Un brote de intoxicación alimentaria afectó en la madrugada del viernes 24 de abril a más de 475 estudiantes y docentes de la Escuela Normal Regional de Occidente en Santa Lucía Utatlán, Sololá, situación que provocó la activación inmediata de los protocolos de emergencia e implicó el traslado de decenas de personas a centros de salud de la región.
El incidente se atribuye de forma preliminar a alimentos consumidos en el almuerzo del día anterior, mientras personal de salud e instancias de fiscalización trabajan en el análisis de muestras y en la revisión de las condiciones sanitarias del establecimiento, según comunicaron la Dirección de la Escuela Normal Regional de Occidente y la Contraloría General de Cuentas.
La madrugada crítica inició cuando, alrededor de las dos de la mañana, el profesor de turno detectó los primeros casos de vómitos, diarrea y escalofríos entre los internos, originando una alerta y la movilización inmediata hacia el Centro de Atención Permanente de Santa Lucía Utatlán.
A medida que aumento el número de casos, estudiantes y personal fueron derivados a hospitales y centros de salud de Nahualá, Hospital Nacional de Sololá, San José Chacayá, El Novillero, Pahaj, Pamezabal, Argueta Sololá, Barraneché Totonicapán y otros puntos próximos, detalló la Dirección de la Escuela Normal Regional de Occidente.
Según el reporte oficial de la Contraloría General de Cuentas, la cifra de afectados supera las 475 personas, un volumen que obligó a habilitar espacios adicionales en las Reservas Militares del área, dada la elevada demanda de atención médica.
Además, se preparó capacidad para atender a más de 550 estudiantes y docentes, previendo eventuales nuevos casos relacionados. Este despliegue no solo abarcó atención médica de urgencia, sino que sumó auditorías de desempeño y verificación de condiciones higiénico-sanitarias, con responsabilidades directas para los monitores de la región y el acompañamiento al Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, quien procedió a la toma de muestras para laboratorio.
El posible origen del brote se ubica en el almuerzo servido el jueves anterior, que consistió en pescado y ensalada rusa, y en la cena de arroz con embutidos, según identificó la Contraloría General de Cuentas tras entrevistar al personal de cocina y realizar una revisión exhaustiva de los menús autorizados por el Ministerio de Educación.
La inspección incluyó además la verificación del estado de los utensilios, el correcto manejo de insumos y la observación del protocolo de refrigeración.
Las muestras tomadas para los análisis comprenden alimentos, agua y superficies de cocina, incluidas hieleras y puertas, con el objetivo de descartar o confirmar la presencia de patógenos vinculados a las condiciones de preparación, almacenamiento y manipulación. Durante esta revisión, los auditores detectaron focos potenciales de contaminación en deficiencias de drenajes, utensilios y manejo de desechos.
La Contraloría informó que el informe circunstanciado del caso será remitido a la Dirección de Atención a Denuncias de la institución para determinar posibles responsabilidades y establecer futuras medidas de control.
El impacto del brote no se limitó al alumnado: parte del personal docente y de servicio también presentó malestares, aunque aquellos en buenas condiciones se mantuvieron abocados a la atención de los estudiantes afectados, indicó la Dirección del centro educativo. Hasta el momento, la comunidad permanece a la espera de los resultados analíticos que elaboran los inspectores de salud para establecer la causa confirmada de la intoxicación y definir las acciones correctivas urgentes.
Los monitores de la Contraloría mantienen la documentación del proceso y supervisan la atención brindada, mientras la Escuela Normal Regional de Occidente reiteró que continuará proporcionando información actualizada a medida que avance la investigación y se obtengan las conclusiones técnicas de los especialistas.