La Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) evaluará una nueva regla en la primavera de 2024 que obligará a las empresas públicas del país a revelar sus emisiones de gases de efecto invernadero y cómo podría impactar en sus negocios. La normativa obligaría a las empresas a informar sobre dos tipos de riesgos relacionados con el cambio climático: riesgos físicos y de transición.
Bajo estas directrices, los riesgos físicos se definen como el impacto del cambio climático en las operaciones de una empresa, lo que incluye el peligro de desastres naturales como incendios forestales o huracanes. Por su parte, los riesgos de transición podrían traducirse en daños económicos para las compañías ante la proliferación de regulaciones contra el cambio climático.
Según confirmó CNN, la norma de la SEC requeriría también que las corporaciones revelen la contaminación generada por sus operaciones en tres categorías: alcance 1, 2 y 3. Las categorías de alcance 1 y 2 incluyen las emisiones directas e indirectas de gases de efecto invernadero que resultan del funcionamiento corporativo, tales como los desechos de un proceso de manufactura o el uso de aire acondicionado en un edificio de oficinas.
En cambio, el alcance 3 abarca las emisiones por las cuales una empresa es responsable de manera indirecta, es decir, que son resultado del uso de sus productos y no producidas directamente por ella misma. Un ejemplo claro sería una compañía petrolera con bajas emisiones de alcance 1 y 2, pero cuyas emisiones de alcance 3 incluirían las toneladas de dióxido de carbono emitidas por los vehículos que usan sus combustibles.
California a la cabeza
California y Europa imponen regulaciones independientes sobre la divulgación de emisiones contaminantes por parte de las empresas. Mientras la SEC retrasa su reglamentación al respecto, otras jurisdicciones avanzan. En octubre de 2023, el gobernador de California, Gavin Newsom, firmó una ley de divulgación climática que obliga a las compañías, tanto privadas como públicas, que operan en el estado a revelar sus emisiones de alcance 1, 2 y 3 a partir de 2026.
Este movimiento legislativo en California llegó después de que Europa estableciera su propia normativa, denominada Directiva de Informes de Sostenibilidad Corporativa. Dicha directiva, que entró en vigor en enero de 2023, exige a ciertas empresas que hacen negocios en territorio europeo publicar datos sobre cuestiones ambientales y sociales.
La existencia de estas dos regulaciones sugiere que numerosas grandes empresas estadounidenses probablemente procederán a divulgar sus emisiones climáticas, independientemente de que la SEC implemente o no una norma similar. Según declaraciones de Rob Fisher experto de la consultora KPMG, entrevistado por CNN “la ola de notificación obligatoria está ya en marcha”.
Voces a favor y en contra
Como era de esperarse la SEC enfrenta reacciones encontradas tras proponer la normativa sobre revelación de información climática por parte de empresas, suscitando debates entre legisladores y líderes empresariales. Mientras que legisladores republicanos consideran la regla fuera del mandato de la SEC y perjudicial para la economía, los demócratas defienden la medida como esencial para los inversores.
Matthew Winden, de la Universidad de Wisconsin Whitewater, advirtió a la SEC sobre posibles incrementos de costos que las empresas podrían trasladar a consumidores y empleados debido a la carga financiera de medir emisiones. En contraste, legisladores demócratas como Elizabeth Warren y Jamie Raskin respaldaron la propuesta, instando a su adopción inmediata para proteger los intereses de los inversionistas.
Pero Gary Gensler, presidente de la SEC, se defendió y contrarrestó las críticas, destacando que, aunque la comisión no regula el clima, es importante estandarizar la información climática que muchas empresas ya divulgan y en la cual los inversionistas basan sus decisiones. Según datos mencionados por Gensler, el 81% del índice Russell 1000 ya realiza divulgaciones climáticas.