El Arzobispo de la Ciudad de Buenos Aires, Mario Poli

El Arzobispo de la Ciudad de Buenos Aires, Mario Poli

El cardenal encabezó la Misa Crismal

El cardenal encabezó la Misa Crismal

"Por la consagración los sacerdotes pertenecemos a Dios, a la vez que somos evangelizadores, portadores de una Noticia que no podemos omitir ni postergar. Por eso decimos que existimos para los demás, para ustedes pueblo fiel, para perpetuar en el tiempo el servicio de la salvación que comenzó con Jesús", explicó Poli durante la misa.

En otro tramo de la homilía, Poli marcó que "este ser para los demás, es fácil decirlo, pero no lo es para bajarlo a las manos. La Eucaristía, fuente inagotable de amor, es de donde los sacerdotes tomamos lo necesario para ungir con óleo de alegría a su pueblo, llevar la Buena Noticia del Reino a los pobres y pequeños, proclamar su misericordia que es gratuita, inmerecida e incondicional".

"El camino que nos ha trazado nuestro Sínodo comienza en la Eucaristía y se dirige a evangelizar toda realidad humana en nuestra Ciudad, con la condición de que todo lo podemos en Él y con Él", expresó el Arzobispo porteño.

Durante la Misa Crismal los sacerdotes renuevan las promesas que hicieron al ordenarse, se consagra el Santo Crisma y se bendicen los óleos que se usarán durante el año en los sacramentos.

Cientos de fieles presenciaron la Misa en la Catedral metropolitana durante el jueves santo.

Credito: Adrian Escandar

Credito: Adrian Escandar