El titular del Juzgado Federal N° 1 de Rosario, Gastón Salmain, se defendió este miércoles en el Consejo de la Magistratura para evitar el juicio político que podría derivar en su destitución. Su continuidad como juez está en tela de juicio a partir de que está procesado en una causa por corrupción y que, al concursar para su cargo actual, ocultó de sus antecedentes que fue echado del Poder Judicial en 2002.
Salmain sorprendió al presentarse ante la Comisión de Acusación con dos valijas cargadas de documentación. Se apoyó en esos papeles para dar su versión de los hechos en una audiencia que duró casi dos horas, y al terminar sugirió que le gustaría seguir declarando.
El juez de Rosario es el principal acusado en la causa “Atilla”, en la que se investiga si el magistrado firmó fallos para beneficiar a una financiera a cambio de una coima.
PUBLICIDAD
A fines de 2023, Attila Fideicomisos SRL buscaba acceder al Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) para adquirir diez millones de dólares a valor oficial, mientras había cepo y brecha cambiaria. Esto se logró a través de una medida cautelar dictada por el juez Salmain contra el Banco Central de la República Argentina.
“Es un expediente penal plagado de irregularidades, lindantes con lo ilícito, sumado a una campaña mediática de desprestigio”, aseguró Salmain en el Consejo, en lo que fue su primera defensa pública.
El juez dijo que “no hay ni una sola prueba que acredite lo que se me endilga”, y que fue “engañado para dictar la medida cautelar en cuestión”.
PUBLICIDAD
Luego hizo un repaso por la declaración del financista Fernando Whpei, imputado colaborador, quien lo incriminó al declarar como arrepentido. Salmain rebatió las afirmaciones que lo complicaron y, a la vez, negó haberse reunido con él en su despacho, tal como consta en la acusación del Ministerio Público Fiscal.
Según admitió Whpei, coordinó junto a Salmain y al operador judicial y escribano Santiago Busaniche el arreglo del fallo para acceder a los dólares a cambio de una coima de unos 200 mil dólares.
Salmain estuvo durante toda la audiencia acompañado por sus abogados José Manuel Ubeira, que tiene entre sus clientes a Cristina Fernández de Kirchner; y Yamil Castro Bianchi, defensor del expresidente Alberto Fernández y de Martín Migueles, exnovio de Wanda Nara involucrado en la causa SIRA.
PUBLICIDAD
La declaración de Salmain fue escuchada por el presidente de la Comisión de Acusación, Alberto Maques, el senador Luis Juez, el diputado Gonzalo Roca y el abogado César Grau.
En todo momento, el juez investigado apuntó principalmente al fiscal general Federico Reynares Solari, a cargo del área de Casos Complejos de la Unidad Fiscal Rosario.
Hasta citó el procesamiento de la fiscal Viviana Fein, en la causa por el encubrimiento de la muerte de Alberto Nisman, para cuestionar el accionar del Ministerio Público en su causa, y repasó todas las recusaciones que planteó -sin éxito- ante los magistrados que actuaron en la causa Attila.
PUBLICIDAD
Justificó como “errores” ciertos movimientos de la causa en torno a la medida cautelar que permitió que Attila Fideicomisos SRL esquivara las restricciones cambiarias del Banco Central de la República Argentina (BCRA), que impedían acceder al Mercado Único Libre de Cambio (MULC).
El titular del Juzgado Federal N° 1 de Rosario está procesado como presunto autor de los delitos de incumplimiento de los deberes de funcionario público, cohecho pasivo agravado y prevaricato. En ese fallo se dispuso su prisión preventiva domiciliaria con vigilancia electrónica, pese a que no se hizo efectiva debido a la inmunidad de arresto de la que goza como magistrado.
Sobre el cierre de su declaración, Salmain recordó que en febrero denunció al arrepentido Whpei en los tribunales de Comodoro Py 2002. Inicialmente, la jueza María Servini y el fiscal Carlos Rívolo habían ordenado que el caso se enviara a Rosario para unificarse con la causa Attila, pero en una decisión unipersonal, el juez Eduardo Farah, de la Cámara Federal porteña, resolvió mantener separados los expedientes.
PUBLICIDAD
Así, la denuncia de Whpei a Salmain tramita por ahora en la Capital Federal, y además al juez se le permitió ser querellante. “Es un gran paso”, valoró.
“Por ahí -Whpei- también se arrepiente ahí cuando lo llamen a indagatoria”, especuló el magistrado.
En cuanto al expediente en el que le imputan haber mentido en el currículum que presentó para convertirse en juez, Salmain afirmó que “jamás” ocultó que había trabajado en el Poder Judicial, pero dijo que nadie le preguntó si lo habían echado.
PUBLICIDAD
El senador Juez le preguntó cómo creía que la comisión de Acuerdos de la Cámara Alta hubiera valorado que lo hubieran echado por ofrecer coimas para direccionar expedientes, a lo que Salmain respondió que eso era “contrafáctico” y que, por reglamento, solo tenía que reportar sanciones en los últimos diez años y su cesantía había ocurrido antes de ese período.