Los adultos regresan a las aulas universitarias en Estados Unidos

El avance tecnológico y la transformación del mercado laboral están impulsando la presencia de personas mayores de 35 años en programas de educación continua, donde buscan herramientas para mejorar sus oportunidades y adaptarse a diferentes campos profesionales

Adultos que buscan desarrollar nuevas habilidades y avanzar en el mercado laboral están redefiniendo la composición de la educación superior en Estados Unidos (AP/Tony Avelar/Archivo)

La matrícula de estudiantes adultos en programas de educación continua en Estados Unidos superó a la de los cursos de grado tradicionales en algunas universidades, marcando un cambio en el perfil del alumnado universitario, según reportó Associated Press.

La transformación responde a la necesidad de actualización profesional, el avance de la tecnología y las exigencias de un mercado laboral en evolución.

Un nuevo perfil universitario

Durante el último año académico, UCLA Extension inscribió a unos 33.500 estudiantes, casi la mitad mayores de 35 años, mientras que la matrícula de grado tradicional en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) se ubicó en 32.600 alumnos, de acuerdo con cifras publicadas por AP.

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Este fenómeno, que también se observa en otras instituciones como Northern Arizona University, refleja la búsqueda de formación profesional, seguridad laboral y nuevos intereses personales por parte de los adultos.

Eric Deschamps, director de educación continua en Northern Arizona University, explicó a AP que quienes regresan a las aulas suelen hacerlo por la necesidad de acceder a mejores salarios, mayor estabilidad o nuevas oportunidades. Según Deschamps, “pueden tener hijos, trabajar tiempo completo y regresar a estudiar después de años fuera del entorno académico”, lo que implica una gestión constante de prioridades.

La presencia de estudiantes mayores de 35 años en programas universitarios refleja la creciente demanda de formación profesional y actualización constante (Imagen Ilustrativa Infobae)

Oferta académica y flexibilidad

La amplia oferta de UCLA Extension incluye más de 90 programas de certificación y especialización en áreas como diseño de interiores, contabilidad, producción musical, planificación para el retiro, novela, inteligencia artificial y disciplinas como ikebana.

De acuerdo con AP, Traci Fordham, decana interina asociada de programas académicos e innovación en el aprendizaje en UCLA, sostuvo que estos estudiantes “tienden a estar ya empleados, con familia a cargo y buscan actualización de habilidades o un cambio de carrera”. La actualización constante se volvió indispensable frente a la velocidad de los avances tecnológicos.

“Estos nuevos desarrollos surgen con rapidez y, para quienes lograron un título hace cinco o diez años, sus conocimientos pueden estar rezagados”, advirtió Deschamps en diálogo con AP. El interés por áreas como la inteligencia artificial fue uno de los motores del retorno al aula.

Las universidades implementaron estrategias para facilitar el acceso a la educación continua. AP detalló que UCLA y Northern Arizona University mantienen el costo de estos cursos por debajo del de los programas tradicionales de grado y ofrecen asistencia financiera para quienes lo necesitan.

Además, la modalidad de cursada presencial, virtual, acelerada o de autoaprendizaje permite a los adultos compaginar la formación con sus obligaciones personales y laborales.

Las universidades estadounidenses amplían su oferta educativa con certificaciones y cursos breves, adaptando modalidades y costos para facilitar el acceso de quienes estudian y trabajan (Imagen Ilustrativa Infobae)

Desafíos personales y barreras psicológicas

La experiencia de Katie Swavely, subdirectora de orientación académica y éxito estudiantil en UCLA, retrata las dificultades y recompensas del regreso a la universidad.

Tras una década dedicada a otros trabajos y a la crianza de sus hijos, Swavely obtuvo una maestría en orientación académica gracias al apoyo económico de su empleador. “Fue difícil. Pensé en rendirme muchas veces. Tuvimos que ajustar el presupuesto al máximo y encontrar alternativas para que fuera posible”, relató Swavely en declaraciones a AP.

Como madre de familia, priorizó la inversión en sí misma y asumió que “siempre hay razones para postergar el inicio, pero a veces hay que atreverse y probar”.

Swavely planea seguir incrementando sus capacidades profesionales y personales con un curso en edición de libros que espera tomar próximamente en la universidad. Para ella, el acompañamiento emocional y los servicios de asesoría resultaron determinantes para culminar su formación. “El mayor consejo es entender que nunca se es demasiado viejo para aprender”, afirmó Swavely a AP.

Quienes regresan a las aulas en la adultez enfrentan obstáculos emocionales y logísticos, pero encuentran apoyo en redes institucionales y familiares para completar sus estudios (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las barreras para el regreso a la universidad no son solo económicas o de tiempo. Fordham identificó los obstáculos psicológicos como uno de los principales desafíos.

“Muchos de nuestros estudiantes nunca se imaginaron en el entorno de la enseñanza universitaria tradicional”, señaló la decana a AP, al referirse a quienes enfrentan dudas sobre sus habilidades en redacción, matemáticas o tecnología.

Según Swavely, la conformación de redes de apoyo y la aceptación de los propios límites son factores clave para que los adultos se animen a retomar la educación universitaria.

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