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El plástico en las ciudades: un combustible peligroso en incendios urbanos

Un informe publicado por The Atlantic detalló cómo los materiales sintéticos en construcciones modernas no solo aceleran la propagación del fuego, sino que también incrementan significativamente la emisión de gases tóxicos

El plástico y los materiales sintéticos en las viviendas modernas intensifican el calor, la toxicidad y la velocidad de propagación del fuego (Foto AP/Ethan Swope)

Los incendios en áreas urbanas de Estados Unidos resurgieron con una intensidad inesperada. En el condado de Los Ángeles, llamas devastadoras consumieron barrios enteros, dejando tras de sí un panorama desolador. Pero lo que más preocupa a expertos y autoridades no son solo las pérdidas materiales, sino la naturaleza de estos incendios: las casas modernas, llenas de plástico y materiales sintéticos, están transformando los incendios en verdaderos hornos químicos.

Los bomberos enfrentan una amenaza diferente. David Acuña, jefe de batallón de Cal Fire, advirtió a The Atlantic que “el humo que emana de estos incendios es una sopa venenosa”, producto de la quema de plásticos y petroquímicos presentes en prácticamente todos los objetos domésticos. Según Acuña, el riesgo para los equipos de emergencia es tan alto que resulta imposible mantenerlos en estas áreas tras las primeras maniobras de rescate.

El plástico: un material omnipresente

En el hogar moderno, pocos elementos están libres de plástico. Desde los sofás, hechos de espuma de poliuretano envuelta en poliéster, hasta los revestimientos de vinilo o el aislamiento de espuma, este material domina la arquitectura y el mobiliario actual. Al quemarse, los plásticos liberan sustancias altamente tóxicas, entre ellas cianuro de hidrógeno, ácido clorhídrico, dioxinas y ftalatos en aerosol.

Nadine Borduas-Dedekind, química atmosférica de la Universidad de Columbia Británica, explicó a The Atlantic que “estos incendios estructurales agregan peligros químicos únicos: cuando se quema una casa o un vecindario entero, no tenemos idea de la amplitud de los compuestos orgánicos volátiles (COV) que se emiten”. Además agregó que “muchos de estos compuestos reaccionan entre sí, creando nuevas moléculas cuya toxicidad aún se desconoce por completo”.

Incendios más rápidos y tóxicos

El plástico no solo aumenta la toxicidad del humo, sino también la rapidez con la que se propagan las llamas. Según expertos, materiales como la espuma de poliuretano, ampliamente utilizada en muebles, arden con mayor velocidad y liberan un calor más intenso que materiales tradicionales como la madera o el algodón.

En un experimento realizado en 2020 por el Instituto de Investigación de Seguridad contra Incendios, se compararon dos salas idénticas bajo condiciones controladas. En la sala con materiales sintéticos, el sofá de poliuretano, la alfombra de poliolefina y las cortinas de poliéster ardieron en menos de cinco minutos, lo que provocó un “flashover”, un fenómeno en el que las llamas consumen todo el espacio de manera súbita.

Los hogares actuales, dominados por plásticos, reducen las posibilidades de escape en emergencias (REUTERS/Ringo Chiu)

En contraste, en la sala con materiales naturales, compuesta por un sofá de algodón y muebles de madera maciza, el avance del fuego fue mucho más lento, tardando más de 30 minutos en propagarse completamente.

Esta diferencia es clave para entender por qué, aunque la tasa de incendios domésticos en Estados Unidos disminuyó desde 1980, el número de víctimas aumentó. Las viviendas modernas, más inflamables, reducen significativamente el tiempo para escapar.

Los riesgos para la salud

Los incendios en viviendas modernas generan riesgos graves para la salud debido a los materiales sintéticos que predominan en los hogares actuales. El humo producido contiene partículas finas PM2.5, capaces de penetrar los pulmones y el torrente sanguíneo, causando enfermedades cardiovasculares, respiratorias, deterioro cognitivo e incluso complicaciones en embarazos. Estas partículas representan una amenaza tanto inmediata como a largo plazo, especialmente en personas expuestas de forma recurrente.

Problemas respiratorios, cáncer y alteraciones hormonales, entre los efectos de los gases tóxicos (Imagen ilustrativa Infobae)

Además de las partículas, la quema de plásticos libera gases altamente tóxicos, como cianuro de hidrógeno, dioxinas y compuestos orgánicos volátiles (COV). Estos químicos, que pueden provocar problemas respiratorios, cáncer y alteraciones hormonales, son difíciles de filtrar con equipos de protección estándar como las máscaras N95. Los contaminantes no solo afectan durante el incendio, sino también en los días posteriores, al permanecer en el aire y asentarse en superficies.

Nadine Borduas-Dedekind destacó a The Atlantic que “muchos de los compuestos liberados aún no están completamente identificados, lo que dificulta evaluar su impacto total en la salud”. Esto subraya la necesidad de investigar más sobre los efectos de estos contaminantes y desarrollar materiales de construcción y mobiliario más seguros para reducir los riesgos asociados con los incendios urbanos modernos.

Según The Atlantic, el impacto del plástico en los incendios domésticos plantea interrogantes sobre los materiales utilizados en las viviendas modernas. Si bien su uso generalizado ha traído numerosos beneficios, los riesgos asociados con su inflamabilidad y toxicidad son una amenaza cada vez más evidente en entornos urbanos.

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