Las petroleras estadounidenses se benefician por el bloqueo de Ormuz, pero la economía teme una recesión

El repunte del crudo tras la crisis en Ormuz impulsa los ingresos del sector energético, aunque el escenario genera preocupación por un posible freno en la economía estadounidense

El bloqueo favorece a petroleras estadounidenses como ExxonMobil y Chevron, que se perfilan como grandes ganadoras por la exportación récord de crudo. (REUTERS/Benoit Tessier/File Photo)

El bloqueo del Estrecho de Ormuz por parte de Irán dispara el precio del petróleo y crea un potencial beneficio de USD 63.000 millones para las petroleras de Estados Unidos, según la consultora energética noruega Rystad Energy para la cadena estadounidense CBS News. El barril supera los USD 100 y la volatilidad sacude el mercado global.

ExxonMobil, Chevron, ConocoPhillips, BP y Shell, se perfilan como los grandes ganadores, ya que Estados Unidos extrae 13 millones de barriles diarios y exporta 11 millones, lo que lo consolida como primer productor mundial. El aumento de los precios produce ingresos extraordinarios para estas empresas, ante una crisis que afecta a consumidores y mercados.

Las empresas del sector energético muestran reticencia a expandir la producción rápidamente ante la volatilidad y la amenaza de recesión global.

El ataque conjunto de Estados Unidos e Israel a finales de febrero y la respuesta iraní alteraron el flujo global de energía. El Estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20 % del suministro mundial de petróleo y gas, se convirtió en un punto central tras la interrupción de sus operaciones, lo que impulsó el precio del Brent a superar los USD 119, antes de estabilizarse en valores algo inferiores.

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En consecuencia, la reacción de los mercados elevó los precios de la gasolina en todo el país, con un impacto directo sobre los consumidores y la economía estadounidense. El presidente Trump celebró en redes sociales el beneficio para la industria nacional, subrayando que “cuando suben los precios del petróleo, ganamos mucho dinero”.

La interrupción del Estrecho de Ormuz ha disparado el precio del petróleo por encima de los USD 100 y generado volatilidad en los mercados internacionales. (REUTERS/Stringer/File Photo)

Sin embargo, los expertos advierten sobre volatilidad y riesgos a corto y mediano plazo.

¿Por qué las petroleras estadounidenses no aumentan su producción?

Pese a la oportunidad de ganancias, la industria petrolera estadounidense no logró acelerar la producción. Analistas de Rystad Energy, citados por CBS News, mencionan dos razones clave: la falta de pozos ya perforados listos para entrar en operación y la cautela estratégica de las compañías ante la incertidumbre de la duración del conflicto.

Estados Unidos consolida su posición como mayor productor mundial de petróleo, con 13 millones de barriles diarios y 11 millones en exportaciones. (REUTERS/Ken Cedeno/File Photo)

Matthew Bernstein, de Rystad, indicó que “los productores no están preparados para incrementar rápidamente la producción”, ya que llevar nuevos pozos al mercado tomaría tiempo y costaría una inversión considerable. El reciente historial de precios inestables generó reticencia en las empresas a apostar por un aumento sostenido de la demanda.

El riesgo de que la demanda se desplome si los precios siguen subiendo

El escenario de precios altos no está exento de peligros para la economía estadounidense. Thomas Liles, también de Rystad, advirtió a CBS News que, de alcanzar el barril los USD 150, el consumo interno podría disminuir abruptamente, ya que los hogares reducirían gastos en gasolina y energía para compensar.

El impacto del alza en el precio del petróleo se refleja en aumentos de los precios de la gasolina a nivel nacional y afecta directamente la economía estadounidense. (REUTERS/Dado Ruvic)

Dado que el gasto de los consumidores representa dos tercios de la actividad económica nacional, el riesgo de una desaceleración se vuelve tangible si la crisis se prolonga.

Este fenómeno, conocido como destrucción de la demanda, podría contrarrestar el auge de las ganancias para las petroleras. La incertidumbre sobre la duración de la guerra y la posibilidad de una recesión inquietan tanto a ejecutivos del sector como a autoridades económicas.

Perspectivas para el sector energético de Estados Unidos hacia 2026

A pesar de las proyecciones de beneficios elevados para las grandes compañías, la industria no anticipa una expansión inmediata ni un incremento sustancial en la producción para 2026. Directivos del sector, en reuniones recientes con la Casa Blanca, han expresado su preocupación por los efectos de la guerra en el conjunto de la economía, según informó el diario financiero estadounidense The Wall Street Journal.

Analistas de Rystad Energy advierten que las petroleras estadounidenses no han aumentado la producción por falta de pozos listos y cautela ante la incertidumbre. (REUTERS/Aaron Schwartz/File Photo)

El mercado recuerda que los precios actuales, aunque elevados, permanecen por debajo del récord alcanzado en 2008, cuando el Brent y el West Texas Intermediate rozaron los USD 145 por barril, equivalentes a aproximadamente USD 215 ajustados a la inflación actual, de acuerdo con datos de la proveedora global de datos financieros FactSet.

Esta diferencia refleja que, aunque los valores actuales son altos, las condiciones de demanda, oferta y contexto económico internacional han cambiado respecto a aquella crisis, impidiendo una comparación directa.

Mientras los consumidores asumen el costo del alza de los combustibles, la industria observa y capitaliza el escenario, sin apresurarse a expandir la producción.

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