Un nuevo estudio reveló cuál es la comida rápida favorita en Estados Unidos. ¿El menú ideal?: una hamburguesa o un sándwich de pollo de Chick-fil-A, acompañados por patatas fritas y nuggets de McDonald’s, y una bebida o un batido de Dairy Queen.
El relevamiento, realizado a 2.000 adultos estadounidenses por la consultora The Harris Poll, identificó los productos preferidos de los locales de comida rápida y definió el ranking de opciones ideales para los consumidores.
Si las preferencias se inclinan por un sándwich de pollo, los encuestados eligen Chick-fil-A con 51% y Popeyes con 27%. Sin embargo, dos de cada cinco jóvenes de la generación Z y los encuestados de la región suroeste (21%) afirman que Raising Cane’s es la mejor opción.
En el segmento de nuggets de pollo, McDonald’s superó a Chick-fil-A con 45% frente a 37%. Entre los baby boomers, Chick-fil-A invierte apenas la tendencia, con 37% sobre 35% para la marca del payaso.
La posición de McDonald’s también es dominante en papas fritas: 51% de los encuestados lo ubicó en primer lugar, más del doble que Wendy’s (24%).
Preferencias regionales y generacionales en comida rápida
Las diferencias también emergen a nivel regional: el 21% de los residentes en el medio oeste elige las papas fritas de Arby’s, una proporción superior a otras regiones, de acuerdo con el diario estadounidense New York Post.
La encuesta de The Harris Poll constató que la preferencia por el tipo de papa varía según la generación: los millennials y la generación X escogen las papas en espiral (45% y 36% respectivamente); la generación Z prefiere el corte tipo waffle (47%) y los baby boomers se inclinan por el corte estándar (40%).
En cuanto a los motivos detrás de las preferencias por las papas fritas, el 41% de la generación Z y el 46% de los baby boomers dan prioridad al nivel de sal. Por su parte, el 42% de la generación X prioriza la temperatura al momento de servirlas.
Las bebidas favoritas que acompañan la comida rápida
Para acompañar sus pedidos, el 55% prefiere un refresco, mientras que el 36% opta por té helado. Los principales destinos para adquirir estas bebidas son McDonald’s (38%) y Sonic (26%). Respecto a los batidos, el 39% reconoce a Dairy Queen como la mejor opción.
Al hablar de café, existen diferencias si se consume solo o junto con comida. Para un impulso energético —descrito como pick-me-up—, Starbucks y Dunkin están casi igualados en las preferencias generales, con 38% y 34%, respectivamente. Cuando se trata de consumo junto con alimentos, el 34% elige como primer lugar a McCafe, seguido de Dunkin (25%), Wendy’s y Starbucks (ambos con 24%).
Precio y experiencia de compra de comida rápida
Aunque tradicionalmente se ha percibido que la comida rápida ofrece inmediatez y precios bajos, la percepción de los consumidores da cuenta de una transformación en esa fórmula.
El gasto promedio informado por los encuestados para una comida individual asciende a USD 12, pero solo uno de cada diez considera ese precio aceptable. Según la muestra, el costo ideal sería aproximadamente un tercio inferior: USD 4,30 menos por pedido.
En cuanto a la modalidad de compra, el 31% de los encuestados prefiere ordenar en línea para entrega a domicilio y espera recibir su pedido en un promedio de 27,9 minutos.
No obstante, el 55% afirma que la entrega suele tomar más tiempo del estimado, y el 42% reconoció que hubo ocasiones en las que la demora fue tan extensa que podrían haberse acercado en persona y obtenido su pedido en el mismo lapso. Además, el 32% admitió haber solicitado comida rápida pese a que podía desplazarse fácilmente al local.
El 38% continúa optando por conducir al restaurante, estacionar e ingresar para pedir. Este grupo estima que la experiencia total consume unos 22 minutos, aunque su expectativa es bajar ese tiempo a menos de 20 minutos (17,5 minutos).