El nuevo ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, recibirá esta tarde a sus antecesores en el cargo. Todos fueron invitados especialmente para “intercambiar opiniones” sobre los temas prioritarios de la Justicia, pero el flamante funcionario también quiere “escuchar consejos y contarles los lineamientos básicos de su gestión”, según adelantaron fuentes de esa cartera.
Entre los invitados, figuran Germán Garavano (designado por Mauricio Macri), Ricardo Gil Lavedra, Raúl Granillo Ocampo (ministro entre 1997 y 1999), Carlos Arslanian, Elías Jassán (fue ministro entre 1996 y 1997), Rodolfo Barra, Marcela Losardo (designada por Alberto Fernández en el primer tramo de su gestión), el actual presidente de la Corte Suprema Horacio Rosatti, y el intendente de La Plata, Julio Alak.
La reunión está prevista para las 18 en la sede del Ministerio de Justicia.
Desde que fue designado como ministro, Cúneo Libarona se reunió con los miembros de la Corte Suprema, visitó al menos dos veces los tribunales de Comodoro Py y fue a la cena anual de la Asociación de Magistrados. En ese encuentro, aseguró que el presidente Javier Milei le dio tres instrucciones: “Independencia judicial, división de poderes y que se respete a los jueces”. “Basta de operaciones, basta de escándalos en tribunales”, señaló, tras aludir a la polémica sobre los 75 años de la jueza Ana María Figueroa.
Esa noche, el ministro describió el juicio político a la Corte como “un disparate que tiene que terminar”, y subrayó que “la gran prioridad es ocupar el número de vacantes”, comentario que desató un aplauso. Abogó por avanzar con el sistema acusatorio, cumplir su sueño de “juicios rápidos y plazos razonables” y promover el juicio por jurado. “Somos servidores de la república y de la sociedad. La gente reclama por justicia. Hay sed de Justicia”, advirtió. Y añadió: “Trabajen tranquilos, no va a haber política ni presiones”.
En su raid de visitas protocolares, el ministro de Justicia estuvo este martes con los miembros de la Cámara Federal de Casación Penal. “Acá todos queremos lo mismo, una mejor justicia”, resumió luego de ese encuentro ante los periodistas.
Cúneo Libarona también se refirió a un comunicado de la Asociación de Fiscales y Funcionarios del Ministerio Público Fiscal de la Nación (AFFUN), que advirtió que no se puede avanzar en la implementación del sistema acusatorio sin nuevos recursos y financiamiento. El sistema acusatorio, que hoy solo funciona en Salta y Jujuy, “se puede aplicar con esfuerzo e imaginación... Si me quedo esperando los recursos, nos vamos a volver todos más viejos. Son tan buenos nuestros jueces que se las van a ingeniar”, aseguró.
Ayer, el ministro de Justicia recibió a representantes del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). “Claudio Tomasini, representante residente del Programa; Nora Luzi, coordinadora del área de Gobernabilidad Democrática y María Eugenia Di Paola, coordinadora general, explicaron al Ministro la naturaleza y el alcance del trabajo del PNUD en el país, desde su llegada en 1985. Tras analizar la agenda en común con la cartera de Justicia, se decidió explorar la posibilidad de que el Programa colabore con la implementación del sistema acusatorio en todo el país, un objetivo prioritario de Cúneo Libarona”, informó el ministerio de Justicia a través de un comunicado.
Aunque ya transita su segunda semana como ministro, Cúneo Libarona todavía sigue ocupando alguno de los casilleros más importantes de su cartera. Como jefe de Gabinete quedó designado Diego Guerendiain, que también podría ser el representante del Poder Ejecutivo en el Consejo de la Magistratura, y como secretario de Justicia eligió a Sebastián Amerio, un abogado que era prosecretario de la Secretaría Penal de la Corte.
Al frente de la Oficina Anticorrupción, Cúneo Libarona puso a Alejandro Melik, un ex secretario penal y abogado de su máxima confianza, y en la Subsecretaría de Asuntos Registrales ubicó al ex tesorero de Colegio de Escribanos, Carlos Medina.
En tanto, Daniel Vítolo fue designado al frente de la Inspección General de Justicia. Se trata de un jurista del derecho comercial, docente universitario y uno de los autores de la última reforma de la ley de quiebras. Al asumir, Vítolo destacó la necesidad de “repensar el organismo para que no quede como una mera oficina de policía administrativa, sino que se reconvierta -además- en un servicio económico de interés general y de apoyo a la actividad productiva y las ONGs”.