Donald Trump se someterá a un nuevo chequeo médico anual

La Casa Blanca comunicó que la consulta corresponde a una evaluación rutinaria, mientras persisten las dudas sobre la disposición del mandatario a divulgar los resultados

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Donald Trump realiza su examen físico anual en el Centro Médico Militar Walter Reed como parte de un control preventivo de salud antes de las elecciones (REUTERS/Evelyn Hockstein)

El presidente Donald Trump visitará hoy el Centro Médico Militar Walter Reed para someterse a su examen físico anual y dental. La Casa Blanca describió la visita como parte de un control preventivo de rutina, en medio de un aumento de la atención pública sobre su salud y la transparencia con la que se difunden los resultados.

Este chequeo, que será el cuarto comunicado durante su segundo mandato, ocurre a meses de las elecciones legislativas, y Trump busca reforzar su posición política de cara a esos comicios.

El mandatario, que cumplirá 80 años el mes próximo, decidirá qué resultados se harán públicos. La información oficial indicó que el presidente se encuentra en un estado de salud “excelente”, aunque los informes médicos anteriores ofrecieron detalles limitados y esto alimentó el debate sobre la verdadera condición física y mental del mandatario, según detalló la agencia AP y CBS News.

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A qué se debe la visita médica

Trump asistirá este martes a Walter Reed, según lo que anunció la Casa Blanca el 11 de mayo. El objetivo será cumplir con evaluaciones anuales preventivas, que incluirán revisiones médicas y dentales.

Además, el presidente aprovechará para reunirse con personal médico y miembros de las fuerzas armadas en el hospital, como suele hacer en cada visita a este centro.

El presidente Trump decidirá qué resultados médicos serán divulgados tras su revisión, en medio del debate por la opacidad en datos de líderes de edad avanzada (REUTERS/Evelyn Hockstein)

La frecuencia de estos controles responde tanto a la edad avanzada del mandatario como a la estrategia de detectar posibles problemas cuando aún son tratables. El propio Trump explicó que el seguimiento médico forma parte de su agenda y defendió la práctica como una medida de prevención.

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Qué examinan los médicos y qué se sabe de la salud de Trump

Los especialistas consultados por la agencia AP y CBS News indicaron que un chequeo completo para un paciente de la edad de Trump debe incluir pruebas cardíacas avanzadas, exámenes para detectar cánceres frecuentes y una evaluación cognitiva. El protocolo también contempla medición de presión arterial, peso, altura y análisis de sangre.

La Casa Blanca no detalló el contenido exacto de la consulta de hoy, pero sí confirmó que las revisiones anteriores incluyeron el Montreal Cognitive Assessment, una prueba que sirve para descartar deterioro cognitivo. Los informes oficiales afirmaron que Trump obtuvo la máxima calificación en esas evaluaciones y no presentó alteraciones neurológicas.

En julio del año pasado, el equipo médico identificó una insuficiencia venosa crónica, una afección frecuente en adultos mayores que provoca hinchazón en las piernas. El médico Sean Barbabella descartó la presencia de trombosis venosa profunda o enfermedad arterial, y atribuyó el cuadro a un trastorno benigno que no comprometió la salud general del mandatario.

Cómo se informó al público y el debate sobre transparencia

No existe una ley federal que obligue a los presidentes a divulgar la totalidad de sus antecedentes médicos. Cada administración decide cuánto revela, lo que genera suspicacias entre la ciudadanía y los expertos.

Tradicionalmente, los informes médicos presidenciales seleccionan algunos datos y omiten detalles sensibles, siempre con el visto bueno del propio mandatario.

En diálogo con AP, Sara Rosenthal, bioeticista de la Universidad de Kentucky, sostuvo que “solo se informan detalles completos si el presidente está en perfecta salud”. La especialista propuso crear un organismo médico independiente que evalúe y comunique el estado de salud de los líderes de Estados Unidos y sus sucesores, para garantizar mayor claridad y confianza pública.

El informe médico anterior de Trump identificó una insuficiencia venosa crónica en piernas, considerada un trastorno benigno sin riesgo para su salud general (REUTERS/Evelyn Hockstein)

En los antecedentes, la información publicada se limitó a resúmenes breves. Tras la última revisión, el médico presidencial emitió una sola página donde declaró que Trump estaba en “salud excepciona”, sin especificar valores ni diagnósticos detallados.

Los críticos consideraron que este nivel de opacidad no satisface el interés legítimo del público, especialmente cuando se trata de líderes de edad avanzada.

Qué dijo Trump y su entorno sobre su estado físico

En las semanas previas al examen, Trump declaró sentirse “tan bien como hace 50 años” y bromeó sobre su gusto por la comida rápida y el poco ejercicio que realiza, según CBS News. También reconoció que tomaba precauciones al bajar escaleras para evitar caídas y posibles titulares sobre su edad.

El presidente suele cubrir con maquillaje los moretones en sus manos, que el entorno atribuyó al saludo frecuente con el público y al uso regular de aspirina. Se lo vio en reuniones cerrando los ojos por intervalos largos, aunque el mandatario negó haberse quedado dormido y aseguró que se trataba de lapsos de concentración.

El portavoz de la Casa Blanca, Davis Ingle, afirmó: “Es el presidente más lúcido y accesible de la historia, que trabaja sin descanso para resolver problemas y cumplir sus promesas”. Frente a las críticas sobre su salud mental, Ingle rechazó cualquier diagnóstico a distancia y calificó esas observaciones como “especulación política”.