Funcionarios de la ex AFIP coincidieron al declarar este jueves que empresas investigadas en el caso Cuadernos pagaron facturas apócrifas a proveedores sin capacidad para prestar servicios, al iniciarse una nueva etapa de testigos en el juicio oral, centrada en fiscalizaciones del organismo.
Una testigo recordó además que una UTE que formó la empresa IECSA por entonces del acusado empresario Angelo Calcaterra, primo del ex presidente Mauricio Macri, hizo giros a un banco de Andorra y también aludió a la compra de unos tres millones de dólares en fecha coincidente con el cobro de un anticipo por parte de Vialidad Nacional para una obra vial cuando integraba otra unión transitoria de empresas.
Se trató de un anticipo financiero hacia la UTE que IECSA formó con otra firma, JCR, para la remodelación de la autopista Córdoba Rosario y que rondó los cien millones de pesos. Parte de ese dinero, unos diez millones de pesos, “se usó para comprar los dólares” y de las cuentas de la UTE “se sacó dinero” para adquirirlos, detalló María Marta Criscuolo.
La audiencia concluyó pasadas las 1530 y el juicio seguirá el martes próximo con más testigos de la ex AFIP, actual ARCA.
El debate que tiene como principal acusada a la ex presidenta Cristina Kirchner entró ahora en el análisis de inconsistencias que la actual ARCA encontró al fiscalizar a las empresas que tienen sentados en el banquillo a sus entonces titulares, procesados en gran parte por presuntos pagos de sobornos.
La primera testigo Iglesias, contadora de la ex AFIP (hoy ARCA) declaró sobre una fiscalización a la empresa Isolux Corsán y mencionó el uso de facturas apócrifas por parte de proveedores sin capacidad para brindar servicio. En el debate es juzgado su ex CEO Juan Carlos de Goycoechea.
En pocas líneas:
Terminó la audiencia y sigue la próxima semana con más testigos de la ex AFIP
Con la breve declaración del último testigo del día Diego Quintas, abogado de ARCA y en 2018 jefe del área de División y Recursos de la Regional Centro culminó la audiencia de este jueves y el debate se retomará la próxima semana con más declarantes del organismo recaudador.
Tras casi cuatro horas terminó la declaración de Criscuolo
Antes de dejar la sala de audiencias, la testigo contó que entró a la AFIP en 1993 y en 2017 la nombraron supervisora de Investigaciones de Grandes Contribuyentes hasta mediados de 2020 cuando perdió el cargo. “No me dieron los motivos”, dijo ante una pregunta de la fiscal León y agregó que el cambio no significó una mejora en su carrera. Ante una pregunta de una de las defensas detalló que son cargos interinos.
La lista del arrepentido Clarens
Criscuolo, contadora de ARCA, sigue declarando y hace referencia a la lista de supuestos pagos ilegales por parte de empresas que aportó el arrepentido financista Ernesto Clarens. Recordó que a pedido del juzgado del caso Cuadernos se buscó establecer si existía una “correlación entre los montos informados por Clarens y las salidas de dinero” que el organismo ya había detectado.
‘Nosotros queríamos ver si había alguna correlación entre lo que informó Clarens y las salidas de dinero que habíamos identificado’, señaló. La lista de Clarens estaba en la AFIP, explicó y dijo no recordar después de ocho años cómo llegó al organismo.
Luego la defensa de los empresarios Calcaterra, Javier Sánchez Caballero y Altieri -por IECSA- le preguntó si encontró en sus casos alguna “fuente de financiamiento espurio”. “Yo no puedo concluir eso, lo único que hice fue circularizar bancos y ver qué pasó con el dinero de la UTE. No puedo dar esa conclusión, no me corresponde”, respondió la testigo.
“Se compraron tres millones de dólares” que se retiraron en efectivo
La testigo detalló al serle exhibidos gráficos que hizo durante su investigación en la ex AFIP que la UTE IECSA-JCR cobró un anticipo el 29 de octubre de 2008 por parte de la Dirección Nacional de Vialidad que neto de retenciones quedó en 98 millones de pesos. Con parte de ese dinero ”se compraron tres millones de dólares que fueron retirados de Transcambio en efectivo por el señor Santiago Altieri por IECSA y Jorge Benolol por JCR”, declaró Criscuolo.
