El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció este martes el levantamiento de las sanciones contra el Banco Central de Venezuela y otras tres instituciones bancarias públicas, en una medida que busca reactivar las relaciones financieras y comerciales entre ambos países tras varios años de restricciones.
La nueva disposición, formalizada bajo la Licencia General 57 de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), autoriza todas las operaciones bancarias y servicios financieros con el Banco Central, el Banco de Venezuela, el Banco Digital de los Trabajadores y el Banco del Tesoro.
La autorización se extiende también a cualquier entidad en la que los bancos mencionados tengan una participación igual o superior al 50%, así como a empleados actuales del régimen de Venezuela que no estén incluidos en la lista de personas sancionadas por la OFAC.
El documento firmado por el director de la OFAC, Bradley T. Smith, establece que las operaciones ahora permitidas abarcan tanto transacciones bancarias tradicionales como pagos electrónicos, transferencias móviles, servicios de nómina y pagos de salarios, pensiones o beneficios laborales.
Además, se autoriza el uso de plataformas digitales, billeteras electrónicas y la contratación de seguros, inversiones o instrumentos financieros vinculados a estas entidades. La medida también contempla servicios de prevención de fraude, autenticación y ciberseguridad, entre otros.
Esta flexibilización llega en el marco de un proceso de distensión iniciado tras la captura del narcodictador Nicolás Maduro en enero. Desde entonces, la Casa Blanca ha acelerado la revisión de sanciones, especialmente en sectores estratégicos como energía y finanzas, como parte de una agenda que busca incentivar reformas estructurales y la apertura a la inversión extranjera en Venezuela.
El Tesoro estadounidense aclaró que la licencia no implica el desbloqueo de bienes previamente congelados bajo otros apartados de la normativa de sanciones, ni exime a las personas o entidades beneficiarias del cumplimiento de otras leyes estadounidenses, como la Ley de Secreto Bancario o las regulaciones del FinCEN sobre delitos financieros.
Paralelamente, la OFAC anunció la eliminación de sanciones sobre el procurador venezolano Reinaldo Muñoz, quien había sido sancionado desde septiembre de 2020.
En los últimos tres meses, la mayoría de las licencias generales emitidas por la OFAC han estado directamente vinculadas a la reactivación de la industria petrolera venezolana, permitiendo la entrada de multinacionales extranjeras tras la reforma de la ley de hidrocarburos.
El régimen de Delcy Rodríguez ha defendido que el alivio de sanciones es necesario para impulsar la recuperación económica y garantizar el acceso de la juventud y los sectores productivos a servicios financieros globales.
La orden del Tesoro también permite a instituciones financieras estadounidenses confiar en la información proporcionada por el remitente o beneficiario de una transferencia, siempre que no haya razones para sospechar incumplimientos.
Sin embargo, Washington recordó que el levantamiento de sanciones no exime a las entidades de cumplir con la normativa vigente en materia de prevención de lavado de dinero y financiamiento del terrorismo.
El restablecimiento de operaciones financieras internacionales con bancos venezolanos abre la puerta a una mayor integración de la economía del país caribeño en el sistema global, facilita la repatriación de remesas y habilita el acceso a instrumentos modernos de pago y financiamiento.
La medida podría tener un impacto directo en la vida cotidiana de millones de venezolanos, permitiendo el uso de tarjetas internacionales y transferencias en moneda extranjera, al mismo tiempo que genera expectativas sobre un mayor flujo de inversiones y la normalización de las relaciones económicas entre Caracas y Washington.
(Con información de EFE y AFP)