El intento de ataque durante la cena anual de corresponsales en el Washington Hilton llevó a la activación de protocolos de emergencia del Servicio Secreto de Estados Unidos, cuya prioridad fue garantizar la seguridad del presidente Donald Trump, el vicepresidente Vance y figuras clave del gabinete.
Según consignó Axios, el incidente involucró a un sospechoso armado que intentó atravesar un control de seguridad y fue neutralizado por agentes.
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Anillos de seguridad y controles en el acceso
La noche del evento, el Servicio Secreto desplegó un operativo de protección que incluyó varios anillos de seguridad. De acuerdo con la información recogida por Military.com, el hotel fue cerrado al público desde las 14 horas, limitando el acceso a huéspedes, invitados con credenciales y personal autorizado.
En la entrada al evento, los 2.300 asistentes pasaron controles adicionales que incluyeron verificación de boletos y el paso por magnetómetros, operados en conjunto por el Servicio Secreto y la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA, por sus siglas en inglés).
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Neutralización del sospechoso y evacuación de autoridades
Una vez que el presidente tomó asiento en el salón principal, el acceso al área quedó completamente restringido y los equipos comenzaron a desmontar los detectores de metales, momento en el que el atacante intentó avanzar.
El director del Servicio Secreto, Sean Curran, afirmó que el sistema de protección “funcionó como estaba previsto”, declaración recogida por Boston Globe.
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El jefe de la policía metropolitana de Washington, Jeffery Carroll, explicó que el sospechoso, identificado como Cole Tomas Allen, portaba una escopeta, una pistola y varios cuchillos. Allen logró superar la primera barrera de seguridad por ser huésped del hotel, pero fue interceptado antes de entrar al salón.
El protocolo interno incluyó la evacuación inmediata de Trump, Vance y la primera dama Melania Trump, junto a miembros del gabinete.
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Armados, los agentes ocuparon posiciones estratégicas dentro del salón, incluyendo la zona del escenario, y establecieron un perímetro físico alrededor de la mesa presidencial, donde incluso había placas blindadas ocultas bajo el mantel, según información de Military.com y KSAT.
Coordinación, evaluación y mejoras continuas
Las medidas de seguridad del Servicio Secreto abarcan coordinación con escoltas de otras agencias, revisiones de antecedentes para todos los asistentes y un plan de contingencia basado en experiencias previas, como el atentado contra Ronald Reagan en 1981.
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El entrevistado por Fox News, el ex agente Bobby McDonald, detalló que cada evento de este tipo se evalúa posteriormente para introducir mejoras y ajustes según los desafíos detectados.
Explicó que la coordinación en este tipo de operativos es compleja, ya que no solo el Servicio Secreto está involucrado: cada miembro del gabinete cuenta con su propio equipo de protección, lo que exige una articulación constante entre distintas agencias para cubrir a todos los líderes presentes.
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McDonald subrayó la importancia de ubicar al personal en los lugares adecuados y de mantener rutas de evacuación despejadas para proteger a los funcionarios y asistentes ante situaciones de caos. Enfatizó que “nada sucede exactamente según el guion cuando estalla el caos”, por lo que la capacidad de adaptación y reacción rápida resulta fundamental para minimizar daños.
Además, remarcó que el éxito del operativo se refleja en la evacuación sin víctimas de gravedad, resultado de una respuesta efectiva ante un entorno con numerosas figuras de alto perfil.
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Infraestructura y antecedentes en el Washington Hilton
El incidente también puso de manifiesto la dificultad de anticipar todos los escenarios posibles. La actuación del Servicio Secreto y sus aliados federales y locales fue reconocida por evitar daños mayores y asegurar la integridad de los principales líderes políticos del país.
De acuerdo con Military.com, tras el intento de asesinato de Reagan, el hotel realizó modificaciones, como la construcción de un garaje seguro para el ingreso del presidente, un elevador y una suite exclusiva con acceso restringido. Estas instalaciones forman parte del protocolo recurrente en cada edición de la cena de corresponsales.
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Continuidad de la investigación y revisión de protocolos
El evento fue cancelado tras el incidente, a pedido de las autoridades, y la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca anunció que buscará reprogramarlo en los próximos 30 días.
Las investigaciones y la revisión de los protocolos de seguridad continúan, con especial atención a la coordinación entre agencias y la gestión de accesos en eventos de alta concentración de figuras públicas.