Ver la Copa del Mundo en casa tiene una liturgia propia. Antes del inicio del partido, la ansiedad se canaliza de distintas maneras: se acomoda el sillón, se elige el lugar estratégico frente a la pantalla y, casi inevitablemente, se empieza a pensar en qué va a haber para picar. El menú de la previa es parte del ritual, y elegirlo bien marca la diferencia entre una reunión cualquiera y una noche inolvidable.
Para acompañar ese momento, la Guía Coto —un ciclo producido en conjunto entre el supermercado e Infobae— suma una nueva entrega a su serie de recetas prácticas y sabrosas pensadas para la previa. La propuesta de esta vez son los buñuelos de acelga: dorados, crocantes y con ese carácter hogareño que los convierte en el bocado ideal para comer con la mano sin despegar los ojos de la pantalla.
Una receta simple con pocos ingredientes
No hace falta una despensa sofisticada para preparar buñuelos que convenzan a toda la mesa. Los ingredientes son pocos y fáciles de conseguir:
- Acelga congelada
- Cebolla
- Huevos
- Harina
- Queso rallado
- Sal y pimienta
- Aceite para freír
Para quienes prefieren evitar vueltas por el supermercado en los días de partido, el catálogo digital de Coto permite reunir todos estos ingredientes en un solo pedido y recibirlos directamente en casa.
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El paso a paso para que queden perfectos
1. Descongelar la acelga, escurrir muy bien, picar y reservar. Este paso es clave: el exceso de agua arruina la textura del buñuelo.
2. Picar la cebolla en cubos pequeños y rehogarla en una sartén con un hilo de aceite hasta que se vuelva transparente y tierna.
3. En un bowl amplio, mezclar la acelga escurrida, la cebolla rehogada y una porción generosa de queso rallado. Salpimentar a gusto. Incorporar los huevos y luego la harina de forma gradual, integrando hasta obtener una consistencia sostenida y homogénea.
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4. Calentar abundante aceite en una sartén profunda. Con la ayuda de dos cucharas, tomar porciones de la mezcla y volcarlas con cuidado. Freír hasta que adquieran un dorado uniforme y una textura crujiente. Retirar y secar sobre papel absorbente.
Dónde está el secreto
El punto más importante de toda la preparación ocurre antes de mezclar cualquier ingrediente: el escurrido de la acelga. Si queda humedad en la mezcla, los buñuelos no van a mantener su forma ni van a lograr esa costra dorada que los define. Conviene presionar bien con las manos o usar un repasador limpio para eliminar toda el agua posible.
El queso rallado, por su parte, no es un detalle menor. Además de aportar sabor, ayuda a darle cohesión a la mezcla y potencia ese interior tierno que contrasta con el exterior crocante.
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Un bocado con herencia hogareña
Los buñuelos de acelga tienen esa doble condición que los hace perfectos para la previa: son fáciles de preparar y difíciles de parar de comer. Con una textura que combina el exterior dorado con un interior suave y sabroso, se convierten en el acompañante ideal para los momentos en que el fútbol hace una pausa y la mesa toma el protagonismo.
Esta receta forma parte de la serie especial Guía Coto × Infobae — Especial Mundial 2026, una propuesta pensada para acompañar cada encuentro con ideas prácticas, sabrosas y fieles a la tradición.