Un equipo científico encontró una pista biomecánica que podría explicar el aumento del cáncer colorrectal en adultos jóvenes: la rigidez en los tejidos del colon aparece antes de que se formen los tumores. Este hallazgo, publicado en la revista científica Advanced Science en enero de 2026, destaca una diferencia clave en los pacientes jóvenes y perfila un posible marcador temprano de riesgo.
Especialistas de la Universidad de Texas en Dallas y UT Southwestern Medical Center mostraron que tanto los tumores como el tejido colónico sano en personas menores de 50 años presentan una estructura más rígida que en adultos mayores. Los expertos afirmaron que esta alteración mecánica en el colon podría anticipar la aparición del cáncer y permitir nuevas formas de prevención.
El hallazgo de la rigidez tisular
En una investigación publicada en enero de 2026 en la revista científica Advanced Science, un equipo multidisciplinario examinó muestras de tejido de pacientes diagnosticados con cáncer colorrectal antes y después de los 50 años. El estudio, encabezado por la Dra. Huang y el Dr. Ferruzzi, detectó que tanto los tumores como el tejido aparentemente sano en los jóvenes eran considerablemente más rígidos que en los adultos mayores.
El análisis biomecánico comprobó que esta rigidez no se limitaba a las áreas tumorales. Incluso en zonas alejadas del tumor se encontró mayor resistencia a la compresión, lo que sugiere que las alteraciones mecánicas podrían estar presentes antes de que surja el cáncer.
Ferruzzi explicó: “Si estos tejidos son más rígidos incluso antes del desarrollo tumoral, podrían estar participando activamente en la aparición precoz de la enfermedad”.
Cambios en el colágeno y la inflamación
La investigación asocia esta rigidez a la reorganización del colágeno, el principal componente estructural de los tejidos. Cuando ciertas células llamadas fibroblastos se activan, pueden modificar la disposición de las fibras de colágeno, lo que genera una matriz más densa y rígida.
Este entorno físico, de acuerdo con el artículo en el portal especializado ScienceDaily, puede ser percibido por las células del colon y desencadenar señales que favorecen la multiplicación celular, considerado un paso inicial en el desarrollo de tumores.
La inflamación crónica aparece como uno de los posibles motores de este proceso. Estados inflamatorios prolongados, asociados a enfermedades metabólicas o alteraciones en la microbiota intestinal, podrían estar detrás de la activación de los fibroblastos y el endurecimiento del tejido.
Aun así, los investigadores aclaran que aún no se ha identificado el desencadenante preciso de estos cambios y que la búsqueda de causas sigue en curso.
Experimentos con organoides y validación del hallazgo
Para profundizar en la relación entre rigidez y cáncer, el equipo cultivó células tumorales en matrices de diferente dureza y observó que, a mayor rigidez, mayor era la velocidad de proliferación celular. Además, emplearon organoides, modelos tridimensionales de tejido derivados de las muestras de pacientes, y determinaron que la rigidez favorece el crecimiento acelerado, independientemente de la edad del donante.
Estos resultados validaron la hipótesis de que los cambios mecánicos en el colon no son una simple consecuencia del cáncer, sino que pueden formar parte de los mecanismos que facilitan su desarrollo temprano.
Implicancias en la prevención y diagnóstico
Actualmente, la mayoría de los métodos diagnósticos, como la colonoscopía, no detectan estas alteraciones en la rigidez tisular de forma temprana, ya que los cambios pueden ser demasiado sutiles al tacto o invisibles a simple vista.
De acuerdo con el equipo de UT Southwestern Medical Center, identificar marcadores bioquímicos o mecánicos asociados a la rigidez podría permitir una detección precoz en personas jóvenes consideradas de bajo riesgo.
Los investigadores planean ampliar el estudio a un grupo más grande de pacientes para validar la utilidad de estos posibles marcadores y evaluar si intervenciones dirigidas a reducir la inflamación o modificar el entorno tisular pueden disminuir el riesgo de cáncer.
Evolución y factores emergentes en cáncer colorrectal
El cáncer colorrectal es la principal causa de muerte por cáncer en menores de 50 años en Estados Unidos. El número de casos ha aumentado de forma constante en las últimas tres décadas, y la incidencia entre adultos jóvenes podría incrementarse en un 124 % para 2030 si la tendencia continúa.
Aunque no se ha detectado un patrón genético que explique este fenómeno, la investigación reciente aporta una pista novedosa sobre el papel de los factores mecánicos y la inflamación en la aparición temprana del cáncer colorrectal.
Según la Dra. Huang, la enfermedad parece haberse adelantado entre 20 y 30 años respecto a las generaciones anteriores, lo que refuerza la urgencia de comprender y abordar estos nuevos factores de riesgo.
La identificación de la rigidez tisular como posible marcador temprano abre una vía para la prevención y el diagnóstico precoz en poblaciones jóvenes, que hasta ahora no eran consideradas prioritarias para el cribado.