La fiscal preguntó por el rastro del dinero en declaraciones juradas de importación de IECSA
“¿Se podía seguir el rastro del dinero?“, preguntó la fiscal Fabiana León a la testigo de ARCA Criscuolo en relación a la operatoria de IECSA como parte de la UTE que ganó la licitación para el fallido soterramiento. En el caso específico de las DJAI (declaraciones juradas anticipadas de importación) la testigo recordó que un banco informó ”que la plata había sido derivada a través de un intermediario en Nueva York a la banca privada de Andorra. Hasta ahí llegó nuestra labor investigativa”.
En relación a otra UTE, IECSA-JCR, recordó que ganó la licitación para la remodelación de la autopista Córdoba-Rosario. “Habían cobrado un anticipo financiero de cien millones aproximadamente. Lo que pudimos ver es que en ese mismo período la UTE había realizado operaciones de compra de dólares para tenencia” y la empresa que intervino, Transcambio, “informó que los dólares habían sido entregados a apoderados de la UTE en efectivo”. Se habían comprado unos tres millones de dólares, detalló.
Se reanudó la audiencia y el Tribunal decidió no aceptar los planteos de la defensa de Calcaterra
Tras deliberar por casi una hora, el Tribunal Oral Federal 7 por unanimidad rechazó los planteos de la defensa de Angelo Calcaterra que objetó preguntas sobre aspectos que se investigan en la causa por el fallido soterramiento del tren Sarmiento.
La fiscal federal Fabiana León podrá así seguir preguntando a la testigo Criscuolo sobre la ruta del dinero de declaración juradas de importación.
Los jueces Fernando Canero y Ernique Méndez Signori coincidieron en que las preguntas son pertinentes y no se observa vinculación directa con la causa por el soterramiento del Sarmiento. En su voto el juez Germán Castelli recordó que la funcionaria de ARCA ya declaró sobre el tema en la instrucción del caso y su testimonio fue admitido en el juicio oral.
“Nos informaron que la plata a través de un intermediario en Nueva York fue derivada a la banca privada de Andorra”, dijo la testigo al responder una nueva pregunta de la fiscal.
Tras breve cuarto intermedio se reanuda la audiencia con la tercer testigo del día
Se trata de la contadora y empleada de ARCA, ex AFIP, María Marta Criscuolo. Fiscalizó varias empresas a pedido del juzgado federal 11 a cargo entonces del ya fallecido juez Claudio Bonadio en la segunda mitad del 2018. Una de ellas fue SACDE, ex IECSA, detalló. En el caso puntual se concentró en una UTE vinculada al soterramiento del tren Sarmiento.
La audiencia registró un cruce entre la fiscalía y la defensa del empresario acusado Angelo Calcaterra, por la ex IECSA, cuando se preguntó a la testigo por las Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación (DJAI) que forman parte de otra investigación judicial en la que está imputado.
La defensa, representada por los abogados Ricardo Rosental y Valeria Onetto, cuestionó la pertinencia de las preguntas. “Mis tres clientes están imputados sin decisión de mérito en esa causa. Es otra UTE, con otras empresas, y no tienen ninguna vinculación con el caso Cuadernos”, sostuvo Onetto.
Finalmente, la fiscalía insistió en que el objeto del interrogatorio era distinto al que se analiza en la causa por el soterramiento del Sarmiento y que se estaba examinando “un aspecto diferente” de las operaciones investigadas.
Terminó la declaración del segundo testigo y se dispuso un breve cuarto intermedio
El contador de ARCA Stafforini terminó su declaración y el Tribunal Oral Federal 7 dispuso un breve cuarto intermedio.
Poco antes, el defensor del empresario y ex titular de la UIA Lascurain, Marcelo Mónaco, le preguntó sobre el modo y el momento en que una empresa podía enterarse de manera fehaciente de que un proveedor estaba en una base de datos por facturas apócrifas o era poco confiable.
Ante esa consulta, el testigo respondió que “es muy difícil” detectar ese tipo de situaciones y explicó que los proveedores son incorporados a las bases de datos de apócrifos una vez finalizados los procesos de fiscalización, y no mientras están siendo investigados.
“Fainser les pagó a estas empresas apócrifas”
El contador de ARCA Stafforini declaró que como conclusión de una fiscalización la empresa Fainser “pagó a estas empresas apócrifas” como proveedoras que emitían facturas falsas.
