saldar la deuda buscó un grupo de policías a los que pagó para montar un operativo. De manera previa le “plantó” droga y armas en el automóvil de su víctima, tras compartir una cena.
Según la acusación Piccirillo “ideó el plan criminal, aportó el motivo determinante para su ejecución, proporcionó información sobre las víctimas, facilitó la colocación del arma de fuego y los estupefacientes en el vehículo e impartió las directivas necesarias y pagó sumas indebidas para que el operativo pudiera concretarse”.
Intimidación y hostigamiento
Picardi se opuso a que Piccirillo quede libre porque hay en la causa denuncias de las víctimas que “dan cuenta de intimidaciones y hostigamientos” por parte del acusado y su entorno.
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Además, advirtió que hay todavía medidas de prueba en curso y que de su resultado dependerá incluso que se revise la prisión domiciliaria si surge un “agravamiento de riesgos procesales”.
En particular la fiscalía se refirió a las vinculadas al análisis del teléfono celular del financista secuestrado en un allanamiento.
La defensa reclamó la libertad porque -argumentó- no hay riesgo de fuga y las pruebas ya están terminadas y a resguardo en la causa judicial.
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Pero el fiscal no estuvo de acuerdo. Picardi recordó como un antecedente en su contra que cuando pidió la eximición de prisión dio como domicilio una casa en el barrio privado “El Yacht”, en Nordelta, Tigre, donde en realidad vivía en ese momento -febrero de 2025- el empresario Martín Migueles, investigado junto con él por maniobras con el dólar oficial durante el cepo cambiario del gobierno de Alberto Fernández.
También repasó lo ocurrido con celulares y dispositivos electrónicos atribuidos al empresario procesado y advirtió que “existen elementos objetivos para considerar que no todos los dispositivos utilizados por el imputado fueron habidos en el último registro domiciliario realizado en el domicilio donde Piccirillo cumple su detención domiciliaria“.
El teléfono que sí fue secuestrado todavía no pudo ser analizado y está pendiente la extracción forense, algo de “especial relevancia” para determinar si incumplió las condiciones de conducta de su arresto domiciliario.
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Piccirillo está procesado con prisión preventiva por secuestro coactivo, transporte de estupefacientes agravado, encubrimiento agravado y portación ilegal de arma. La Cámara Federal porteña le otorgó el arresto domiciliario en octubre de 2025, medida que cumple en un departamento de Banfield.