Las autoridades en Arizona prevén devolver la vivienda de Nancy Guthrie, madre de la copresentadora de TODAY, a la familia en los próximos días, mientras la investigación sobre su desaparición entra en la cuarta semana, y todavía no hay acusado identificado ni pruebas concluyentes sobre su paradero, informó la cadena estadounidense NBC News.
En las últimas semanas, la vivienda ubicada en el área de Tucson se convirtió en el centro de operaciones de búsqueda, incluidas diligencias judiciales y levantamiento de pruebas genéticas. Fuentes federales declararon a NBC News que ya no existe justificación para mantener el inmueble clausurado como escena del crimen o restringir el acceso a los allegados.
El miércoles se observó el retiro del equipamiento policial y las gestiones orientadas a restituir la posesión del inmueble, sin que tuviesen lugar nuevas labores de rastreo forense o reconstrucción en el interior, habituales en días anteriores.
Los equipos de la oficina del sheriff del condado de Pima y del FBI continúan el proceso bajo nuevas directrices, aunque ambas instituciones reiteraron que mantienen todas las líneas de investigación desde la denuncia inicial de la desaparición.
La búsqueda de Nancy Guthrie moviliza a miles de personas y recursos federales
La repercusión del caso alcanzó niveles excepcionales en Estados Unidos. Según fuentes citadas por NBC News, la línea telefónica de denuncias del FBI recibió más de 23.000 llamadas desde el secuestro de Guthrie; dentro de ese total, 750 correspondieron al periodo de solo 12 horas posteriores a que Savannah Guthrie ofreció públicamente una recompensa de USD 1 millón a través de Instagram para incentivar nuevas pistas.
Nancy Guthrie, de 84 años, fue vista por última vez el 31 de enero cerca de las 21:45, luego de cenar en la casa de su hija Annie. La denuncia formal sobre su ausencia se presentó al día siguiente, después de que no participó en el encuentro virtual con amigas para presenciar un servicio religioso en línea.
Hasta ahora, la FBI y la oficina del sheriff han descartado la existencia de sospechosos individualizados sobre una posible privación de libertad. La búsqueda continúa con la recepción y evaluación de “todas las pistas viables”, de acuerdo con la comunicación institucional emitida el martes por la tarde.
El papel de la tecnología y el análisis de ADN en el caso
Un hecho relevante ocurrió el 10 de febrero, cuando se difundieron imágenes captadas por la cámara de seguridad Google Nest de la vivienda familiar. Conforme a los reportes publicados por NBC News, las grabaciones muestran a un hombre encapuchado y armado con el rostro cubierto junto al domicilio la mañana del día de la desaparición.
La reconstrucción inicial apunta a que la mayoría de las imágenes corresponden a un individuo que porta una mochila; hay una secuencia que lo muestra solamente con ropa y guantes oscuros, sin el accesorio.
No se pudo establecer la hora exacta de esa imagen, ya que carecía de marca de tiempo, de inmediato señalaron dos fuentes policiales a NBC News: consideran que la toma sin mochila correspondería a un horario anterior, no a la mañana del 1 de febrero.
Ni el FBI ni la oficina del sheriff del condado de Pima confirmaron esa fecha; la policía local calificó como “pura especulación” cualquier intento de asignar una jornada diferente basándose en ese material.
El sheriff Chris Nanos explicó que la mayor parte del material visual pertenece al 1 de febrero, fecha clave porque documenta el desconectado del timbre inteligente de la puerta, un elemento determinante para establecer la cronología del caso.
El avance técnico de la investigación se reflejó en la obtención de muestras de ADN mixto tanto en la casa como en áreas periféricas. Según el propio Nanos, se identificaron rastros genéticos de al menos dos personas, aunque el análisis avanza con lentitud debido a la complejidad de las pruebas.
El material colectado fue enviado a laboratorios forenses, pero hasta ahora, según la oficina del sheriff a NBC News: “Los ensayos no han arrojado resultados”.
La cronología del caso y las incertidumbres en la investigación
La desaparición de Nancy Guthrie fue reportada después de que no se la hallara en su domicilio ni en la cita pactada con amigas para un servicio de iglesia virtual, lo que llevó a la movilización inmediata de agentes locales y federales. El trayecto de las primeras horas incluyó interrogatorios, recolección de pruebas materiales y allanamientos en distintos sitios en busca de evidencias.
El hallazgo de imágenes en cámaras de vigilancia mantuvo vigente la hipótesis de una sustracción violenta, respaldada por evidencia gráfica del posible agresor; sin embargo, la ausencia de una cronología precisa sobre la hora y fecha de las grabaciones complica el armado de una narrativa lineal de los hechos.
La falta de coincidencias genéticas viables en los análisis de los rastros hallados, sumada al volumen de denuncias ciudadanas —más de 23.000 en el canal establecido por el FBI— da cuenta del alcance que ha adquirido la pesquisa.
Este fenómeno social y el alto perfil público de la familia, por la presencia televisiva de Savannah Guthrie en TODAY, intensificaron la presión sobre las instituciones policiales y forenses de Arizona y a nivel federal, impulsando iniciativas como la recompensa de USD 1 millón y la presencia de equipos de expertos en el terreno.
El sheriff del condado de Pima sostuvo que, pese al levantamiento de la custodia judicial de la vivienda, ninguna hipótesis queda descartada mientras existan líneas de investigación vigentes, y que el análisis de pruebas técnicas, denuncias y estudios sobre el entorno de Guthrie continuará hasta agotar todos los recursos disponibles.