Tragedia en Louisville con un avión de carga: 15 muertos y la investigación que busca determinar causas

Los expertos de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte examinan posibles fallas en la aplicación de inspecciones técnicas y las repercusiones de decisiones corporativas. Previamente se detectaron fallos en los sistemas de anclaje del avión de UPS

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La caída de un motor del avión de carga MD-11 de UPS en Louisville causó 15 muertes y reavivó el debate sobre la seguridad aeronáutica

El accidente aéreo ocurrido en noviembre del año pasado en Louisville puso bajo la lupa la seguridad y el mantenimiento de los aviones de carga más empleados en el mundo. Un avión MD-11 de UPS, que se dirigía a Hawái, sufrió la pérdida de uno de sus motores al momento de despegar, provocando una tragedia que dejó 15 personas muertas y generó un intenso debate sobre la responsabilidad de los fabricantes y las autoridades en la prevención de este tipo de incidentes.

Este caso, que involucra a Boeing y a la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés), motivó extensas investigaciones y la realización de audiencias públicas para esclarecer las causas y determinar las medidas correctivas necesarias.

El desprendimiento de un motor durante el despegue provocó la caída del MD-11 sobre comercios cercanos (AFP)

Detalles del accidente del avión de carga en Louisville

El accidente tuvo lugar en el aeropuerto internacional Muhammad Ali de Louisville, cuando el MD-11 de UPS, repleto de paquetes y combustible, se preparaba para despegar rumbo a Hawái.

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Al acelerar por la pista, uno de los motores se desprendió del ala y salió disparado, creando una situación de emergencia que el avión no pudo superar. Apenas levantó el vuelo, la aeronave cruzó la valla perimetral y se precipitó sobre varios comercios cercanos, desatando una enorme bola de fuego.

Las dramáticas imágenes captadas por la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) mostraron el momento en que el motor se separó, voló por encima del ala y, acto seguido, llamas envolvieron la estructura. El saldo fue devastador: tres pilotos que viajaban en la cabina fallecieron, junto con doce personas en tierra, dejando también varios heridos y daños materiales significativos en la zona.

Grietas no detectadas en los soportes del motor y antecedentes de accidentes similares reavivan dudas sobre el diseño y los mantenimientos (REUTERS)

La aeronave siniestrada había sido puesta en servicio de manera extraordinaria ese día, luego de que el avión originalmente asignado quedara fuera de operación por una fuga de combustible.

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Según la investigación, la tripulación realizó una segunda inspección previa al vuelo, en la que compartieron comentarios distendidos con el equipo de mantenimiento sobre la rápida reincorporación.

El accidente del MD-11 de UPS repitió patrones de la tragedia de Chicago 1979 con un desprendimiento letal del motor izquierdo (Imagn Images via REUTERS)

Investigación y audiencias del NTSB sobre el accidente

Tras el desastre, la NTSB inició una investigación exhaustiva, que incluyó la publicación de más de 2.000 páginas de documentos relacionados con el caso.

Como parte del proceso, se convocaron audiencias públicas en la sede del organismo en Washington, en las que participaron miembros de la Junta, investigadores y representantes de Boeing, UPS, el sindicato de mecánicos y otras partes interesadas.

La presidenta del NTSB, Jennifer Homendy, se dirigió a los familiares de las víctimas al inaugurar las sesiones, subrayando la necesidad de esclarecer lo ocurrido: “Sus seres queridos son la razón por la que estamos aquí. Queremos saber qué pasó”.

Durante las audiencias, se revisaron todos los factores posibles que pudieron contribuir al accidente, y se planteó que el informe final podría demorar más de un año en publicarse, dada la complejidad del caso.

Entre los aspectos analizados, se destacó que la última revisión detallada de las piezas clave del soporte del motor se había realizado en octubre de 2021, y que el avión no debía someterse a otra inspección similar hasta después de casi 7.000 ciclos adicionales de despegues y aterrizajes. Esta situación generó dudas sobre la suficiencia de los intervalos de mantenimiento previstos para este tipo de aeronaves.

La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte analiza causas y responsabilidades, mientras familiares de las víctimas exigen respuesta (REUTERS)

Fallas técnicas identificadas en el MD-11 y antecedentes históricos

El análisis técnico reveló que la causa inmediata del accidente fue la fractura de componentes encargados de sujetar el motor al ala. Tras la tragedia, se encontraron grietas en varias de estas piezas tanto en la aeronave siniestrada como en otros tres aviones de UPS y en un DC-10, modelo antecesor del MD-11. Lo preocupante fue que dichas fisuras no habían sido detectadas durante las revisiones de rutina.

Además, el episodio evocó un antecedente grave: el accidente de un DC-10 en Chicago en 1979, cuando también se desprendió un motor durante el despegue, con un saldo fatal de 273 personas fallecidas y la suspensión mundial de las operaciones de 274 aparatos de ese modelo. En aquella ocasión, la investigación determinó que el desprendimiento se debió a un error en el procedimiento de mantenimiento con montacargas, descartando un defecto estructural de diseño.

Sin embargo, ya entonces el fabricante McDonnell Douglas —posteriormente fusionado con Boeing— había manifestado inquietudes sobre el diseño del rodamiento esférico que sostiene los motores.

Décadas después, Boeing documentó en 2011 al menos cuatro fallos previos de la misma pieza en tres aviones distintos, pero consideró que no implicaban un riesgo inminente para la seguridad de vuelo. La empresa emitió solo un boletín de servicio recomendando sustituir el rodamiento por una versión mejorada, sin que la FAA obligara a efectuar el reemplazo mediante una directiva de aeronavegabilidad.

El hallazgo de grietas tras el accidente de Louisville reforzó los cuestionamientos sobre la eficacia de los controles de mantenimiento y la gestión de alertas de seguridad por parte de los fabricantes.

El futuro del MD-11 en el sector de carga queda en entredicho tras el accidente y la revisión de costos y regulaciones (AP Photo/Jon Cherry)

Reacciones y medidas adoptadas tras el accidente

Como reacción inmediata tras el accidente y la identificación de fallas similares, todas las aeronaves MD-11 y DC-10 fueron suspendidas temporalmente de las operaciones. La FAA terminó aprobando el plan de Boeing para reemplazar el rodamiento esférico en cada avión afectado y aumentar la frecuencia de las inspecciones de los soportes de motor.

Gracias a estas medidas, algunas aeronaves MD-11 regresaron al servicio. FedEx reanudó las entregas usando estos aviones desde el 10 de mayo, mientras que UPS decidió retirar gradualmente su flota de MD-11.

Por su parte, la compañía Western Global posee aeronaves del mismo modelo pero no comunicó públicamente sus planes futuros respecto a ellos.

La reacción de Boeing ante la presión de los organismos reguladores y las aerolíneas consistió en demostrar que el riesgo podía mitigarse con el reemplazo de la pieza y controles más estrictos, evitando así la retirada total del modelo.