Un motín en el centro de detención preventiva para mujeres Santa Teresa zona 18 dejó a seis personas trasladadas al hospital tras ser atendidas en el lugar. Bomberos Voluntarios y Técnicos en Urgencias Médicas brindaron asistencia prehospitalaria y permanecen en el sitio en estado de prevención.
El control y la seguridad del recinto fueron reforzados después de los disturbios con la intervención del Grupo élite de la DGSP, fuerzas antimotines femeninas de la Policía Nacional Civil y apoyo perimetral del Ejército de Guatemala. La Defensoría del Debido Proceso y de las Personas Privadas de Libertad de la PDH acudió tras la solicitud de la Subdirección de Rehabilitación Social de la Dirección General del Sistema Penitenciario para verificar la protección de los menores afectados por gas pimienta, quienes fueron entregados a sus madres tras ser resguardados en el área administrativa del Anexo B.
En la asistencia y supervisión participaron representantes de la Procuraduría General de la Nación, la Oficina Nacional de Prevención Contra la Tortura y la Dirección de Procuración de la PDH. Las visitas familiares lograron abandonar el centro durante el operativo.
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El motín registrado en horas de la mañana, dejó 21 menores de edad y varias mujeres con intoxicación por gases lacrimógenos, según informaron fuentes de los Cuerpos de Bomberos Voluntarios y Municipales. La emergencia movilizó a equipos de rescate y fuerzas de seguridad, que evacuaron a las víctimas y brindaron atención prehospitalaria a quienes presentaban síntomas de asfixia, lesiones y heridas por golpes.
De acuerdo con los reportes de los Bomberos Municipales y Voluntarios, 21 niñas fueron evacuadas tras la exposición al gas lacrimógeno. Ambas instituciones ratificaron este dato luego de la intervención. Además, las brigadas atendieron a un número no precisado de mujeres adultas, residentes del penal, con heridas contusas y erosiones en distintas partes del cuerpo.
El incidente habría sido protagonizado por integrantes de la pandilla Barrio 18, quienes, según fuentes oficiales citadas por los cuerpos de socorro, tomaron como rehenes a varios guardias de seguridad durante el enfrentamiento. Las autoridades confirmaron que se escucharon detonaciones de arma de fuego, lo que agravó el riesgo para las internas y los menores que permanecían con ellas dentro del penal.
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Las condiciones en el Centro de Detención Preventiva para Mujeres Santa Teresa han sido marcadas por la tensión constante, producto del hacinamiento, el predominio de conflictos entre pandillas y la falta de actividades para las internas. A raíz de la crisis carcelaria, las autoridades realizaron diversas requisas en enero de 2025 y 2026, en un intento por recuperar el control del penal. En abril de 2022 se registró otra revuelta, en la que las internas exigieron la remoción de la dirección y del personal de custodia.
Según los equipos de rescate, la situación requirió la evacuación inmediata de las menores y la provisión de primeros auxilios a las mujeres afectadas. La cifra oficial de menores evacuadas fue ratificada por el Cuerpo de Bomberos Municipales. La intervención de las fuerzas de seguridad y los equipos médicos permitió controlar la emergencia y restablecer el orden en el centro penitenciario.
El motín en Santa Teresa se suma a una serie de incidentes que reflejan la complejidad del sistema penitenciario guatemalteco, especialmente en recintos con altos índices de hacinamiento y presencia de estructuras criminales.
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