Terminó la declaración de Iglesias y comienza el testigo Carlos Stafforini
Iglesias concluyó su declaración de casi una hora respondiendo preguntas de defensas y fiscalía. Dijo desconocer si la empresa Isolux Corsán participó en emprendimientos de parques eólicos como parte de alguna otra Unión Transitoria de Empresas. Remarcó que ella fiscalizó a la firma sólo como parte de la UTE que construyó la usina hidroeléctrica de Rio Turbio.
El contador Carlos Stafforini, de ARCA, fiscalizó la persona jurídica Fainser en relación a proveedores con facturas apócrifas. Se trata de otra de las empresas con directivos acusados en el juicio. En su caso se juzga a su ex titular Juan Carlos Lascurain, desde esta semana con arresto domiciliario condenado a cuatro años de prisión en otra causa penal por fraude en Rio Turbio.
Un proveedor emitió facturas por 80 millones sin capacidad para dar el servicio
Ante preguntas de la fiscalía sobre los motivos por los que una empresa o una UTE puede recurrir a facturación apócrifa, la ex jefa de División de Fiscalización de la AFIP explicó que una de las finalidades puede ser “buscar un incremento del crédito fiscal”. La testigo señaló que, durante las tareas de fiscalización, se detectaron proveedores que facturaban montos millonarios sin contar con capacidad económica ni operativa para prestar los servicios declarados.
Como ejemplo, mencionó el caso de Antonio Blua, un hombre que trabajaba en el Servicio Penitenciario y que comenzó a facturar a la UTE supuestos servicios de mano de obra en seguridad. Según indicó, en poco tiempo emitió facturas por alrededor de 80 millones de pesos. Sin embargo, “los empleados encuestados no reconocían a Antonio Blua”, sostuvo.
La ex funcionaria explicó que, para el organismo fiscal, resulta relevante determinar si un proveedor tiene capacidad para llevar adelante las prestaciones que factura, ya que de lo contrario se impugnan los créditos fiscales originados en “facturas que carecen en principio de veracidad”. Agregó que se realizó un seguimiento por muestreo de los fondos y que “aparecieron retiros de caja del banco”.
“Al determinarse que el proveedor que presta el servicio es apócrifo, esos fondos no tienen un destino cierto”, afirmó la testigo. En ese sentido, agregó que “se tiene que probar que esa persona haya prestado el servicio” y remarcó: “Esa persona no lo prestó”.
Además, señaló que “no se pudo determinar que el proveedor haya tenido un incremento patrimonial acorde a lo que pudo haber cobrado por este contrato”, circunstancia que, según explicó, reforzaba las sospechas sobre la inexistencia real de las prestaciones facturadas.
Finalmente, precisó que, tras la determinación de oficio practicada por la AFIP, el organismo avanzó con una denuncia penal.
La testigo habló de proveedores y facturas apócrifas
La testigo Iglesias recordó que estuvo a cargo de fiscalizaciones sobre la empresa Isolux y la UTE que integraba vinculada a la usina termoeléctrica de Río Turbio y explicó que durante las tareas de control detectaron la existencia de proveedores catalogados como apócrifos desde 2014.
Según relató estaba a cargo de directivos entre los que mencionó al acusado Juan Carlos Goycoechea. “Era un contribuyente muy importante y el control tenía que ser profundo”, sostuvo durante la audiencia.
En determinado momento, la empresa dejó de responder a los requerimientos formulados por el organismo recaudador, situación que derivó en la realización de un allanamiento, recordó.
Durante el interrogatorio de la defensa de Roberto Baratta, a cargo del abogado Marcos Aldazabal, la testigo confirmó que recibió distintos oficios judiciales solicitando información y que incluso existió un pedido para profundizar la investigación y evaluar la posibilidad de extender esos controles a otros contribuyentes relacionados con esa UTE.
El juicio se reanudó con la testigo Verónica Iglesias
En una nueva audiencia del juicio por presunta asociación ilícita y pago de sobornos durante el kirchnerismo, comenzó a declarar la contadora de la AFIP (hoy ARCA) Verónica Iglesias.
La testigo responde preguntas de la fiscal Fabiana León relativas a sus funciones en 2016, cuando era supervisora de fiscalización. En 2017 fue nombrada jefa de división. Comenzó a referirse a una fiscalización al grupo Isolux Corsán por uso de facturas apócrifas. Se trata de una de las empresas involucradas en la acusación.