El Departamento de Transporte de Nueva York anunció que a finales de 2026 comenzará el rediseño integral de Linden Boulevard, considerado el corredor de 10 carriles más peligroso de Brooklyn.
El proyecto busca mejorar la seguridad y agilizar el tránsito para los 60.000 usuarios diarios que circulan por la vía, según informó el alcalde Zohran Mamdani.
Los trabajos se desarrollarán en el tramo comprendido entre Fountain Avenue y Conduit Avenue, e incluirán la incorporación de carriles exclusivos para autobuses, así como la creación de ocho islas de embarque nuevas, con la meta de concluir antes de 2027. La información fue confirmada por el Departamento de Transporte en un comunicado oficial.
La remodelación responde a una alta tasa de siniestralidad: en promedio, una persona resulta herida cada cuatro días por accidentes viales en este sector.
Entre 2021 y 2025, se registraron más de 400 siniestros con heridos, de acuerdo con los datos proporcionados por el Departamento de Transporte de Nueva York.
Las autoridades subrayan la urgencia de intervenir en la infraestructura para ordenar el flujo vehicular y proteger a los peatones, quienes se enfrentan a riesgos elevados al cruzar la vía, particularmente en los tramos donde la densidad de tráfico y la velocidad de los vehículos son mayores.
La intervención contemplará la modernización de cruces peatonales, la instalación de nuevas señales de tránsito y la optimización de la iluminación en los puntos críticos.
Además, se implementarán barreras físicas y elementos de urbanismo táctico para reducir la probabilidad de atropellamientos y mejorar la visibilidad de los conductores.
El rediseño de Linden Boulevard es parte de una estrategia municipal más amplia para reducir el número de víctimas por accidentes de tránsito en Brooklyn, una de las áreas con mayor densidad de población y circulación vehicular de la ciudad.
Importancia del transporte en autobús y conexiones clave
Para los residentes de la zona, el transporte en autobús resulta fundamental ante la lejanía de las estaciones de metro, que en algunos casos superan los 800 metros de distancia.
Los seis servicios principales —B13, B14, B15, B20, BM5 y Q8— son considerados rutas esenciales para la movilidad diaria, según detallaron las autoridades del Departamento de Transporte.
El rediseño del boulevard permitirá conexiones más rápidas y eficientes con las líneas de metro A, C, J, Z, L y 3, facilitando el acceso a distintos puntos estratégicos de Brooklyn y el resto de Nueva York.
El proyecto también contempla la creación de rutas directas hacia el aeropuerto JFK, el Brookdale Hospital y el Gateway Center, centros de referencia para la población local.
Las nuevas islas de embarque mejorarán la seguridad de los usuarios al momento de abordar y descender de los autobuses, mientras que los carriles exclusivos agilizarán la circulación y reducirán los tiempos de espera, beneficiando especialmente a quienes dependen del transporte público como principal medio de desplazamiento.
Objetivos de integración urbana y reducción de brechas
La remodelación de Linden Boulevard no solo apunta a mejorar la seguridad vial, sino también a reconectar barrios históricamente divididos por este corredor.
El boulevard ha actuado durante décadas como una frontera que separa distintas comunidades, dificultando el acceso a servicios y oportunidades.
Con el rediseño, la ciudad busca facilitar la integración urbana y promover una mayor cohesión social entre los barrios a ambos lados de la vía.
El Departamento de Transporte subraya que la obra se desarrollará bajo criterios de equidad y accesibilidad, priorizando las necesidades de peatones, ciclistas y usuarios del transporte público.
La incorporación de elementos de diseño universal garantizará que las nuevas infraestructuras sean accesibles para personas con movilidad reducida y otros grupos vulnerables.
El plan prevé la realización de consultas públicas y talleres participativos con vecinos y organizaciones comunitarias durante 2026, con el fin de recoger sugerencias y adecuar el proyecto a las demandas locales.
La expectativa municipal es que, una vez finalizado el rediseño, Linden Boulevard deje de ser una barrera y se convierta en un eje de integración, movilidad segura y desarrollo sostenible para Brooklyn.