La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) prometió una agenda formal de prioridades bajo el movimiento Make America Healthy Again (MAHA) en diciembre de 2025. Meses después, ese documento no existe.
Esta semana, la agencia le informó a AP que MAHA “no es un documento único” sino “un esfuerzo continuo”, una respuesta que los activistas que ayudaron a llevar a Donald Trump de regreso a la Casa Blanca leen como abandono.
La coalición ya advierte que en las elecciones de medio término de noviembre votará por temas, no por partido.
Qué es MAHA y qué prometió la EPA
El movimiento Make America Healthy Again, liderado por el secretario de Salud Robert F. Kennedy Jr., busca reducir la exposición de los estadounidenses a pesticidas, químicos tóxicos, microplásticos y otros contaminantes vinculados a enfermedades crónicas.
PUBLICIDAD
En diciembre de 2025, tras una petición de activistas que pedían su destitución, el administrador de la EPA Lee Zeldin se comprometió a publicar una agenda formal con las prioridades de la agencia. El documento llegó a describirse como en sus “etapas finales”, según indicó AP.
Esta semana, la versión oficial cambió. “La idea de que MAHA es un documento único esperando ser presentado tergiversa fundamentalmente cómo operamos”, dijo un portavoz de la agencia a la agencia de noticias.
Para Kelly Ryerson, activista conocida como “Glyphosate Girl” por su enfoque en sistemas alimentarios no tóxicos, esa respuesta tiene una lectura política: “Los absuelve de cualquier fracaso, especialmente de cara a las elecciones de medio término”, dijo a AP. “No tendrán que señalar ninguna lista en la que no hayan podido lograr nada realmente”.
PUBLICIDAD
El caso de los microplásticos: anuncio y marcha atrás
El episodio de los microplásticos ilustra el patrón con mayor claridad.
En abril de 2026, Zeldin incluyó los microplásticos y los fármacos en una lista de contaminantes que podrían regularse bajo la Ley de Agua Potable Segura. En junio, sin declaración formal, la EPA los excluyó del programa obligatorio de monitoreo.
Zeldin justificó el cambio en redes sociales: “La tecnología para detectar y tratar los microplásticos en el agua potable todavía está en desarrollo”.
Betsy Southerland, ex funcionaria de alto rango de la oficina de agua de la EPA, llamó al episodio un “clásico engaño de Zeldin” en declaraciones a AP. Tras “hacer un gran revuelo en la prensa”, “la EPA ha frenado silenciosamente ese impulso”, sostuvo.
PUBLICIDAD
Desregulación por un lado, promesas de salud por el otro
Mientras Zeldin acumula lo que llama “victorias MAHA”, la agencia avanzó en paralelo en dirección contraria:
- Propuso revertir la declaración que reconoce el cambio climático como amenaza a la salud humana.
- Eliminó decenas de regulaciones ambientales en lo que Zeldin describió como “el mayor día de desregulación que ha visto la nación”.
- Autorizó el uso continuado del dicamba, herbicida vinculado a mayor riesgo de algunos tipos de cáncer.
- Respaldó a Bayer ante la Corte Suprema en el caso sobre el herbicida Roundup (glifosato), que el tribunal falló a favor de la empresa.
A eso se suma la presencia de exlobistas de la industria en la agencia: Kyle Kunkler, ex lobista de la industria de la soja, lidera la política de pesticidas; Nancy Beck, ex ejecutiva del American Chemistry Council —el principal grupo de lobby de la industria química—, ocupa un cargo de alto nivel en la Oficina de Seguridad Química; y Lynn Dekleva, otra ex ejecutiva del mismo grupo, es subordinada directa de Beck.
Jeremy Symons, asesor senior de la Environmental Protection Network, fue directo con AP: Zeldin “le rinde tributo de labios a MAHA, pero en realidad está haciendo a los estadounidenses menos seguros frente a los químicos tóxicos”.
PUBLICIDAD
Una advertencia para las elecciones de medio término
Trump atribuye parte de su victoria en 2024 al apoyo de la coalición MAHA. Ese respaldo ahora está en tensión abierta con su administración.
Alexandra Muñoz, toxicóloga molecular que colabora con activistas, advirtió sobre las consecuencias electorales: “La gente está harta de que las ganancias de las corporaciones se prioricen sobre la salud pública. Y creo que eso tendrá un papel importante en las elecciones de medio término“, dijo a AP.
Sarah Starman, de la organización Friends of the Earth, reconoció el efecto que tuvo Kennedy en instalar el debate: “Si RFK y el movimiento MAHA no hubieran puesto ese tema en el centro de la atención pública, nadie estaría escrutando esto tan de cerca”, señaló a AP.
PUBLICIDAD
Qué piden los activistas y qué responde la EPA
Las demandas del movimiento son concretas:
- Regulación efectiva de pesticidas con alcance real sobre productos de consumo.
- Acción concreta sobre microplásticos en el agua potable.
- Eliminación de los conflictos de interés dentro de la agencia.
La EPA responde que sus acciones hablan por sí solas. Cita USD 945 millones en subsidios para reducir los PFAS —“químicos eternos” por su persistencia en el ambiente y el organismo— en el agua potable, y la identificación de 30 contaminantes propuestos para monitoreo nacional.
Para quienes movilizaron votos con la promesa de un gobierno que priorizara la salud sobre los intereses corporativos, el anuncio sin resultados concretos no alcanza.
PUBLICIDAD