El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha ajustado a la baja sus expectativas sobre el avance económico de Guatemala, señalando que el país crecerá un 3.75 % en 2026.
De acuerdo a una nota de la agencia EFE, el organismo atribuyó este freno a la subida en los precios internacionales del petróleo, consecuencia directa de la guerra en Oriente Medio, que encarece la factura energética del país.
Esta previsión representa una revisión respecto al cálculo anterior del Banco de Guatemala, que situaba el crecimiento en 4.1 %.
De acuerdo con el FMI, la economía guatemalteca venía de registrar una expansión del 4.3 % en 2025, mostrando bases macroeconómicas sólidas.
No obstante, el entorno global ha cambiado el panorama y obliga a una reevaluación de las proyecciones para este año.
Guerra en Oriente Medio y su impacto en la economía guatemalteca
El conflicto armado en Oriente Medio ha generado presiones sobre los mercados internacionales de energía.
El alza de los precios del petróleo afecta directamente a países importadores como Guatemala, ya que incrementa los costos de producción y transporte, encareciendo bienes y servicios.
PUBLICIDAD
Según la misión del FMI encabezada por Alex Kuliuk, el choque petrolero terminó por modificar el escenario inicialmente optimista para 2026.
En palabras del propio Kuliuk, “el choque petrolero está cambiando lo que había comenzado como un año muy favorable”. El representante del organismo internacional detalló que ahora los efectos del conflicto reducirán la tasa de expansión prevista para la economía guatemalteca.
Resiliencia y riesgos: el peso de las remesas y la inflación
A pesar del nuevo contexto, tanto el FMI como el Banco de Guatemala reconocen la resiliencia del país ante los choques externos. El presidente del banco central, Álvaro González Ricci, subrayó que la inflación permanece controlada, con un índice de 3.24 %, dentro del rango meta pese a las presiones internacionales.
PUBLICIDAD
En paralelo, el flujo de remesas —que equivale al 20 % del Producto Interno Bruto (PIB) guatemalteco— se mantiene como un pilar de la economía.
No obstante, el FMI advirtió sobre la necesidad de reducir la dependencia de estos envíos de dinero provenientes del extranjero, ante la incertidumbre de la política comercial de Estados Unidos.
“No vemos un escenario en el cual las remesas vayan a desaparecer ni a decrecer; simplemente empezamos a ver crecimientos más moderados”, explicó González Ricci.
PUBLICIDAD
El funcionario consideró fundamental mejorar las condiciones internas para impulsar empleos y salarios, lo que implica mayor inversión en infraestructura.
Recomendaciones del FMI y reformas pendientes
Para hacer frente a los desafíos actuales, el FMI recomendó llevar adelante reformas urgentes en infraestructura vial y en los procesos de contratación pública.
El organismo considera que Guatemala debe avanzar hacia un modelo económico que priorice la inversión interna, reduciendo su vulnerabilidad ante factores externos imprevisibles.
El FMI también valoró de forma positiva la reciente aprobación de la ley antilavado de dinero, por considerarla alineada con los estándares internacionales y relevante para futuras evaluaciones de integridad financiera.
PUBLICIDAD
La aprobación de esta normativa refuerza la posición del país ante la comunidad internacional y organismos multilaterales.
En síntesis, el FMI alertó que el contexto internacional —marcado por la guerra en Oriente Medio y el encarecimiento del petróleo— frena el crecimiento de Guatemala respecto a las previsiones iniciales.
El organismo internacional recomienda reformas estructurales y mayor inversión interna para garantizar un desarrollo menos dependiente de factores externos y más sostenible a largo plazo.
PUBLICIDAD